viernes, 23 de octubre de 2026

23/octubre/2026 #321 Autoría: Juan Calo de Yom Teruah Ministries, Puerto Rico DIOS VA A UTILIZAR A RUSIA Y AL ANTICRISTO PARA QUEBRANTAR AL PUEBLO CRISTIANO APÓSTATA, AL ESTADO DE ISRAEL Y PROVOCARÁ LA CAÍDA DE LA ÚLTIMA BABILONIA.





23/octubre/2026 #321 
Autoría: Juan Calo de Yom Teruah Ministries, Puerto Rico
DIOS VA A UTILIZAR A RUSIA Y AL ANTICRISTO PARA QUEBRANTAR AL PUEBLO CRISTIANO APÓSTATA, AL ESTADO DE ISRAEL Y PROVOCARÁ LA CAÍDA DE LA ÚLTIMA BABILONIA.

🔵 Antes de continuar leyendo el tema fue publicado en la pagina de Facebook: Esto No Te Lo Enseñaron Los Evangélicos (las letras en azule o grises lo llevaran directamente a la pagina) Gracias por leer esta nota.

Habacuc 1:6-10 (RVR1960)
«Porque he aquí, yo levanto a los caldeos, nación cruel y presurosa, que camina por la anchura de la tierra para poseer las moradas ajenas. Formidable es y terrible; de ella misma procede su justicia y su dignidad.
Sus caballos serán más ligeros que leopardos, y más feroces que lobos nocturnos, y sus jinetes se multiplicarán; vendrán de lejos sus jinetes, y volarán como águilas que se apresuran a devorar.
Toda ella vendrá a la presa; el terror va delante de ella, y recogerá cautivos como arena. Escarnecerá a los reyes, y de los príncipes hará burla; se reirá de toda fortaleza, y levantará terraplén y la tomará».
Hermanos, les cuento que, cuando estaba en la escuela elemental, podía percibir tanto en los maestros como en los estudiantes la fuerte influencia religiosa denominacional. Recuerdo haber orado en las mañanas, antes de comenzar la primera clase matutina, debido a la fuerte influencia de la ideología anglosajona conservadora, la cual está basada en puro legalismo y en un celo cultural del puritanismo.
De manera que el mismo sistema educativo público nos convenció de que Puerto Rico es un pueblo cristiano, donde el 95% de la población es creyente, bajo el argumento de que se ha “predicado” el evangelio por las cuatro esquinas.
Cuando la realidad es que Puerto Rico es un país secular por el hecho de que existe separación entre la religión y el Estado. Sobre todo, en Puerto Rico nunca se predicó el evangelio que establece la doctrina de la justificación imputada, sino un falso evangelio basado en que el pecador haga un buen uso de su libre albedrío, aceptando a Jesús para venir a participar de un culto voluntario —como menciona Colosenses 2:23—, el cual viene a ser el motor operativo de las instituciones religiosas en la isla.
Parte del folclore entre los estudiantes eran las conversaciones relacionadas con temas bíblicos, sobre todo las creencias que tenían los pentecostales sobre el tema del fin de los tiempos.
Sobre el tema del fin de los tiempos, se decía que quienes se quedaran en el rapto y confesaran su fe en Cristo —negándose a recibir la marca de la bestia— serían decapitados por el gobierno de la bestia.
Apocalipsis 1:1 (RVR1960)
«La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan».
La frase que dice: «La revelación de Jesucristo, que Dios le dio», no tiene el propósito de hacer una distinción entre el Padre y el Hijo como personas distintas según la creencia trinitaria católica, sino que tal frase tiene el propósito de revelar el plan eterno de la salvación, el cual establece a Jesucristo como cabeza de la iglesia.
Podemos notar que el SEÑOR de las almas amonestó a las siete iglesias —las cuales representan a la iglesia de Jesucristo en todos los tiempos— con el fin de que se encuentren firmes, esperando la gloria venidera:
Romanos 8:18 (RVR1960)
«Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse».
La más grande bienaventuranza que tiene que tener un cristiano no es el tener éxito en un culto voluntario, ni el ser ministrado en las emociones en cada culto dominical esperando milagros financieros, liberaciones o sanidades; sino que los que hemos sido insertados en Cristo esperamos que se manifieste en nosotros la gloria venidera, el día en el cual estemos en la presencia de Jesucristo.
Hoy día, vemos que la mayoría de la cristiandad, aunque participa en un culto voluntario asistiendo a los servicios que ofrecen las diferentes instituciones religiosas en la isla, en realidad no tienen tiempo para alabar a Jesucristo en espíritu y en verdad por el hecho de que han puesto todas sus expectativas en que Dios cumpla todos sus afanes mundanos.
De manera que la doctrina del rapto de la iglesia fiel —la cual ha sido difamada por los académicos protestantes apegados a la patrística católica— es objeto de burla cuando la tachan de «falsa doctrina del rapto secreto».
Tenemos que entender el hecho de que en el periodo de la reforma protestante solo se discutió el tema de la soteriología, de los sacramentos, de las supersticiones medievales, de la autoridad del papa católico, del pago de las indulgencias, del derecho que tiene cada cristiano de leer la Biblia por sí mismo y del asunto del celibato del clero.
Sin embargo, tanto Martín Lutero como Juan Calvino no desarticularon la necesidad de una institución religiosa que imponga pastores adiestrados, manteniéndose apegados a imponer doctrinas que surgieron de las reflexiones de los padres de la iglesia católica, como la Santísima Trinidad.
De manera que usted hoy día ve a ministros reformados diciendo: «Los padres de la iglesia nunca enseñaron tal cosa como el rapto pretribulacional de la iglesia». Esto último es el resultado de la revelación progresiva, la cual establece que fue el apóstol de la iglesia gentil, Pablo, quien reveló la doctrina del rapto de los fieles testigos de Jesucristo antes del periodo de la gran tribulación.
De manera que lo que conocemos como la Reforma protestante no fue una resolución final de un compendio de verdades bíblicas que se haya llevado a cabo en el siglo XVI, sino que ha sido un proceso que se ha venido desarrollando en el transcurso de la historia de la iglesia protestante en la era moderna.
Las iglesias reformadas niegan que el movimiento pentecostal y carismático haya contribuido a rescatar verdades bíblicas que se extraviaron durante la era medieval católica, alegando que los padres de la iglesia católica nunca enseñaron tales doctrinas.
También afirman que los dones espirituales que aparecen explícitamente en el nuevo pacto fueron conferidos únicamente para la iglesia primitiva y que, conforme a la Reforma protestante, hoy día resultan obsoletas... lo cual no es cierto.
No sé si tu pastor pentecostal o carismático te enseñó que el movimiento pentecostal —que nació en el siglo XX en la calle Azusa, en California— surgió como un movimiento de restauración basado en el concepto conocido como el «evangelio completo».
Te sorprenderá saber que tal concepto no surgió del pentecostalismo, sino que fue establecido por el ministro reformado presbiteriano canadiense Albert Benjamin Simpson (1843-1919), quien en 1890, en la ciudad de Nueva York, comenzó una serie de sermones cristocéntricos bajo el tema El evangelio completo o Evangelio cuádruple, enfocados en exponer los cuatro aspectos principales del ministerio de Jesucristo:
- Cristo salva.
- Cristo sana.
- Cristo santifica.
- Cristo viene.
Este enfoque tuvo el propósito de reactivar doctrinas enfocadas en los carismas del Espíritu Santo, basadas en los dones conferidos a la iglesia para poder llevar a cabo la misión apostólica.
Nota: Con la salvedad de que la iglesia pentecostal unicitaria surgió de ese proceso de restauración de la fe apostólica. Aunque el resto de la cristiandad trinitaria considera a este movimiento pentecostal unitario como herético por no estar de acuerdo con la doctrina de la Santísima Trinidad católica —la cual en realidad se trata de una obra filosófica católica tardía que pretendió satisfacer el pensamiento unicitario de la naturaleza de Dios según la fe de los judíos mesiánicos y el pensamiento politeísta grecorromano de la sociedad del Imperio romano, logrando un consenso con fines políticos—, el movimiento pentecostal unicitario interpreta la naturaleza de Jesús como Dios mismo encarnado en Emanuel, según Mateo 1:23, basándose en el shemá según la fe de los judíos que dice:
Deuteronomio 6:4 (RVR1960)
«Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es».
Dentro del proceso de restauración de la vigencia de los dones conferidos a la iglesia, con el tiempo fueron redescubiertas verdades bíblicas como: la necesidad de recibir la llenura del Espíritu Santo para llevar a cabo la misión apostólica, la vigencia de los ministerios de apóstol y profeta, la participación de las mujeres en la liturgia, el bautizar a las personas en pleno uso de su conciencia —heredada de los anabaptistas—, y la doctrina del rapto de la iglesia fiel antes de la gran tribulación que enseñó el apóstol Pablo a la iglesia de los gentiles:
1 Corintios 15:51-52 (RVR1960)
«He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados».
Por favor, el texto no dice «al final de la sexta trompeta», sino «a la final trompeta, porque se tocará la trompeta». ¡Lean la Biblia y no se dejen engañar por los académicos que te dicen: "Ya yo leí todo y esto es lo que tienen que creer".
Ante las alegaciones de los académicos de todas las denominaciones, existe la necesidad de desarrollar un pensamiento crítico con tal de identificar los sutiles engaños de aquellos que inventan dogmas según sus propias reflexiones y los imponen a la iglesia.
Sí, la Biblia es pactual en cuanto a la relación de Dios con su pueblo, pero es dispensacional en cuanto a escatología se refiere.
Por lo que es común escuchar a los académicos reformados y de ciertas instituciones evangélicas tradicionales decir que «los padres de la iglesia nunca enseñaron algo que se conozca como el rapto de la iglesia antes de la gran tribulación».
Apegados a la patrística católica, enseñan el amilenialismo —que se trata de la postura escatológica católica la cual interpreta el milenio como un periodo simbólico que representa el tiempo presente de la iglesia—.
Esta postura establece el final de la historia de la humanidad con la segunda venida de Jesucristo, la resurrección de los muertos, el arrebatamiento de los creyentes después de pasar por la gran tribulación y el juicio final en el cual los creyentes heredarán el paraíso.
El libro del Apocalipsis no hace mención de que la iglesia estará predicando el evangelio fiel en medio de la gran tribulación; por el contrario, la Biblia establece que la iglesia se revelará en contra del Cordero antes de que comience el periodo de la gran tribulación, dado que la apostasía solo la puede cumplir la iglesia tibia de los últimos tiempos, como lo estamos viendo ahora en estos tiempos proféticos:
2 Tesalonicenses 2:3 (RVR1960)
«Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición».
El texto que aparece en 2 Tesalonicenses 2:3 encaja perfectamente con lo que viene pasando desde la década del 2000, donde los principales líderes evangélicos anglosajones blancos estadounidenses fueron seducidos por Satanás (ver 1 Crónicas 21:1) a formar una alianza profana con los políticos conservadores republicanos para traer a la vida a «Nerón César», a quien pusieron en la Oficina Oval de la Casa Blanca.
A pesar de que los Estados Unidos de América fueron dados al pueblo cristiano protestante como la tierra prometida que daría a conocer el evangelio del reino de los cielos a todas las naciones, el apóstol Pablo profetizó en 2 Tesalonicenses 2:3 la caída del movimiento evangélico en apostasía antes del arrebatamiento de los fieles en Cristo que no se contaminaron con la política mundana.
Los evangélicos en las Américas se encargaron de institucionalizar una idolatría hacia la persona de «Nerón César» —me refiero al presidente número 47 de los Estados Unidos— con el fin de imponer un gobierno opresivo que debilitaría las instituciones democráticas para llevar a cabo persecuciones en contra de minorías, buscando abrogar derechos civiles que tanto costó conseguir.
Mientras tanto, los multimillonarios que han financiado la campaña electoral de «Nerón César» han hecho una transferencia de capital desde la clase media hacia los más ricos, luego de que el actual gobierno de EE. UU. les rebajara los impuestos.
Apocalipsis 3:15-17 (RVR1960)
«Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo».
Entonces, se puede decir en estos días que los cristianos son gente buena en la que se puede confiar, cuando la última iglesia apóstata —Laodicea— se encuentra cumpliendo con la gran apostasía mencionada en 2 Tesalonicenses 2:3, junto al hombre de pecado, haciendo alianzas profanas con la política mundana.
Con la caída del movimiento evangélico en las Américas y el hecho de que la proclamación de verdades eternas ha recaído en las manos de ministerios pequeños como el nuestro —que estamos siendo perseguidos por el sistema iglesiero institucionalizado—, esta es la señal de que los cristianos fieles en Cristo no tienen nada que esperar en este mundo, sino aguardar el rapto de la iglesia fiel.
Este actual gobierno estadounidense, opresivo en contra de sus propios ciudadanos y de los mismos aliados históricos de la nación americana, está dando forma a un nuevo mundo en el cual los Estados Unidos ya no son los protagonistas.
Sino que se trata de un nuevo orden multipolar, donde el nuevo bloque económico conocido como los BRICS —impulsados por el liderazgo ruso— brinda oportunidades a naciones emergentes en una colaboración mutua que fomenta la desdolarización, con el fin de evitar sanciones de la actual Babilonia que impuso el petrodólar, sin el cual las naciones no pueden comprar ni vender petróleo.
Con la inminente caída de los Estados Unidos en la escena internacional, Rusia será imparable en sus ambiciones imperialistas, reflejando aquella visión histórica puesta en expandir su influencia hacia el occidente europeo, tal como lo estamos viendo en la guerra con Ucrania.
Elías fue arrebatado al cielo en un torbellino:
2 Reyes 2:11 (RVR1960)
«Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino».
Luego ocurrió una tribulación donde dos osos degollaron a 42 muchachos que se habían mofado del profeta Eliseo diciendo: «¡Calvo, sube! ¡Calvo, sube!», relato que se encuentra en 2 Reyes 2:23-25.
Tanto el profeta Elías como el profeta Eliseo fueron precursores de la verdadera adoración al Dios de Israel en un tiempo donde el pueblo de Israel se encontraba en una crisis de apostasía, tal como está pasando hoy día en el movimiento iglesiero evangélico.
Vemos que salieron dos osos y degollaron a 42 de los jóvenes, lo cual se trata de una prefigura del futuro periodo de la gran tribulación después del rapto de la iglesia fiel, donde a Rusia y al anticristo ruso se les dará potestad de actuar en la gran tribulación por un periodo de 42 meses, siendo la escatología bíblica dispensacional.
Ciertamente, Dios va a utilizar a Rusia y al anticristo ruso para castigar a la nueva Babilonia que está emergiendo de los escombros de los Estados Unidos en el Medio Oriente, con el propósito de quebrantar al estado de Israel —lo que se conoce como la angustia de Jacob— y al pueblo cristiano en Occidente que cumplió con la gran apostasía haciendo alianzas profanas con el poder político estadounidense.
Ciertamente, Rusia y el anticristo, junto a los reyes del Oriente, van a provocar la Tercera Guerra Mundial cuando invadan el Medio Oriente, incluyendo al actual estado de Israel, el cual fue establecido por la política sionista.
Sin embargo, Jesucristo es fiel al pacto que estableció con Abraham, Isaac y Jacob; de manera que el que viene montando un caballo blanco y se llama Fiel y Verdadero juzga con justicia y pelea en contra de todas las naciones que se juntaron en el lugar conocido como el Armagedón (Apocalipsis 16:16), a las cuales convoca a participar de la gran cena del Señor (Apocalipsis 19:17), con tal de defender al pueblo de Israel ya redimido por el testimonio de Jesucristo, el Mesías que desecharon poseídos por un celo religioso.
El reino de Israel será restaurado cuando el Mesías se manifieste en su segunda venida y culmine con la diáspora de las tribus perdidas de Israel y los judíos dispersos por las naciones, dando inicio al reinado milenial del Rey de reyes y Señor de señores.
Zacarías 12:10-12 (RVR1960)
«Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito. En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido. Y la tierra lamentará, cada linaje aparte; los descendientes de la casa de David por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí».
Los cristianos evangélicos estadounidenses que se consideran conservadores se quejan de cuán depravada se ha tornado la nación, cuando líderes evangélicos tuvieron la oportunidad de dirigir grandes movimientos para la evangelización y el debido discipulado bíblico, con el fin de desarrollar ministros competentes en el nuevo pacto para la evangelización mundial.
Líderes evangélicos como el televangelista bautista Jerry Falwell —fundador de la organización cristiana conocida como “Moral Majority” en 1979 y activista político “conservador”— y Pat Robertson —presentador del famoso Club 700, quien impuso la ideología fundamentalista estadounidense conservadora— hicieron una alianza profana con el partido republicano que dio paso al activismo cristiano.
Este grupo es representado por el jinete que tiene un arco y monta un caballo blanco para vencer por medio de la política, alegando que son ellos quienes van a arreglar la nación, cuando lo que expresan es una hipocresía moralista que han convertido en su dios.
De manera que fue el depravado sexual —alegadamente conservador— Jerry Falwell Jr. quien introdujo a «Nerón César» al mundo de los evangélicos blancos, con la promesa de que sería el líder que Dios eligió para dirigir la nación y devolverle el poder a la iglesia.
Este ha sido el gran engaño que haría caer al movimiento evangélico. De manera que «Nerón César» —el actual presidente número 47 de los Estados Unidos— ha declarado su victoria sobre la fe cristiana, tal como el emperador Constantino I el Grande lo hizo a principios del siglo IV con la edificación del Coloso de Constantino, con el cual declaró su supeditación de la fe cristiana a los intereses del imperio.
¿Por qué Jesús, fiel y verdadero, permitió la inminente caída del movimiento evangélico estadounidense en los últimos tiempos?
Es cierto que en un momento dado el movimiento evangélico, protestante y en especial el pentecostal sirvieron para dar a conocer el testimonio de Jesucristo a muchas naciones en donde el Estado americano ejercía su influencia.
Sin embargo, los líderes evangélicos establecieron diferentes concilios con tal de institucionalizar estructuras religiosas basadas en el cumplimiento de dogmas que solo sirven para inculcar un celo denominacional, con el fin de poner en cautiverio al pueblo de Dios, tal como lo hizo el faraón en Egipto.
Hoy el SEÑOR Jesús, el Rey de reyes y Señor de señores, te dice que no seas partícipe de la abominación que está haciendo el sistema iglesiero en las Américas al haber puesto su confianza en las fuerzas de Egipto, desechando el consejo de Dios.
Apocalipsis 18:4 (RVR1960)
«Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas».
Por tanto, en medio de estos tiempos de apostasía institucional, de alianzas políticas que han comprometido la fe y de un escenario mundial que se encamina aceleradamente hacia su cumplimiento profético, el llamado para el creyente genuino es claro.
No podemos poner nuestra confianza en los sistemas de este mundo, ni en falsas seguridades religiosas que buscan el poder terrenal. Mantengamos nuestros ojos firmemente puestos en el cielo, guardando la sana doctrina y esperando con paciencia y fidelidad el inminente arrebatamiento de la iglesia fiel.
Apocalipsis 22:20 (RVR1960)
El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.
Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

jueves, 22 de octubre de 2026

22/octubre/2026 #320 SI LA IGLESIA EVANGÉLICA HA CUMPLIDO LA GRAN APOSTASÍA Y SE HA MANIFESTADO EL HOMBRE DE PECADO SEGÚN 2 TESALONICENSES 2:3-4, ENTONCES TODO ESTÁ CUMPLIDO PARA QUE OCURRA EL RAPTO DE LA IGLESIA FIEL

 


22/octubre/2026 #320
SI LA IGLESIA EVANGÉLICA HA CUMPLIDO LA GRAN APOSTASÍA Y SE HA MANIFESTADO EL HOMBRE DE PECADO SEGÚN 2 TESALONICENSES 2:3-4, ENTONCES TODO ESTÁ CUMPLIDO PARA QUE OCURRA EL RAPTO DE LA IGLESIA FIEL

No cabe duda de que los líderes evangélicos mantienen al pueblo entretenido y lleno de falsas expectativas centradas únicamente en sus circunstancias temporales.

Por su parte, la feligresía vive limitada a hacer todo tipo de peticiones terrenales; basta con escuchar una emisora de radio cristiana cuando abren las líneas telefónicas: la gente llama solicitando oraciones de toda clase, pero sin tener un verdadero conocimiento del Dios al que le están pidiendo favores.
Por ejemplo, ¿es bíblico hacer peticiones por liberación?

Cuando JESUS dijo en Juan 8:31-33 (RVR1960)
Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

En realidad, la feligresía desconoce que Satanás y sus demonios ejecutan una agenda minuciosamente planificada, utilizando las redes sociales para conquistar la conciencia de quienes sienten por la circunstancia que sea, el acercarse a Dios.

Tal como advierte el temor apostolico en Hechos 20:29-31:
Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno

Quienes se oponen a la enseñanza del evangelio fiel —aquellos que afirman ser las personas que van a “arreglar” a Puerto Rico— nos difaman asegurando que somos falsos profetas que nos pasamos hablando mal de la iglesia.

Sin embargo, lo que el pueblo cristiano en Puerto Rico entiende por «iglesia» no son más que estructuras fundamentadas en dogmas y reflexiones de académicos religiosos según la denominación.

Estos líderes operan según la denominación a la que pertenecen y han elevado las tradiciones y los paradigmas religiosos por encima de la Palabra de Dios, tal como lo hizo el catolicismo romano.

Existe una sola religión con la cual los demonios han engañado a la humanidad: la religión que niega que solo en Jesucristo hay vida eterna.

Es esa misma religión la que rechaza que somos justificados únicamente por la fe, en la obediencia perfecta de Cristo, la cual nos es imputada como si hubiera sido la nuestra.

Es la religión que convence a los pecadores de que Jesús vino a remendar sus vidas, mientras niegan que Jesús vino a exterminar al viejo hombre crucificándolo, para que resucite como una nueva criatura con la capacidad, en el Espíritu de Dios, de establecer la verdadera adoración al único Dios verdadero, levantando el tabernáculo caído de David.

Sin entender el mensaje de la cruz, no puede haber salvación, y sin conocer el carácter del Dios de Israel, no podemos adorarle en espíritu y en verdad, tal como declara 1 Reyes 17:1:

Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy, que no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.

Como ministerio apostólico y profético, no basamos nuestra fe en lo que cree el resto de la cristiandad evangélica, pentecostal y carismática. Los asuntos de la fe cristiana no son una democracia donde la mayoría tiene la razón.

¿Acaso tenía razón la mayoría del pueblo de Israel cuando caía en apostasía y practicaba una religión idólatra impuesta por sus dioses —es decir, por aquellos que tenían autoridad delegada por Dios para impartir justicia—?

¿Acaso tenían la razón los israelitas impíos, por ser mayoría, frente a apenas un profeta o unos pocos profetas que, con la Palabra de Dios, intentaban hacerlos entrar en razón para que volvieran a la adoración al Dios verdadero y al arrepentimiento?

Un verdadero profeta o profetisa del Señor nunca le impondrá al pueblo un celo denominacional basado en defender dogmas que la iglesia legítima y apostólica jamás impuso.

Al contrario, el verdadero profeta tiene la encomienda de conducir al pueblo a establecer la genuina adoración al Dios verdadero, en espíritu y en verdad.

El verdadero creyente no malgasta su vida buscando experimentar la presencia de Dios en determinados lugares, en símbolos religiosos o a través de ministros supuestamente más espirituales; sino que, al igual que el profeta Elías, está consciente de que vive constantemente en la presencia de Dios.

Incluso cuando Elías olvidó que estaba ante la presencia divina debido a la amenaza de muerte de la bruja Jezabel —y terminó escondido en una cueva a causa de un colapso emocional—, Dios se encargó de recordárselo mediante una manifestación apacible y divina. ¡Qué hermoso es Dios!

El pueblo pentecostal en Puerto Rico tiene que entender que la Biblia no dice que ocurrirá un “gran avivamiento” en los últimos tiempos provocado por una hecatombe en la isla, ni por una mala interpretación de la profecía de Joel 2:28-29, la cual ya tuvo su cumplimiento el día de Pentecostés, según se describe en Hechos 2.
Al respecto, 2 Tesalonicenses 2:1 señala:

Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos,

Fíjese que el apóstol Pablo establece claramente una diferencia entre la segunda venida del Señor —donde todo ojo le verá para juzgar a las naciones— y nuestra reunión con Él en las nubes.

Esto último es lo que los pentecostales conocemos como la doctrina del rapto de la iglesia fiel antes de la Gran Tribulación, la cual se encuentra hoy en un proceso de redescubrimiento frente a las doctrinas que se extraviaron dentro del sistema evangélico protestante denominacional.

Pablo advirtió que nuestro encuentro en las nubes con el Señor —es decir, el rapto— no ocurriría sin que antes se diera una inminente caída de la iglesia en apostasía.

Esta apostasía la hemos venido presenciando claramente desde la década del 2000, impulsada por los líderes evangélicos más influyentes de los Estados Unidos.

Principalmente, esto se dio a través de la cadena televisiva TBN, la cual se valió de un falso profeta y adivino llamado Kim Clement. Este personaje alegadamente profetizó que Dios levantaría a “la trompeta de Dios” para restaurar los valores morales que hicieron de los Estados Unidos una superpotencia.

Afirmaba que “la trompeta de Dios” se trataría de un genio que saldaría la deuda nacional, llevaría al pueblo cristiano a una era de prosperidad económica, traería la paz mundial y contribuiría al establecimiento del Gran Israel, preparando así el camino para la llegada del mesías sionista.

Aquel que fue reelegido gracias a que la mafia evangélica y el gobierno sionista del estado de Israel pusieron todos sus esfuerzos en hacer cumplir la falsa profecía de Kim Clement, dio así cumplimiento a lo profetizado por el apóstol Pablo sobre la caída del cristianismo antes de que ocurra el rapto de la iglesia fiel.

Tal como advierte 2 Tesalonicenses 2:3-4:
Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición, el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto que se sienta en el templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios.

La tradición evangélica pentecostal y carismática, basada en la escatología dispensacionalista, hace alusión a la manifestación de un solo anticristo en los últimos tiempos.

Sin embargo, 1 Juan 2:18 nos enseña:
Hijitos, ya es el último tiempo; y según vosotros oísteis que el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos; por esto conocemos que es el último tiempo.

Lejos de las interpretaciones sensacionalistas de la ciencia ficción cristiana evangélica dispensacionalista —que ha inspirado libros y películas de ficción—, debemos entender que el anticristo bíblico se trata de un líder mundial con poder militar que, junto a los reyes del Oriente, invadirá el Medio Oriente y, consecutivamente, al estado de Israel.

Sin embargo, el apóstol Juan advierte a la iglesia de todos los tiempos sobre la manifestación de muchos anticristos a lo largo de la historia humana.

Vemos que Pablo en 2 Tesalonicenses 2:3-4 nos advierte sobre el «hombre de pecado», a quien describe como el «hijo de perdición».

Se trata del líder de la gran apostasía de la iglesia antes del arrebatamiento de la congregación fiel; alguien que blasfema en contra de Jesucristo y de todo lo que es objeto de culto, pues la mafia evangélica en los Estados Unidos ha instituido una verdadera idolatría hacia la persona catalogada como «la trompeta de Dios».

Al igual que en su momento el emperador Constantino el Grande consolidó una falsa victoria sobre la fe cristiana al convertirse en el líder del paganismo cristianizado —lo que terminó instituyendo a la Iglesia católica romana, la cual ejerció la autoridad de la primera bestia referente al poder político—, hoy vemos un patrón similar.

El apóstol Pablo enseña que ese anticristo, quien lideraría la gran apostasía de la iglesia al final de los tiempos, se sentaría en el templo de Dios haciéndose pasar por Dios mismo.

Esto no se refiere al futuro tercer templo que los judíos pretenden edificar en Jerusalén, sino a una usurpación espiritual en el seno del propio cristianismo.

Esto es así porque, en el contexto del Nuevo Pacto, este anticristo —que encarna a la llamada «trompeta de Dios» y al “mesías” de los líderes evangélicos anglosajones estadounidenses que hicieron una alianza profana con los políticos oportunistas conservadores del Partido Republicano— ha tomado el lugar de Jesucristo dentro del movimiento evangélico en las Américas y el Caribe.

Con esta caída del movimiento evangélico en la apostasía, no solo se permitió que esta figura usurpara el lugar de Jesucristo en el pueblo cristiano, sino que las distintas ramas evangélicas redujeron la Biblia a una simple referencia en los púlpitos.

La utilizan para justificar mensajes motivacionales, cultos basados en ministraciones esotéricas y supuestas liberaciones que dejan a la gente peor de lo que estaba, así como para introducir la sociología en la iglesia, validar prácticas de brujería y negar a Jesucristo bajo la etiqueta de «conservadores», con el único fin de justificar una intolerancia puritana y supremacista.

El propósito de este artículo es recalcar que, en medio de la manifestación de la gran apostasía y la caída del movimiento evangélico —aun cuando muestren fotografías de multitudes reunidas en estadios alegadamente adorando a Jesucristo—, existen pastores piadosos ajenos a los poderosos concilios evangélicos, pentecostales o carismáticos que están llevando a cabo la misión apostólica de rescatar el evangelio fiel y dar a conocer las verdades bíblicas.

Descartando todo prejuicio denominacional, exhorto a estos líderes a continuar con la encomienda apostólica a la que han sido llamados, sin importar la persecución del sistema religioso.

Jesús, el Cordero de Dios, los vomitará de su boca cuando se manifieste en las nubes para arrebatar a sus fieles testigos, quienes hoy atravesamos por una tribulación pasajera que jamás se comparará con el eterno peso de gloria que nos espera en la presencia de Aquel que está sentado en el trono.

A pesar de que estamos atravesando la manifestación de la gran apostasía —de la cual muchos que dicen ser cristianos no son conscientes porque las instituciones religiosas los han colocado en el regazo de Dalila—, los que estamos en Cristo debemos seguir adelante en el poco tiempo que nos queda en este mundo.

Nuestra labor es continuar la misión apostólica, rescatando el evangelio bíblico de las manos de la iglesia apóstata que se vanagloria diciendo: «Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad».

Debemos enfocar todo nuestro esfuerzo en alcanzar la meta: disfrutar la bienaventuranza de estar en la presencia de Dios por toda la eternidad.

Tal como nos recuerda 2 Corintios 4:17:
Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria.

Gracia y paz.

Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

lunes, 19 de octubre de 2026

5 de octubre de 2026 #319 Autoría: Juan Calo de Yom Teruah Ministries®

 



5 de octubre de 2026 #319 Autoría: Juan Calo de Yom Teruah Ministries®

Facebook: Yom Teruah Ministries, Puerto Rico



📌 Los falsos cristianos, junto a fundamentalistas conspiranoicos, infunden terror en el pueblo de Puerto Rico y pregunto: si el cristianismo nació en Medio Oriente, ¿por qué esa región es hoy mayoritariamente musulmana?

(Artículo de Opinión Analítico / Ensayo Teológico-Político)

🖊️ Como de costumbre, ciertos líderes del sistema religioso evangélico y distintos «pedagogos» que abundan en las redes sociales de la isla buscan manipular la conciencia de los habitantes.
Utilizan la pedagogía para fomentar diversas fobias, con el único fin de provocar una histeria colectiva que resulta ser un negocio lucrativo y sin esfuerzo.

En esta ocasión, me estaré refiriendo al peligroso movimiento evangélico sionista, el cual sacraliza todo lo referente al actual Estado de Israel, llegando incluso a fomentar ciertos proyectos del gobierno sionista que se encuentra cometiendo crímenes de guerra.
Asimismo, me refiero a psicólogos que alimentan la islamofobia, la satanofobia y la vacunofobia, además de atacar la Agenda 2030 en la isla mediante una retórica peligrosa para la salud mental del pueblo puertorriqueño.

En Puerto Rico se ha levantado un grupo de fundamentalistas compuesto por falsas pastoras involucradas en la política mundana y por falsas psicólogas que buscan imponer sus posturas sembrando odio. Lamentablemente, los supuestos “cristianos” evangélicos de la isla son los principales receptores de tales pedagogías.

La pregunta que hay que formularse en estos últimos tiempos es: ¿los cristianos son gente buena en la que se puede confiar?

Vamos a enviarle un fogonazo, al estilo de los galeones españoles, a estos y estas fundamentalistas que fomentan el odio a través de sus pedagogías; fanáticos que, al igual que Adolfo Hitler, siempre buscan culpar a otros de los problemas de la nación.

Es fundamental comprender que, en el año 70 d. C., los romanos sitiaron Jerusalén y destruyeron el Templo judío —tal como lo profetizó JESÚS —, llevando a cabo una devastación que marcó el fin del culto sacrificial y provocó la dispersión del pueblo judío por el Imperio romano.

Es importante señalar que la tierra de Palestina, nombrada así por las autoridades romanas, pasó a ser gobernada tanto por musulmanes como por cristianos católicos, quienes se enfrentaron en varias guerras supuestamente «santas».

Asimismo, estos fundamentalistas y terroristas cibernéticos están utilizando diversos medios para promover una agenda anticristiana: emisoras supuestamente cristianas, las redes sociales e incluso al partido de los supuestos «conservadores» en Puerto Rico.

Los usan para difundir difamaciones, teorías conspirativas y odio contra quienes no piensan como ellos, motivados por la ideología de la actual administración «conservadora» de los Estados Unidos.

Estos grupos sectarios están compuestos por personas influenciadas por demonios, las cuales utilizan la demagogia para hacer creer en el extranjero, mediante mentiras, que Puerto Rico es un arrabal de mala muerte.

Difunden la falsa idea de que en el país se realizan todo tipo de prácticas ocultistas abiertamente en cada esquina, por lo que pregunto: ¿ha visto usted que en nuestra isla se lleven a cabo este tipo de ritos esotéricos de forma abierta por todos lados, como alegan tales terroristas cibernéticos?

Del mismo modo, estos terroristas cibernéticos actúan en la isla motivados por la propaganda de los falsos evangélicos estadounidenses sionistas, quienes defienden todas las políticas del Estado de Israel para promover un odio infundado hacia la comunidad musulmana local.

Estos sectores mienten utilizando la pedagogía para alegar que los musulmanes están llegando desde los Estados Unidos con el objetivo de colonizar a los puertorriqueños, supuestamente casa por casa, utilizando el Corán.

Pregunto: ¿es verdad que la comunidad musulmana en la isla representa un peligro para el pueblo puertorriqueño?
Históricamente, en Puerto Rico los árabes musulmanes han convivido con nosotros en paz y han contribuido a la economía del país.

Por tal razón pregunto: ¿cuánto han aportado las incontables instituciones religiosas cristianas a la economía de la isla?

Sabemos que nada, siendo el sistema religioso cristiano el negocio más rentable que existe. En este modelo, son los propios feligreses quienes asumen la totalidad de los gastos operativos —mediante colectas pro templo—, además de financiar los sueldos de pastores y pastoras adiestrados en institutos.

Históricamente se ha establecido en el ámbito académico que a la comunidad puertorriqueña no le gusta leer, sino que basa sus creencias en la tradición oral del «fulano dijo» o «a mí me dijeron».
Por lo tanto, el puertorriqueño tiende a ser blanco fácil de todo tipo de propaganda basada en la desinformación, en especial de las sectas religiosas locales.

Estos sectores mantienen una agenda dirigida a desorientar al pueblo, haciendo creer a la población que ciertos grupos que se reúnen pacíficamente —ya sea por creencias religiosas, ideologías, filosofías, motivaciones políticas o supuestas agendas ocultas del gobierno— representan un peligro para la sociedad.

Todo esto ocurre a pesar de que la libertad de reunión es un derecho protegido tanto por la Constitución de Puerto Rico como por la de los Estados Unidos.

Por tanto, el gobierno del Estado Libre Asociado no es una teocracia donde solo los cristianos tienen derecho a reunirse pacíficamente; por el contrario, el Estado no puede favorecer a ninguna religión en particular, ya que existe una separación entre la religión y el Estado.
Sin embargo, tanto el gobierno de los Estados Unidos como el de Puerto Rico favorecen a los sectores cristianos por motivos electorales, al representar un volumen considerable de votos.

Trabajé de lleno en la lucha contra el narcotráfico dentro del Negociado de Drogas, Narcóticos, Control de Vicios y Armas Ilegales de la Policía de Puerto Rico. Día a día en la calle, jamás vi a un travesti vendiendo drogas ni cometiendo crímenes violentos en la isla.

Sin embargo, muchos de los deambulantes, así como personas que cometen delitos violentos o dirigen el tráfico de drogas en el país, han tenido alguna relación con el cristianismo evangélico, en especial con el movimiento pentecostal.

Del mismo modo, me encontré con el paradigma de hijos de intelectuales prominentes de la sociedad puertorriqueña metidos en los residenciales públicos, fomentando el trasiego de drogas y dañando a las jóvenes del caserío o de la barriada.
Trabajé en la División de Control de Vicios, donde arrestamos a mujeres, travestis u hombres que ofrecían favores sexuales a cambio de dinero en las calles.

En ocasiones —como un policía que resultó ser cristiano, porque no existe tal cosa como una franquicia llamada «policías cristianos»—, entrevistaba a las mujeres dedicadas a la prostitución. Ellas me contaban que se vieron en la necesidad de abortar debido a su precaria condición social y me expresaban lo traumatizadas que estaban al recordar que, de no haber interrumpido el embarazo, su hijo o hija tendría hoy cierta edad y lo habrían vestido de tal forma.

De manera que estos grupos de supuestos conservadores en la isla y activistas cristianos utilizan tales retóricas —siguiendo la cultura de los WASP estadounidenses— como excusa para cometer crímenes en contra de la humanidad, presentándose como si fueran las personas moralmente aptas que van a arreglar la nación.

Sin embargo, es precisamente por gente como ellos, que tienen el techo de cristal, que estamos como estamos.

El cristianismo ha sido una de las religiones más intolerantes y sangrientas que ha conocido la historia.

La era católica es mencionada en el libro del Apocalipsis:
«Y miré, y he aquí un caballo blanco; y el que lo montaba tenía un arco; y le fue dada una corona, y salió venciendo, y para vencer.» (Apocalipsis 6:2, RVR1960)

Una vez que el emperador Constantino conquistó la fe cristiana y convirtió el cristianismo —originalmente basado en el amor ágape— en una institución religiosa al servicio del Imperio romano, quienes antes eran objeto de persecución pasaron a convertirse en los perseguidores de la humanidad en el nombre de Dios.

¿Qué nos dice el libro del profeta Daniel sobre la operación del espíritu del anticristo?

Leamos:
«Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.» (Daniel 7:25, RVR1960)

Queda claro que, una vez los obispos de origen pagano divorciaron al cristianismo de sus raíces judías, cambiaron incluso la naturaleza de Dios para imponer el concepto de un dios triuno.
Esta idea se inspiró en las mitologías griega, egipcia y romana, las cuales establecían la existencia de deidades organizadas en tríadas con distintas funciones.

Podemos observar que los judíos de la época de Jesús no creyeron que el Dios de Israel viniera a salvarlos en Emanuel, sino que consideraron a Yeshua ben Yosef únicamente como uno de los tantos enviados de Dios.

Al igual que ellos, los cristianos postnicenos hasta el día de hoy tampoco creen que Dios mismo los vino a salvar en Emanuel.
Esto se debe a que los obispos católicos de origen pagano, influenciados por la filosofía griega, idearon una fórmula filosófica para intentar mantener el monoteísmo de raíces judías mientras preservaban, en la práctica, un esquema de origen pagano.

Para lograrlo, definieron la naturaleza de Dios en tres personas consustanciales y coeternas entre sí que ejercen distintas funciones.
De esta manera consideran a Jesús —al igual que lo hicieron los judíos— simplemente como un subordinado que fue enviado por parte de Dios para salvar al mundo.

Para fines de este artículo, es necesario profundizar en la historia de la doctrina católica conocida como la Trinidad de Dios, una obra filosófica producto de la reflexión tardía de obispos de origen pagano, desarrollada más de tres siglos después de Cristo.

Tertuliano (160-220), un obispo calificado de hereje que perteneció al movimiento montanista, fue el primero en utilizar la palabra «Trinidad» e introducir al lenguaje teológico los términos «persona» y «sustancia», ambos arraigados en la metafísica estoica.

A partir de esta formulación, dividió la naturaleza del único Dios de Israel en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, consustanciales entre sí, pero no coeternas.

Tertuliano sostuvo que el Hijo y el Espíritu Santo fueron enviados para llevar a cabo la voluntad de Dios; por lo tanto, al ser enviados, estaban subordinados al Padre. Según su postura, tanto Jesús como el Espíritu Santo surgieron como parte del desarrollo del plan divino dentro de la creación.

Por otra parte, Arrio, presbítero de Alejandría en el siglo IV y fundador del arrianismo, postuló que el Padre es el único Dios absoluto y eterno.

Sus opositores resumieron su postura con la frase:
«Hubo un tiempo en que el Hijo no existía».

Arrio proponía que el Hijo de Dios fue creado en un momento previo a la creación para ejecutar, como el Verbo, el propósito de Dios, mientras que el Espíritu Santo surgía como un ministerio sujeto a la jerarquía del Padre y del Hijo.

Por su lado, Alejandro, obispo de Alejandría (250-326), defendía la consustancialidad y la coeternidad entre el Padre y el Hijo.
Este asunto se discutió en el primer Concilio de Nicea en el año 325, convocado por el emperador romano Constantino I con fines políticos para imponer una postura unificada ante la crisis cristológica generada por las enseñanzas del presbítero Arrio, lo que resultó en la condena del arrianismo como una herejía.

Tanto el presbítero Arrio como sus seguidores fueron exiliados por orden imperial; sin embargo, la controversia continuó hasta la promulgación del Edicto de Tesalónica en el año 380 por los emperadores romanos Teodosio I, Graciano y Valentiniano II.

Los académicos cristianos mienten al afirmar que tal edicto se promulgó para prohibir las prácticas paganas y establecer el cristianismo niceno como la religión oficial del Imperio romano. En realidad, el edicto ordenaba a los pueblos sometidos al imperio aceptar la fe basada en la doctrina de la Trinidad e identificarse formalmente como católicos.

Esta disposición es un claro ejemplo de cómo las instituciones humanas imponen la marca de la bestia al exigir a sus subordinados una lealtad incondicional, ya sea a una estructura política o religiosa.
De este modo, se condenó a otros grupos de cristianos que diferían de la doctrina trinitaria católica —como los arrianos—, quienes pasaron a ser blanco de persecución mientras sus lugares de reunión dejaban de ser considerados iglesias.

Una vez comprendemos que la doctrina de la Trinidad —que tanto defienden los cristianos trinitarios— es comúnmente impuesta por los líderes de las distintas instituciones eclesiásticas para legitimarse como iglesias de «sana doctrina» (cuando en realidad se trata de una construcción filosófica con la cual el Imperio romano se apoderó de la fe cristiana), el panorama queda completamente claro.

Los obispos católicos se valieron de la influencia política del Estado —representada por el arco sin flechas del jinete del caballo blanco— para dominar a los pueblos e intentar establecer el reino de Dios en la Tierra, fuertemente influenciados por la obra de Agustín de Hipona, La ciudad de Dios.

Con todo este trasfondo histórico, se puede comprender por qué, habiendo nacido el cristianismo en el Oriente Medio, hoy dicha región se encuentra dominada por el islam.

Las comunidades cristianas que adoptaron el arrianismo —el cual pretendía definir la naturaleza de Jesucristo a partir del razonamiento humano— y que habitaban la región oriental del Imperio romano, fueron marginadas y perseguidas por la Iglesia nicena católica tras el Concilio ecuménico de Nicea (325 d. C.) y el Edicto de Tesalónica (380 d. C.).

Bajo la presión de los emperadores romanos y los concilios que ratificaron la doctrina de la Trinidad desde una perspectiva filosófica griega, la Iglesia nicena provocó que los grupos arrianos perdieran sus lugares de culto y que sus obispos fueran exiliados, erradicando progresivamente esta corriente de su territorio.

Tenemos que tomar en cuenta que los califatos árabes islámicos lograron una rápida expansión en el Oriente Medio a partir del siglo VII.

Debido a las persecuciones que llevó a cabo la Iglesia nicena en contra de las comunidades arrianas en las regiones orientales del Imperio romano, estas encontraron alivio cuando los califatos islámicos tomaron sus territorios, viéndose liberadas de la opresión católica.

De este modo, mientras la Iglesia nicena florecía y desplazaba su centro hacia Europa, las comunidades arrianas de Oriente Medio —perseguidas por el catolicismo trinitario— pasaron a estar bajo el dominio islámico.

Usted, quien ha sido persuadido por la propaganda de los falsos evangélicos blancos sionistas millonarios estadounidenses y de falsos ministros evangélicos sensacionalistas de las redes sociales —como David Diamond, financiados por la mafia de pastores evangélicos latinos del diezmo y los evangélicos sionistas—, es llevado a creer que el mundo islámico odia al pueblo judío y a los cristianos.

Sin embargo, le sorprenderá saber que los gobernantes islámicos fueron tolerantes en sus conquistas tanto con los judíos como con los cristianos. Esto se debe a que el islam considera «Pueblos del Libro» (Ahl al-Kitāb) tanto a los cristianos como a los judíos no sionistas (aquellos que no respaldan las políticas de los gobernantes del Estado de Israel).

La creencia islámica reconoce que las tres religiones comparten un origen divino al proceder del mismo monoteísmo abrahámico y adorar al mismo y único Dios verdadero.

Asimismo, el islam sostiene que estas tres religiones —el judaísmo, el cristianismo y el propio islam— recibieron revelaciones divinas que dieron origen a sus escrituras sagradas: la Torá para el pueblo de Israel, el Evangelio para los cristianos y el Corán para los musulmanes.

Además, reconoce a los profetas del judaísmo y a Jesús como el enviado de Dios para transmitir su mensaje.

Para que usted lo entienda y deje a un lado los prejuicios infundados inculcados por estos movimientos sectarios fundamentalistas —cuyo fin es apoyar ideológica y financieramente las políticas sionistas del actual Estado de Israel—, es necesario examinar los hechos con objetividad.

En el islam tradicional —sin referirme a organizaciones extremistas o yihadistas como Al Qaeda, el Estado Islámico, el Talibán, Hamás o Hezbolá, las cuales carecen de respaldo por parte de la corriente islámica mayoritaria—, la jurisprudencia islámica contempla un estatus de protección tanto para los judíos no sionistas como para los cristianos que conviven bajo gobierno musulmán.

Bajo esta figura, estas comunidades podían practicar su fe a cambio del pago de un impuesto conocido como yizia y de abstenerse de participar en los asuntos políticos del gobierno.

En este aspecto radica la estrategia de los musulmanes para lograr de manera pacífica que muchos cristianos e incluso judíos se convirtieran al islam, sin recurrir a la fuerza ni a la intimidación.

Esto contrasta con los métodos que utilizó la institución católica trinitaria, respaldada por el poder político imperial romano, la cual recurrió a la persecución contra las comunidades arrianas en la parte oriental del Imperio romano, así como a las Inquisiciones y a las Cruzadas en contra del mundo musulmán en Oriente Medio.

Los gobernantes musulmanes utilizaron incentivos sociales como anzuelo para lograr de forma pacífica la conversión de los cristianos que vivían bajo el gobierno islámico tradicional.

Es sabido que pertenecer a la religión dominante otorgaba acceso a la influencia política y al crecimiento económico. Esto motivó a la mayoría de los cristianos a convertirse al islam con el fin de disfrutar de una total igualdad de derechos.

Por este motivo, mientras el cristianismo católico trinitario se consolidó en Europa occidental como centro político y cultural —y posteriormente en el Nuevo Mundo—, las comunidades cristianas de Oriente Medio quedaron relegadas a ser una minoría en su propia región de origen.

Tenemos que entender que el gobierno español impuso el catolicismo a la manera de un califato mediante el establecimiento de una diócesis, obligando a los habitantes de la isla de Puerto Rico a someterse a las leyes dictadas por la religión del Estado.

Tras la invasión estadounidense el 25 de julio de 1898 y la salida del dominio español de la isla, la colonización norteamericana trajo consigo la llegada de misioneros de diversas denominaciones evangélicas y protestantes históricas entre 1898 y 1900.

Posteriormente, con la llegada del pentecostalismo alrededor de 1916 en el municipio de Ponce, este movimiento creció de forma acelerada debido a las constantes divisiones teológicas que siempre lo han caracterizado.

En una tierra con un fuerte arraigo de brujería, santería, espiritismo y agorería, muchas personas vinculadas a las prácticas esotéricas vieron una similitud entre sus rituales de invocación de espíritus y el énfasis pentecostal en la posesión por el Espíritu Santo.

A raíz de esta convergencia, surgió un sincretismo de culto, reflejado en el curanderismo pentecostal que unge con aceite a los enfermos para una «sanidad divina».

Esta práctica está basada en una mala interpretación de Santiago 5:14-15, pasaje que en realidad aboga por el tratamiento terapéutico de la época —a base de aceites aromáticos y hierbas para aliviar las dolencias de los enfermos postrados— acompañado por la oración de los ancianos.

La práctica de los «despojos» ungiendo con aceite a las personas, las casas y a los niños para protegerlos de influencias malignas, sumada a los cultos de «liberación demoníaca» donde los ministros fingen expulsar espíritus, afecta a personas que, por falta de conocimiento bíblico, terminan en una condición peor que la inicial.
Estas personas llegan incluso a participar activamente en estos cultos mientras practican actos de inmoralidad, como la fornicación de manera habitual.

A causa del acelerado crecimiento del pentecostalismo criollo, los líderes de este movimiento tomaron el control de los medios de comunicación —comenzando por la radio y siguiendo por la televisión—, donde establecieron una especie de califato.

En este sistema, hicieron creer a sus prosélitos que la iglesia constituía un gobierno autónomo en el que los ministros, al mando de sus basílicas evangélicas, podían abusar psicológicamente de la gente sin la intervención de las autoridades locales.

Esta es una realidad que vengo denunciando desde hace años a partir de mi experiencia como expolicía estatal en Puerto Rico.
Como consecuencia de ello, los grupos evangélicos y pentecostales consolidaron un dominio político y social que ejerce una fuerte influencia sobre el gobierno de turno al representar un bloque considerable de votos.

Por esta razón, el sistema iglesiero busca imponerse como el único con derecho de reunión y libertad religiosa en la isla, oponiéndose, al margen de la ley, a que otras religiones o grupos ideológicos se reúnan pacíficamente en espacios públicos.

Esta es una mala costumbre del sistema eclesiástico puertorriqueño que ni el gobierno, ni la prensa, ni las iglesias de sana doctrina deben seguir tolerando.

Una de las peores amenazas para la sociedad puertorriqueña ha sido la proliferación de sectas que actúan como un verdadero castigo para la isla.

Estos grupos, compuestos por terroristas cibernéticos, se dedican a acosar en las redes a todo aquel que no se somete al califato extremista que pretenden imponer, buscando incluso influencia política para llevar a cabo una agenda abierta en contra de las minorías de nuestro país, a quienes por ley se debe respetar.

A usted, que grita a boca llena por las redes sociales que es evangélico, pentecostal, carismático o que pertenece a una congregación histórica, pero se queda callado ante los crímenes de las sectas que proliferan en la isla —las cuales llevan décadas promoviendo una agenda anticristiana y fomentando el odio hacia quienes no respaldan sus patrañas narcisistas, mientras alegan ser los «atalayas» que van a arreglar el país—, permítame decirle que, con su silencio, se convierte en cómplice de estos grupos sectarios que operan al margen de la ley.

Lamentablemente, el sistema eclesiástico evangélico en Puerto Rico, en lugar de proclamar el mensaje de la cruz, la salvación solo por la gracia de Dios y la esperanza de la vida eterna, dando testimonio de un Cristo vivo a través del amor ágape y la tolerancia hacia quienes piensan distinto, se ha desviado de su verdadero propósito para perseguir agendas personales.

Se han encargado de establecer un califato basado en imponer sus propias diócesis, en las cuales descalifican de entrar al reino de los cielos a todo aquel que no se someta a sus caprichos religiosos e ideológicos.

Todo esto lo hacen con el único fin de vivir del cuento a costa de la gente que se reúne en sus basílicas, esperando que les digan qué hacer, como infantes con bobos en sus bocas.

Lo peor es que incluso los políticos —quienes se supone que están comprometidos con proteger y trabajar para el pueblo fomentando la justicia social— le ríen las gracias a estos grupos sectarios en Puerto Rico y los colman de favores.

Estos sectores se han convertido en un verdadero estorbo para el desarrollo intelectual de la sociedad puertorriqueña, la cual necesita urgentemente cultivar un pensamiento crítico para no ser manipulada por la propaganda tóxica y la desinformación que circula en las redes sociales, de la cual solo unos pocos se terminan beneficiando.

Jeremías 4:22 (RVR1960):
«Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron».

En conclusión, la historia nos demuestra que cuando la fe se despoja del amor ágape y se alía con el poder político o el lucro personal, deja de representar el verdadero mensaje de Cristo para convertirse en un instrumento de opresión.

Puerto Rico no necesita más religiosidad basada en el miedo, la manipulación cibernética ni el sectarismo; necesita una sociedad reflexiva, capaz de ejercer el pensamiento crítico y de abrazar la fe desde la libertad de pensamiento, la tolerancia y la verdadera justicia social.

Romper con el silencio y examinar los hechos con madurez es el primer paso para no seguir siendo presa de la ignorancia.

Juan 8:32 (RVR1960):
«Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres».

Gracia y paz.

Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"