miércoles, 28 de enero de 2026

#280 28/enero/2016 EL PUEBLO DE PUERTO RICO NO NECESITA SER CONDUCIDO A PRACTICAR HECHICERÍAS POR MEDIO DE SUPUESTOS DISCIPULADOS PROFÉTICOS



#280
28/enero/2016
EL PUEBLO DE PUERTO RICO NO NECESITA SER CONDUCIDO A PRACTICAR HECHICERÍAS POR MEDIO DE SUPUESTOS DISCIPULADOS PROFÉTICOS

En la escuela elemental nos adoctrinaron con el argumento de que Puerto Rico es una nación cristiana, tomando en cuenta el hecho de que la mayoría de los alumnos pertenecían a alguna rama religiosa.

Se acostumbraba escuchar de parte de los grupos pentecostales el decir que Puerto Rico es el segundo Israel, por el hecho de que existen más iglesias establecidas por pie cuadrado que en cualquier otra parte del mundo, con el argumento de que de esta isla han salido más ministros a predicar el "evangelio" a otras partes del mundo. 

Sin embargo, a pesar de tales afirmaciones, Puerto Rico se trata de un pueblo que se encuentra privado del consejo de Dios, debido a que el sistema evangélico, pentecostal y carismático no fue establecido en la isla a base de la verdadera ortodoxia reformada, histórica y bíblica. El sistema iglesiero puertorriqueño no cuenta con una ortodoxia bíblica, sino que está basado en un sincretismo de tradiciones del catolicismo romano, del misticismo del movimiento mariano (devotos a los mensajes de las supuestas apariciones de las vírgenes), del movimiento evangélico pragmático americano arminiano, el cual establece que el hombre se salva haciendo un buen uso de su "libre albedrío".
Inclusive, muchos de estos movimientos "más espirituales" realizan cultos donde se llevan a cabo prácticas hechiceras en las que los falsos ministros "más ungidos" comprometen a Dios, alegadamente desatando bendiciones y milagros sobre la gente.

Desde que era niño, he conocido el movimiento evangélico en la isla como un sistema religioso que nunca ha promovido una rica cristología, que nunca ha establecido todos los principios eternos del reino de los cielos, sino que su mayor objetivo es convencer a las personas que asisten a sus eventos de que "acepten a Jesucristo" haciendo un buen uso de su "libre albedrío", sin ningún conocimiento de la verdadera ortodoxia cristiana bíblica e histórica.

Lamentablemente, el sistema religioso evangélico, pentecostal y carismático solo promueve que los nuevos conversos, que alcanzan por medio de la manipulación de las emociones, cambien sus hábitos para adoptar las costumbres de los cristianos domingueros y que las personas aprendan costumbres cristianas. Los religiosos le llaman a este hecho "el primer amor" o "dar frutos dignos de arrepentimiento".
Hermanos, el pueblo de Puerto Rico no tiene necesidad de estar metido perdiendo el tiempo en eventos de los religiosos en los predios del Capitolio —"la casa de Herodes Agripa"—, ni metido en alegadas escuelas de profetas ni en el supuesto discipulado profético, porque nuestro Señor Jesucristo, en su primera venida, nos reveló todo lo concerniente a la revelación del evangelio eterno.

Lamentablemente, en Puerto Rico las prácticas hechiceras, como también la adivinación y la curandería, son parte del folclor de la isla y se han llevado a cabo en su mayoría en el movimiento pentecostal criollo, atribuyendo tales prácticas a la manifestación del Espíritu Santo.

Apocalipsis 13:12-13 (RVR1960) Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. También hace grandes señales, de tal manera que aún hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.

Lamentablemente, la mayoría de la cristiandad no está consciente del nivel del poder de engaño con el cual opera Satanás, ejerciendo su influencia sobre el mundo, sobre las religiones e, inclusive, sobre la iglesia.

Uno escucha a personas del pentecostalismo criollo de fuego comentar que la gente, cuando ve milagros, se convierte; que la gente, cuando tiene problemas, se convierte; como cuando ven que un delincuente sale bien de un atentado contra su vida y dicen que Dios tiene un propósito con esa persona.

Cuando el movimiento evangélico ha promovido tradiciones iglesieras, supersticiones y manifestaciones que atribuyen al Espíritu Santo, en vez de discipular a las personas en la revelación del reino de los cielos, en la salvación por la gracia de Dios —la cual hace todas las cosas posibles—, en el temor de Dios enseñando el propósito de la ley, pretenden mantener cautivas a las personas metiéndoles temor con las supuestas agendas del gobierno en contra de la iglesia, con alegadas revelaciones según la tradición católica mariana de castigos contra la nación, manteniéndolas entretenidas participando en un culto voluntario, en un culto que hacen para ellos mismos, haciéndose falsas expectativas de que se encuentran agradando a Dios.

Desde que tengo uso de conciencia, he conocido al movimiento evangélico y al movimiento sectario de "los más espirituales" —quienes alegan tener el WhatsApp de Dios— como un sistema propagandístico encantador de serpientes que solo busca sembrar incertidumbre para que las personas sientan que solamente se encuentran seguras metidas en sus instituciones religiosas.

¿Cuál es la razón por la cual hoy día proliferan los falsos profetas, las falsas atalayas, las falsas pastoras, las teólogas que promueven a los falsos profetas y falsas profetisas?
Por causa de que el movimiento evangélico, pentecostal y carismático se encargó, por medio de ministros adiestrados, de alejar a la gente de conocer la verdadera ortodoxia cristiana protestante para dar paso a todo tipo de doctrinas de demonios y manifestaciones que atribuyen al Espíritu Santo.
De manera que todavía los evangélicos se preguntan cómo identificar a un falso profeta, falsa profetisa, falsos pastores o pastoras, falsos apóstoles, falsos evangelistas místicos.

La realidad es que, lamentablemente, las manifestaciones que ocurren en un culto donde se promueve un ambiente carismático terminan alejando a las personas de tener la oportunidad de una comunión personal con Jesucristo, sino que le vienen a conocer por el testimonio de otros.

¿Alguna vez el pueblo de Israel apedreó a algún rey o reina por practicar la idolatría en un culto hechicero?

Hermanos, el rey David fue un sinvergüenza, como muchos de nosotros lo hemos sido en algún momento de nuestras vidas, pero el rey David nunca practicó la idolatría, sino que fue un hombre quien fue probado en todas las áreas de su vida, y fue por medio de las constantes pruebas donde aprendió a reconocer sus limitaciones delante de Dios.

Por causa de la idolatría es la razón por la cual el Elohim demanda del pueblo cristiano saber identificar a los falsos profetas, a los falsos maestros, según el temor apostólico que nos advirtió sobre los lobos que entran encubiertamente a las congregaciones y no perdonarán al rebaño.

Lamento informarles que si usted no adopta una posición del reino de Dios, usted nunca va a tener el discernimiento como para reconocer a los falsos profetas. Deje la mentalidad infantil que promueven los ministros adiestrados, comience a ponerle asunto en reconocer sus limitaciones y comience a poner todos sus esfuerzos en adquirir conocimiento bíblico con el cual usted pueda establecer una correcta comunión con Jesucristo y pueda edificar a otros en el amor de Cristo.

Es una tragedia que la cristiandad interprete el oficio de profeta como aquel que predice eventos futuros o como aquel que pone a Dios al servicio de los hombres.
Hermanos, si usted se identifica como cristiano, usted tiene que estar consciente de que existe la necesidad de hacer las cosas como Dios manda, porque la Biblia demanda probar los espíritus si proceden de Dios.

Pero la gente que dice ser cristiana es tan terrible que se mete en páginas de falsos y falsas profetas, de falsas pastoras que alegan tener el don profético, de falsos apóstoles, de falsos pastorcitos que se atribuyen el impartir dones por ahí, donde la gente se "empichona" con un espíritu de confusión para venir a estar preguntando si tal cosa es bíblica o no, viviendo como náufragos que se agarran de lo primero que encuentran.
Hermanos, nosotros no nacimos conociendo, sino que, por mi parte, fui criado en la tradición evangélica pentecostal, y mi esposa, la profetisa María Izabel Mestre, fue criada en la tradición católica romana marianista.

Ambos como matrimonio, y María habiendo adoptado la tradición evangélica pentecostal, participamos del culto carismático creyéndonos los más espirituales, hasta que un día JESÚS puso en nuestro camino a un ministro competente en un nuevo pacto quien nos discipuló en el conocimiento de las doctrinas de la gracia de Dios, donde nuestros ojos nos fueron abiertos a entender las realidades eternas y nunca volvimos a ser los mismos jamás.

Vemos que, a pesar de los esfuerzos de muchos ministros competentes en un nuevo pacto en sacar a los evangélicos, pentecostales y carismáticos de los engaños y manipulaciones del sistema iglesiero y grupos sectarios, la gente se encuentra enajenada en creer en lo que decidieron creer para satisfacer el ego, operando por medio de un celo denominacional que proviene del diablo mismo.
Usted tiene que entender que la Biblia nos revela que, mientras JESÚS es toda luz, nosotros somos toda oscuridad.

Que en esa oscuridad nos encontramos extraviados, sin oportunidad de que podamos encontrar el camino por nosotros mismos, y que solamente Jesucristo es la luz que nos conduce al buen camino hacia el reino de los cielos.
Los religiosos que atribuyen descaradamente su salvación al buen uso del libre albedrío se jactan del día en que se convirtieron.
Sin embargo, el que realmente reconoce sus limitaciones, quien realmente es un pobre de espíritu, que reconoce que no puede agradar a Dios, tiene que entender el hecho de que nuestra común salvación fue un evento que ocurrió en la eternidad de Dios y, por tal razón, la Biblia nos enseña sobre la elección eterna por la cual adoptamos la naturaleza eterna de Jesucristo.

De manera que la doctrina de los evangélicos, donde los ministros, en especial los alegados ministros de la música urbana, proponen que se salvaron porque hicieron un buen uso del libre albedrío, siendo esta una doctrina satánica que promueve el pelagianismo, hace innecesaria la intervención de la gracia de Dios en la conversión de la persona.

Estos ministros evangélicos faranduleros alegan que dejaron todo, de ganarse millones, por seguir a Jesucristo. Sin embargo, el dejarlo todo por seguir a Jesucristo conlleva el derribar paradigmas del sistema iglesiero con los cuales esclavizan la conciencia de los hombres y mujeres.

Si estos alegados ministros faranduleros que están al servicio de la mafia del diezmo se metieran a conocer la verdadera ortodoxia cristiana protestante y comenzaran a derribar los paradigmas iglesieros, verán cómo los pastores que los montaron en un púlpito sin una ortodoxia bíblica, son los primeros que le van a decir a las congregaciones: "Tengan cuidado con lo que están diciendo los ministros de la música urbana que se están oponiendo a la 'sana doctrina'".

Hermanos, los cristianos evangélicos creemos que adoramos al único Dios verdadero, de manera que los que hablan de parte de Dios en el nombre de JESÚS tienen que proclamar todos los principios del evangelio eterno.

No basta con que esta persona que alega hablar de parte de Jesús acierte en ciertos vaticinios. Si se la pasan promocionándose, si conducen al pueblo a que los idolatren o que idolatren a los pastores, profetizando solamente en lo mundano, en lo temporal, enseñando doctrinas de demonios, ubicando al hombre en el centro del plan eterno de Dios, usted está ante un falso profeta o profetisa.

Deuteronomio 13:1-3 (RVR1960) Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma.

Ahora está de moda que los falsos profetas y profetisas hablen con nombre y apellido de las personas y, en base a esta circunstancia, la gente idólatra da confirmación de que tal profeta está hablando de parte de Dios, provocando que tal persona que recibe tales palabras se haga falsas expectativas y que ponga todos sus esfuerzos en hacer cumplir tales expectativas sin temor a Dios.

Esta cristiandad que está privada del consejo de Dios, que se encuentra caminando bajo su propio consejo, verdaderamente está más a merced de Satanás creyendo ser los más espirituales, que los del mundo que aún tienen oportunidad de salvación.
Mientras los verdaderos profetas y profetisas del Eterno siempre están ligados a la caverna por causa de la persecución de los líderes del sistema iglesiero apóstata, los falsos profetas son honrados con aplausos, con halagos, teniendo gente mundana que los promueve por estar al servicio de la mafia del diezmo.

Recuerdo a una dama que se comunicó con mi esposa, la profetisa María, para pedirle que orara para que pudiera tener un hijo. María, como una ministra competente en un nuevo pacto, le preguntó si se encontraba casada legalmente, y esta le contestó que no, que ella era la amante de su pareja y que en la iglesia donde se congrega nunca le reclamaron eso.

La cosa es que se comunicó con una falsa “profeta” que se hizo famosa por inducir a las mujeres a parir con ciertos remedios y tuvo la desfachatez de llamar a María para decirle que una ministra oró para que quedara embarazada y se dio, alegando que tal ministra sí que es una verdadera “profeta”.

Hermanos, no se necesita ser un exégeta de la Biblia para saber que Dios no puede bendecir caprichos de los hombres y mujeres los cuales se llevan a cabo sin temor de Dios.
Una característica de los falsos profetas es que pretenden asemejar a Dios con el personaje de la mitología conocido como Cupido, como si Dios se encontrara buscando a quién tirarle una flecha para bendecirlo y así mostrar su amor emocionando a la gente.

El sistema evangélico se trata de un sistema religioso similar al catolicismo, que no promueve la ortodoxia que salió de la reforma protestante, que se aleja y sataniza las doctrinas de la salvación por la gracia de Dios, de tal manera que a los evangélicos, pentecostales y carismáticos se les hace imposible identificar a los falsos profetas, falsas profetisas, por el hecho de que adoptan cuanta propaganda se pone de moda, siempre y cuando atraiga a los del mundo.

Si los cristianos evangélicos entendieran el hecho de que han sido llamados como un real sacerdocio para establecer la verdadera adoración al Dios verdadero, dando a conocer el testimonio de Jesucristo, quien, habiéndose entregado a sí mismo para morir en una cruz, nos libró de la ira de Dios, entonces la manifestación de la profecía y milagros tendría que ser un evento común dentro del culto cristiano.

Lamentablemente, la manifestación de la profecía y milagros dentro del culto cristiano aleja a las personas de conocer todo el consejo de Dios, de manera que tales voluntariamente se hacen esclavos de aquellos en quienes alegadamente se manifiestan ciertos dones.

Por tal razón, JESÚS NO enseñó a sus discípulos a hacer énfasis en profecías y milagros, sino que siempre hizo énfasis en los que escuchan la palabra de Dios y la obedecen.

Los falsos profetas siempre les enseñan a sus seguidores a menospreciar el conocer la ortodoxia reformada protestante, para que las personas que se someten a ellos vivan haciéndose falsas expectativas, dado que los falsos profetas se la pasan profetizando de lo terrenal, donde Satanás tiene potestad en conceder a los hombres que le sirven, aun los reinos de la tierra.

Hermanos, el conocimiento de la escatología cristiana se trata de un asunto para cristianos maduros que entienden que tales asuntos no tienen relación con la verdadera iglesia apostólica de Jesucristo, la cual se encuentra ocupada dando a conocer el testimonio de Jesucristo a los hombres y que atesora en su corazón las bienaventuranzas de ser recibidos en el reino de los cielos por Jesucristo y sus ángeles.

Los cristianos bíblicos no tienen que temer por lo que está ocurriendo en los Estados Unidos, por cuanto JESÚS no hizo una fila para votar para que Saúl gobernara la nación con la bendición de la mafia evangélica que ha cumplido con la gran apostasía que nos advirtió el temor de los apóstoles del Señor, la última rebelión de la iglesia tibia conocida como La Odisea.

Recuerde que un verdadero profeta tiene que ser correctamente ortodoxo doctrinalmente, porque Moisés (La Ley) advirtió del hecho de que si se te acerca alguien llamándote por tu nombre y te declara un vaticinio y tal vaticinio se cumple, pero si te conduce a practicar la hechicería, a depender de la adivinación para sentirte bien emocionalmente, tiene que entender la seriedad con la que Dios condena las prácticas de los falsos profetas al nivel de que dictamina que a tal falso profeta o profetisa se le tiene que quitar la vida.

Nosotros como ministerio apostólico y profético tratamos el asunto de la profecía con tanta seriedad que ni siquiera yo, por más problemas que esté pasando, no me atrevo a tratar de inducir a la profeta María para que me hable de parte de Dios.

2 Pedro 2:1 (RVR1960) Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.

Hermanos, la realidad es que la profecía y los milagros son una manifestación de la gracia de Dios en la vida de los cristianos. Pero cuando tales manifestaciones son administradas por falsos ministros, por falsos profetas, tales manifestaciones vienen a ser un veneno para la iglesia, por cuanto tal énfasis en manifestación lleva a las personas a hacerse falsas expectativas que les motivan a asistir a los cultos y no el amor ágape de reunirse con los hermanos compartiendo unánimes la misma fe para fortalecerse los unos a los otros.

El verdadero profeta tiene que tener integridad moral.

¿Cómo alguien que reclama ser un profeta como lo hizo Kim Clement, quien vaticinó que el actual presidente ganaría las elecciones presidenciales de los Estados Unidos en 2016 y vaticinó que sería reelegido, pero estableció una idolatría para con tal líder político que llegó al poder gracias a las propagandas de la mafia evangélica? Como establece la Biblia, el pecado de idolatría promovida por los líderes religiosos siempre trae maldición al pueblo.

A los verdaderos profetas, Dios los somete a sufrir carencias económicas y a una muerte social para que dependan solamente del sustento de Dios y, de esta forma, Dios prueba la fidelidad de sus profetas.

Sin embargo, vemos cómo los falsos profetas y las falsas atalayas siempre se están promoviendo en las redes sociales y tienen gente que se presta para darles promoción como si fueran artistas, inventando eventos donde recaudan miles de dinero de la gente que se llevan arrastrados, comprometiendo a Dios con sus ministraciones que llevan a la gente siempre al fracaso.
Mira, la gente hace preguntas sobre cómo van a saber que alguien es un falso profeta, pero, sin embargo, en realidad la gente sabe que las personas a quienes acuden para recibir ministraciones son falsos profetas, pero no les importa porque el egocentrismo que los gobierna despierta en ellos el desear ser engañados, como le pasó a Adán y a Eva cuando fueron convencidos por la serpiente antigua de que tenían libre albedrío para “decidir” qué es bueno y qué es malo, como Dios mismo.

El mero hecho de que los ministros de la mafia del diezmo organicen eventos para sacarle dinero al pueblo para vivir sin trabajar se considera como un acto de inmoralidad.

Los evangélicos satanizan la doctrina bíblica que establece la seguridad de salvación que tenemos en Cristo, estableciendo una calumnia diciendo "salvo siempre salvo". Practican la doctrina conocida como "siervo siempre siervo", por cuanto un ministro o una ministra es expuesto por pecados de "inmoralidad", sus fanáticos enseguida salen diciendo "no juzgue".

Permitamos que la palabra de Dios nos arroje luz referente al tema:
Jeremías 23:14-16 (RVR1960) Y en los profetas de Jerusalén he visto torpezas; cometían adulterios, y andaban en mentiras, y fortalecían las manos de los malos, para que ninguno se convirtiese de su maldad; me fueron todos ellos como Sodoma, y sus moradores como Gomorra. Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos contra aquellos profetas: He aquí que yo les hago comer ajenjos, y les haré beber agua de hiel; porque de los profetas de Jerusalén salió la hipocresía sobre toda la tierra. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan; os alimentan con vanas esperanzas; hablan visión de su propio corazón, no de la boca de Jehová.

El verdadero profeta o profetisa se caracteriza por su estilo de vida. Lea las circunstancias en las que vivían los antiguos profetas y compárelo con el estilo de vida de los alegados profetas actuales, quienes son honrados con oro y plata por los cristianos idólatras.

Los verdaderos profetas se caracterizan por establecer la denuncia en contra de las injusticias y la hipocresía de los líderes del sistema iglesiero quienes, no solo pretenden ocupar el lugar de Jesucristo en la iglesia, sino que también en estos días postreros llevan al pueblo que está privado del consejo de Dios, que carece de una seria ortodoxia bíblica, a establecer una idolatría a ciertos políticos que se encuentran en el poder.

Me resisto a creer en la falsa tradición evangélica que establece conversiones instantáneas, cuando nuestro propio ego se convierte en aquel aguijón que nos tienta a pensar que tenemos libre albedrío como para decidir qué es pecado y qué no es pecado.

Por tal razón, siempre necesitamos reconocer nuestras limitaciones y la necesidad de siempre estar convirtiéndonos al SEÑOR para recibir la pronta corrección para evitar ser arrojados a las pailas del infierno, porque Dios no tiene nenes lindos ni nenas lindas, sino hijos e hijas que tienen necesidad de ser disciplinados para que alcancen la madurez para poder establecer una genuina comunión con aquel quien nos amó desde la eternidad.

Les dejo un consejo para que no caigan en las manos de los falsos profetas que viven de estar sacando conjeturas de cuanto evento ocurre en el mundo, en especial en el estado de Israel, para meterle miedo a la gente y que se refugien de sus montajes de ciencia ficción cristiana sobre los últimos tiempos.
Lo que está ocurriendo en el mundo, ni los temas como el emerger del anticristo, la marca de la bestia, la gran tribulación, no tienen ninguna relación con la iglesia de Jesucristo.

Lo que verdaderamente concierne en estos tiempos a los cristianos que cuenten con una correcta ortodoxia bíblica es la apostasía que se encuentra cometiendo los líderes evangélicos quienes prostituyen a la iglesia con los medios del mundo por causa del enfrentamiento que tienen por el dinero y las cosas materiales, que ha llevado a los Estados Unidos al fracaso como nación.

Mateo 16:24 (RVR1960) Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.

Si JESÚS dio como requisito el crucificar el ego en la cruz del calvario para poder nacer de nuevo como una nueva criatura en Cristo, no llego a entender ¿cómo personas que inclusive asisten a una determinada denominación tienen necesidad de meterse en páginas de falsos profetas, de falsas atalayas, para venir a vivir siendo acusados por Satanás y sus demonios sintiéndose confundidos?

Me he dado cuenta con las experiencias que he tenido con ciertas personas que son productos de los llamados de los ministros adiestrados a pasar al frente para aceptar a Jesucristo, es el hecho de que, mientras estaban luchando en contra de sus debilidades, eran gente tratable.

Sin embargo, una vez se meten en estos grupos de los más espirituales, de los pastorcitos y pastorcitas que alegan que imparten dones, la gente pierde la razón al nivel de que ahora creen ser los más espirituales, que no caminan sino levitan en los aires, al nivel de tratarnos como los que estamos descarriados, todo por el hecho de que ahora no quieren que sean expuestos por la palabra de Dios.

Todavía hay gente que piensan que existe la necesidad de que se establezca un culto para provocar que baje el Espíritu Santo, que no es más que una blasfemia.

Salmos 125:1-2 (RVR1960) Los que confían en Jehová son como el monte de Sion, Que no se mueve, sino que permanece para siempre. Como Jerusalén tiene montes alrededor de ella, Así Jehová está alrededor de su pueblo Desde ahora y para siempre.

Hermanos, la Biblia no dice que todas las cosas le son posibles para los que buscan ministraciones de falsos intercesores.

La Biblia dirige todas sus bienaventuranzas a los que se callan la boca y ponen toda su confianza en Jesucristo.
¿Usted quiere ver manifestada la gloria de Dios en su vida?

Tiene que entender que para poder operar en la vida cristiana con fe, usted tiene que cultivar humildad y paciencia, sin las cuales es imposible operar en fe.

Muchas bendiciones se atrasan en nuestras vidas por falta de paciencia y humildad. Quien te ayuda es Dios para resolver ciertas situaciones. Pretender resolver ciertos asuntos que nos incomodan por nuestros propios recursos o buscar quién asesore a Dios para que nos conceda lo que pedimos, es ahí donde nos metemos en problemas con Dios.

En mi caso, desde que he estado sirviendo en el ministerio de Jesucristo, he sido expuesto a una muerte social, como también a limitaciones económicas en las que he sido probado y, a veces, reconozco que pierdo la paciencia y que no estoy siendo humilde con el SEÑOR, lo que me viene a dar paz.

No permitas que en ninguna situación, nadie le ponga en la circunstancia de que llegue a perder la paciencia y venga a tornarse soberbio para con Jesucristo.

Como he escuchado a necios pentecostales que creen ser los más espirituales decir cuando un problema no se resuelve cuando ellos quieren: "¿Qué tengo que hacer? ¿Ayunar más?", lo cual se cataloga como una blasfemia que se constituye como un pecado contra Dios mismo.

Alégrense, pronto nos vamos con Cristo.

Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

sábado, 4 de octubre de 2025

#279 HABLEMOS DE LA PRÁCTICA DEL BAALISMO EN LA IGLESIA EVANGÉLICA


#279  4/octubre/2025

HABLEMOS DE LA PRÁCTICA DEL BAALISMO EN LA IGLESIA EVANGÉLICA

He sido evangélico toda mi vida, criado en una iglesia del movimiento de santidad pentecostal, y les puedo decir que lo que se conoce con el término “evangélico” se trata simplemente de una etiqueta con la cual el sistema iglesiero busca tapar el proceder egoísta de los fanáticos religiosos.

Mientras tanto, los evangélicos y sus distintas ramas les hicieron pensar que ser evangélico es SINÓNIMO de la verdad y supone ser anti católico, no tener estatuas en el lugar donde se lleva a cabo la liturgia, no establecer un culto a la Virgen María y que el abstenerse de ingerir bebidas alcohólicas te hace ser “evangélico”.

Cuando, en realidad, lo que significa ser evangélico o protestante se establece bajo la prerrogativa de que la iglesia tiene la responsabilidad de examinar las diversas doctrinas a fin de exponer la pureza doctrinal, con el objetivo de que el pueblo se mantenga caminando por el camino estrecho que conduce a la salvación Eterna.

Por el contrario, el movimiento evangélico, por causa del egoísmo de los líderes religiosos que se han mantenido apegados a la tradición de “los padres de la iglesia”, ha puesto todos sus esfuerzos en hacer pensar al pueblo protestante que los padres de la iglesia eran reformados, cuando estos establecieron la doctrina de los nicolaitas, imponiéndose sobre el pueblo por medio de una alianza infernal con los emperadores romanos.

Hermanos, como evangélicos tenemos la responsabilidad de entender que los sacrificios que se ofrecían en el templo solo sirvieron como un remedio provisional concerniente al asunto del pecado del hombre, que no pudo erradicar la esclavitud de los hombres por causa de su incapacidad de obedecer perfectamente la demanda de un Dios Santo.

1 Pedro 1:16 (RVR1960)

porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.

De manera que el asunto del pecado del hombre es tan grave que, como describe el texto de Apocalipsis 5:1-5, solamente Jesucristo, siendo Dios mismo, fue digno de ofrecerse como un sacrificio real para expiar para siempre el pecado de aquellos que fueron elegidos para salvación y para un sacerdocio real, a fin de establecer el santo santuario de Dios aquí en la tierra.

Apocalipsis 14:6 (RVR1960)
Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo.

Este pasaje bíblico nos da a conocer de manera anticipada que la iglesia no va a cumplir con la gran comisión de hacer discípulos a todas las naciones. Por el contrario, el sistema iglesiero está cumpliendo el temor apostólico, el cual advirtió sobre los lobos rapaces que no perdonarían al rebaño. 

Mire si Dios es bueno que, durante la gran tribulación, JESÚS utilizará otros medios para difundir el evangelio eterno, tal como expresa el texto el cual nos revela que, un ángel estará predicando, por lo que habrá una gran cosecha de almas.  

Tenemos que entender el contexto de la época en la cual Israel realizó la gestión de despojar al cananeo, pero desobedeció el mandato al realizar alianzas, dejando un remanente que luego le sería un aguijón.

A pesar de que el pueblo hebreo fue sacado de la esclavitud de Egipto por la poderosa mano del único Dios “YO SOY” —quien llegó a ser conocido entre los pueblos idólatras como “el Dios del desierto”—, una vez que entraron en la tierra prometida, no creyeron que el Dios del desierto les podía ayudar en la agricultura. 

Cabe tomar en cuenta que el pueblo hebreo fue un pueblo nómada que era sustentado por la mano de Dios, mientras que el pueblo cananeo era una civilización avanzada que poseía un conocimiento extenso en las técnicas agrícolas.

Tanto el culto a la diosa Asera —considerada la madre de los dioses—, como el culto a Baal, el dios de la fertilidad, representaban la clave de la prosperidad de los pueblos cananeos. 

Por ello, los israelitas se inclinaron a adorar a estas deidades para obtener “favores” místicos en la agricultura, basándose en el concepto de la manifestación de la lluvia temprana y la lluvia tardía mencionado en el libro del profeta Joel.

La práctica del baalismo en el movimiento evangélico

Se trata de la idolatría de poner la confianza en ciertos "baales", doblando la rodilla ante ellos —ya sean líderes religiosos o ciertos políticos— con el fin de vivir en la abundancia de bienes materiales.

Por el contrario, la práctica del baalismo por parte del movimiento evangélico en los Estados Unidos, ha traído a la nación una maldición y persecución por parte de un "baal" a quien convirtieron en el símbolo de la prosperidad material. Fue en esta figura en quien el pueblo evangélico americano, depositó su confianza, pensando que tal personaje los conduciría a vivir en la abundancia.

Motivados por el egoísmo, los evangélicos en los Estados Unidos realizaron una propaganda, desde inicios de la década del 2000, por medio de falsos profetas, en la cual ofrecieron al actual presidente de los Estados Unidos como el "baal" que iba a restaurar los “valores morales” de la nación, y que dicha restauración traería la abundancia de “parte” de Dios.

Entonces pregunto: ¿acaso los valores morales impuestos en las naciones islámicas árabes, son la razón por la cual estos países viven en abundancia de bienes materiales?

Todo esfuerzo religioso que usted haga para cambiar las circunstancias a su favor, con una actitud renuente a vivir bajo la provisión de Dios, se trata de un culto idólatra basado en el antiguo baalismo.

Hermanos, el sistema iglesiero define el pecado como el fallo en cumplir la ley de Dios, sugiriendo que el pecado es simplemente un "mistake" (un error). De hecho, en la congregación a la que yo asistía por costumbre, decían que los cristianos no pecan, sino que a veces cometen "mistakes".

Sin embargo, el pecado va más allá de ceder ante los caprichos de la carne, porque la carne siempre será carne.

Hermanos, cuando un cristiano comete pecado aun teniendo conocimiento de la ley de Dios, peca de incredulidad. Por cuanto, si la ley dice "no mentirás" y mientes para sacar ventaja en una situación, cometes pecado porque no le estás creyendo a la palabra de Dios, lo que te convierte en un incrédulo.

Hoy día, el evangelio terapéutico quiere convencer a las personas de que "no son tan malas", y de que la manifestación de ciertas conductas, es el reflejo de traumas pasados que la persona necesita sobrellevar.

Alegan que el problema de los cristianos que viven con diversas frustraciones, es que no saben quiénes son en Cristo, según los ministros terapuetas, las personas al no entender que Dios es su Padre y que está dispuesto a hacer cualquier cosa por sus hijos.

Sin embargo, la conversión del pecador se trata de un proceso legal en el cual somos juzgados por haber vivido sin creer en el evangelio. Por medio del conocimiento de la ley, esta sirve como evidencia legal para que seamos hallados culpables ante un Dios Santo.

De manera que el falso evangelio terapéutico, que surgió del mismo infierno en los Estados Unidos, busca justificar y dar consuelo al pecador con el fin de que se sienta cómodo participando en un culto voluntario en una determinada congregación.

Tenemos que entender que Juan el Bautista allanó el camino del Mesías, llamando la atención del pueblo judío religioso y poniendo en ellos conciencia de pecado. Esto, por el hecho de que no creían en la palabra de Dios, sino que vivían conforme a la tradición de los ancianos, los sabios de Israel.

Así, Juan realizaba un ritual simbólico basado en un lavatorio para limpiar las impurezas del cuerpo, que solo servía para traer conciencia de pecado.

Sin embargo, Juan anunció que vendría otro que los bautizaría con un fuego consumidor. Al contrario de lo que creen los pentecostales, que relacionan el bautismo en fuego con la manifestación del don de hablar en lenguas, con un éxtasis y “remeneos” que no duran.

El bautismo del que habló Juan el Bautista, está relacionado con la experiencia de experimentar los tormentos del infierno. Esta experiencia trae a la conciencia del pecador la necesidad de recibir el pronto socorro de parte de Dios.

Les cuento que en una ocasión, era de madrugada y mi esposa, la profeta María Izabel Mestre y yo, nos encontrábamos durmiendo, cuando de repente desperté y noté que ella, aunque dormida, respiraba de manera sofocada. Rápidamente pensé que le estaba ocurriendo algo, por lo que me desesperé y procedí a despertarla.

La profeta me narró, y cito:
“En el espíritu, me encontraba en un pasillo que tenía muchas puertas. Traté de abrirlas, pero ninguna se abría. Busqué un letrero que indicara dónde estaba la salida, pero no lo había. Al final del pasillo había una puerta hacia la cual corrí, quedando de frente a ella, pero no se abría. Comencé a escuchar gritos de lamento, sintiéndome sofocada, y escuchaba diferentes voces maldiciendo a Jesucristo e injuriando, diciendo: “¿Cómo te atreviste a enviarme aquí?”. Pero el sentimiento más terrorífico que experimenté fue la realidad de que en el infierno no existe una salida, de que en el infierno no hay lugar para la esperanza”.

El Primer Gran Despertar, que ocurrió en las colonias británicas en América, fue impulsado primeramente por el Espíritu Santo, operando en los predicadores reformados George Whitefield y Jonathan Edwards. 

Este despertar, entre 1730 y 1755, tuvo un momento culminante el 8 de julio de 1741, cuando Jonathan Edwards predicó en una parroquia en Enfield, Connecticut, su famoso mensaje titulado “Pecadores en manos de un Dios airado”. 

En tal predicación, Edwards presentó evidencia de que el hombre natural vive expuesto a los tormentos del infierno, llevando a la conciencia de una congregación tibia, la necesidad de arrepentimiento para recibir el perdón de un Dios que se encuentra airado con la humanidad. Se cuenta que los feligreses caían al suelo, diciendo: “¿Qué tenemos que hacer para ser salvos?”, “¡Nos vamos a ir al infierno!”.

¿Por qué el movimiento evangélico se encuentra en la cúspide del fracaso, tanto en los Estados Unidos como en Latinoamérica?

Se debe a que los líderes evangélicos corporativos, en vez de buscar establecer la pureza doctrinal, han establecido el baalismo en la práctica de un culto hechicero. Este se basa en la idolatría a ciertos líderes religiosos que han venido a ser conocidos como “los ungidos”. Asimismo, los evangélicos han establecido a ciertos políticos de la derecha como los salvadores de la nación.

Hoy día, es una actitud irresponsable creer que el movimiento evangélico está compuesto de personas “buenas” en las que se puede confiar. 

Cuando, en realidad, el movimiento evangélico en general, se ha convertido en un movimiento donde sus líderes fomentan el egoísmo, el celo denominacional y el falso celo de pertenecer a la derecha política.

Hermanos, las personas han establecido un paradigma de pensar que, si un ministro les parece "buena gente", si les da participación en la liturgia, o incluso si establece un discipulado con buenas intenciones conforme a la ortodoxia de su concilio o denominación, consideran a ese ministro como una “persona piadosa”.

Un verdadero ministro piadoso se conoce cuando busca establecer la fuerza doctrinal derribando paradigmas iglesieros, sabiendo que tal gestión solo le va a cerrar puertas en el mundo evangélico.

Podemos responder al llamado de un ministro para pasar al frente y “aceptar” a Jesucristo, creyendo que con tal decisión “agradamos” a Dios. 

Podemos participar en un culto "hipercarismático" en una determinada congregación, donde los ministros comprometen a Dios con falsas promesas que crean expectativas irreales en la gente, la cual luego se esfuerza por ver cumplidas esas expectativas.

Pero aquel que es expuesto como culpable ante el trono de Dios por medio de la revelación de la Ley y, como consecuencia, experimenta los horrores del infierno por medio del Espíritu Santo, ese ha sido verdaderamente bautizado con el fuego consumidor de Dios.

En estos tiempos postreros donde estamos viendo, la manifestación de eventos que antes nos parecían impensables, es de vida o muerte que el pueblo evangélico comience a anhelar tener su propia experiencia con Jesucristo resucitado. 

Es tiempo de que los ministros evangélicos, tengan la iniciativa en derribar paradigmas iglesieros, en examinar doctrinas que han sido defendidas por siglos, que no son más que parte de la tradición católica, las cuales terminan siempre, ubicando al hombre como el centro del evangelio, para venir a establecer el verdadero evangelio basado en la gloria de Jesucristo.

Fíjese que del sermón del ministro puritano Jonathan Edwards, surgió una consigna que dio lugar a uno de los más grandes despertares históricos, el cual, despertó la conciencia de pecado y la realidad de que los pecadores y cristianos tibios, viven expuestos a los tormentos del infierno. 

Esta consigna dice:

“No existe nada que pueda salvar a los pecadores del infierno, solo el deseo de Dios”.

Mientras Satanás el diablo, conoce el hecho de que el hombre natural opera por medio del egoísmo, ha engañado a millones de cristianos por medio de falsos ministros que han pretendido cambiar la Ley y los tiempos. Les hacen pensar a los feligreses que tienen la capacidad de “ganarse” el favor de Dios, en la práctica de ciertos actos religiosos, estableciendo el baalismo que simboliza la vida en abundancia donde, inevitablemente los feligreses terminan doblando sus rodillas ante ciertos "baales" que se presentan en el ámbito religioso, político y financiero.

Sin embargo, el exponer las realidades Eternas del evangelio por medio de una exposición bíblica o un discipulado en el cual, somos expuestos a un proceso legal y resultamos declarados culpables delante del Trono de Dios por causa de nuestra incredulidad, cuando en nuestro estado natural, nos engañamos a nosotros mismos pensando que tenemos la libertad en determinar que es “bueno” y que es “malo”.

Esta revelación de que vivimos expuestos a la manifestación de la ira de Dios, se trata en realidad de la manifestación de la gracia de Dios. 

Esto ocurre cuando somos verdaderamente expuestos a los tormentos del infierno, para que seamos despertados a la realidad Eterna, teniendo conocimiento que algún día nos presentaremos ante el Tribunal del Cordero. 

Allí, los justos que fueron rescatados de las llamas del infierno por la sangre del Cordero, habiendo servido como testigos fieles de la vida y obra de JESUCRISTO, heredarán la vida Eterna. Mientras que los impíos y cristianos tibios con etiquetas denominacionales o ideológicas, serán rechazados por el Cordero, siendo arrojados al lago de fuego y azufre, juntos con los “gobernantes, entidades y potestades de las tinieblas” a las que les rindieron lealtad incondicional.

Se dice que Jesús hizo más referencias en sus enseñanzas acerca del infierno, que del mismo cielo, estableciendo las realidades Eternas a las que los pecadores y cristianos tibios están expuestos por causa de rechazar su doctrina.

Mientras tanto, los falsos ministros del “evangelio terapéutico” hacen énfasis en establecer que no hace falta el estudio doctrinal ni teológico, alegando que la vida cristiana se basa en experiencias espirituales donde, según ellos, no hay Ley; y así, los falsos conversos son consolados  en sus pecados y egoísmo todas las semanas.

Pregunto, si estos ministros y ministras quienes alegan ser los más espirituales dicen que, en el ámbito espiritual no hay Ley, ¿porque Satanás y los ángeles caídos fueron expulsados de la presencia de Dios y condenados a ser arrojados al lago de fuego y azufre? 

Conclusión

Por lo tanto, hermanos, la elección final que se nos presenta es tan eterna como irrevocable. No es una elección entre denominaciones o agendas políticas, sino entre dos evangelios radicalmente opuestos.

Por un lado, está el evangelio del baalismo moderno: un camino de idolatría que promueve la confianza en hombres—ya sean “ungidos” en los púlpitos o “salvadores” en la esfera política—y que nos seduce con la promesa de una prosperidad terrenal y un consuelo barato. Este camino, alimentado por el egoísmo y la incredulidad, conduce a sus seguidores a una falsa seguridad, adormeciéndolos ante la realidad del pecado y el infierno, y culmina en la condenación eterna junto con las entidades a las que sirvieron.

Por el otro lado, está el evangelio eterno de Jesucristo: un camino que comienza con el quebrantamiento, al ser expuestos por la Ley como culpables ante un Dios santo y airado. Es un camino que nos confronta con el horror del infierno para llevarnos al pronto socorro de la Cruz, donde solo la sangre del Cordero inmolado puede expiar nuestro pecado. Este es el bautismo de fuego del que habló Juan: la obra soberana de Dios que despierta al pecador, destruye su incredulidad y lo rescata para un sacerdocio real, no para vivir en abundancia material, sino para adorar en santidad.

La pregunta no es si eres evangélico de nombre, sino ¿cuál de estos dos evangelios estás creyendo? ¿Estás confiando en un "baal" para cambiar tus circunstancias o en el Cordero para cambiar tu condición eterna?

Que el Señor, en su misericordia, nos conceda el verdadero despertar. No uno de éxtasis emocional, sino el que surge del Espíritu Santo, trayendo a nuestra conciencia el peso de nuestra culpa y la gloria infinita de la Gracia que nos salva de la ira venidera. Porque, en definitiva, “No existe nada que pueda salvar a los pecadores del infierno, solo el deseo de Dios”.

Nuestro único anhelo, nuestro más sincero ruego, es verlos en el cielo, redimidos por esa sangre y adorando para siempre al Cordero.

AUTORÍA:

Apóstol Juan Calo

Yom Teruah Ministries®

La Caverna del Profeta®

Carolina, Puerto Rico

profetamariaimestre@gmail.com

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Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)

"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"