viernes, 28 de agosto de 2026

28 de agosto de 2026 #310 ¿POR QUÉ JESÚS NOS DIO COMO CONDICIÓN EL HACERNOS COMO NIÑOS PARA PODER ENTRAR AL REINO DE LOS CIELOS?


 

28 de agosto de 2026
#310
¿POR QUÉ JESÚS NOS DIO COMO CONDICIÓN EL HACERNOS COMO NIÑOS PARA PODER ENTRAR AL REINO DE LOS CIELOS?
Mateo 18:3 (RVR1960)
«y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.»
Si interpretamos este pasaje bíblico desde la perspectiva religiosa —en la cual el hombre busca siempre justificarse por medio de una alegada perfección moral—, vamos a sugerir que JESÚS nos pidió que seamos inocentes como los niños, cuando en realidad hasta los niños se esconden para hacer maldades.
Hermanos, hay que dejar claro que los infantes no son inocentes, por cuanto han sido concebidos con los genes que contienen la naturaleza pecaminosa del hombre.
Ahora bien, los niños lo que no tienen son obras conscientes por las cuales puedan ser juzgados. Por tal razón, no existe ningún motivo por el cual los infantes tengan la necesidad de ser bautizados, tal como lo establecieron los antiguos anabaptistas, quienes postularon que la persona tiene que ser bautizada en pleno uso de la conciencia.
Vemos en nuestra cultura, la cual ha sido influenciada por la cultura anglosajona conservadora, que tanto padres como madres ponen todos sus esfuerzos en evitar que sus hijos experimenten las decepciones de la vida.
Estos padres, influenciados por la ideología conservadora anglosajona, aun con las mejores intenciones del mundo, promueven la orfandad de sus hijos pretendiendo que instituciones de educación privadas o la escuela dominical de la institución religiosa se hagan cargo de la formación moral de sus hijos con el fin de que sean reconocidos como los más ejemplares de la sociedad, cuando el equivocarnos en ciertas etapas de la vida es lo que nos hace ser humanos de carne y hueso.
Cuando verdaderos padres cristianos, en el verdadero amor de Jesucristo, tienen que hacer conscientes a sus hijos de que son pecadores y del hecho de que pertenecen a una buena familia según el criterio moral de la sociedad, ninguna postura moralista los va a justificar delante de un Dios santo.
Así que el peor error que cometen los padres moralistas de esta sociedad —quienes creen que le han dado lo mejor a sus hijos— cuando sus hijos son sorprendidos cometiendo actos ilegales, es decir «mi hijo no» o «mi hija no», formando un berrinche como personas con una mentalidad infantil que pretenden vivir ajenas a las decepciones de la vida.
De manera que podemos interpretar el pasaje desde dos diferentes perspectivas:
✔️ Primero: El pasaje nos invita a confiar en Dios como un Padre en quien ponemos toda nuestra confianza a todas sus palabras, sabiendo que nunca tendrá la intención de hacernos daño, como también podemos confiar en que nos defenderá de todo peligro, esperando cada día ser sustentados por este Ser Celestial que nos ha amado al punto de que se despojó de su gloria para venir a nacer de mujer, vestir de pañales como niño, crecer y experimentar todas las pasiones a las que están sujetos los hombres.
Aún más, se sumergió en lo más profundo del dolor humano para poder apiadarse de aquellos a quienes amó desde antes de la fundación del mundo.
🟠 NOTA: A esta postura teológica se le conoce como la kenosis de Dios, siendo la doctrina que describe cómo el Dios creador de todas las cosas se despojó de su gloria y vino a habitar la tierra como hombre en igualdad de condiciones con el fin de levantar el tabernáculo caído del rey David, constituyéndose como nuestro sumo sacerdote de la verdadera adoración en espíritu y en verdad, siendo esta la doctrina principal del cristianismo desde nuestra postura bíblica como ministerio apostólico y profético.
✔️ Segundo: Si analizamos el capítulo 18 del Evangelio según Mateo, del verso 1 al 5, notamos que los discípulos de Jesús le preguntaron: «¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?».
De manera que Jesús utilizó la pedagogía ilustrativa al llamar a un niño —a quienes los judíos consideraban como ignorantes y molestos, como una parte más de la servidumbre al igual que a las mujeres en ese contexto cultural— diciendo:
Mateo 18:3-5 (RVR1960)
y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.
De esta forma, Jesús les enseñó a sus discípulos el hecho de que el reino de los cielos no se trata de quién es el mayor entre los hombres o quién es el más “espiritual” o el más “ungido” de Dios. Sino que todos los que venimos a ser hechos nuevas criaturas en Cristo somos como niños que estamos en un constante proceso de aprendizaje hasta que estemos ante la presencia del SEÑOR de las almas.
Por tal razón, en el ministerio apostólico y profético siempre compartimos de gratis todo lo que recibimos en la sabiduría de Dios con todos nuestros hermanos en la fe en Cristo, para que puedan crecer en el conocimiento de las doctrinas de la gracia de Dios:
Lucas 2:52 (RVR1960)
Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.
En conclusión, hacernos como niños para entrar al reino de los cielos no es una invitación a la ingenuidad ni a la falsa inocencia moral, sino un llamado radical a la dependencia total de nuestro Padre celestial y a la verdadera humildad.
JESÚS no busca seguidores inflados por el orgullo religioso o por la pretensión de ser los más virtuosos de la sociedad, sino corazones dispuestos a despojarse de sus propios méritos, a reconocer su necesidad constante de aprender y a depender diariamente de la gracia de Dios. Sólo cuando abandonamos la máscara de la autosuficiencia espiritual podemos experimentar la plenitud del Reino que Cristo vino a manifestar entre nosotros.

Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

26/agosto/2026 #309 NUESTRA PERSONALIDAD NO ES MÁS QUE UN ENGAÑO QUE HEMOS CONSTRUIDO TODA NUESTRA VIDA/ Autoría: Juan Calo de Yom Teruah Ministries®


 

26/agosto/2026
#309
NUESTRA PERSONALIDAD NO ES MÁS QUE UN ENGAÑO QUE HEMOS CONSTRUIDO TODA NUESTRA VIDA

✔ Publicado en mi pagina de grupo en: Esto No Te Lo Enseñaron Los Evangélicos
(las letras en azul o grises le van a dirigir a la pagina) Gracias por leer.

Tenemos que entender que la cultura define la personalidad de un determinado grupo étnico desde que nace hasta que fallece, en todos los aspectos de su vida: la historia de su origen, creencias religiosas, supersticiones, idioma, gastronomía, celebraciones, deportes, forma de vestir, la jerga a la hora de expresarse, música, bailes e ideologías políticas.
Asimismo, influye en la manera en que se lleva a cabo un oficio, los valores que moldean la forma en la que nos comportamos, las costumbres que guían la experiencia matrimonial, y el afanarse trabajando o adquirir deuda en la búsqueda de bienes materiales con el fin de aparentar un estatus social.
De manera que, en un país como Puerto Rico, el cual se encuentra tan arraigado a su cultura, la personalidad de los puertorriqueños inevitablemente se encuentra definida por ciertas costumbres que les impiden desarrollar un pensamiento crítico.
Por lo cual, podemos estar toda la vida construyendo una personalidad basada en una mentira, la cual tiene el propósito de encajar dentro de los patrones culturales de la sociedad puertorriqueña en la búsqueda constante de aceptación social.
De manera que la sociedad puertorriqueña sufre por ciertos disturbios psicológicos por causa de que buscan tener control de todos los aspectos de las diversas circunstancias que les rodean, motivadas por el complejo del qué dirán las demás personas quienes, a la larga, no han aportado nada positivo en sus vidas.
Para colmo, si entendemos la psicología del sistema religioso de las iglesias, podemos comprender que la religión cristiana en Puerto Rico se ha beneficiado del hecho de que la sociedad sufre por el afán de controlar todos los aspectos de su vida. Cuando sienten que están perdiendo el control, muchos acuden a buscar los servicios de psicólogos, de ciertos coaching motivacionales, de la práctica del ocultismo, prácticas relacionadas con el hinduismo, la nueva era o la metafísica.
Y claro, muchos son convencidos por ministros adiestrados quienes identifican las carencias emocionales de las personas y valiéndose de mensajes persuasivos, comprometen a Dios ofreciéndoles a un Cristo quien alegadamente va a ocupar todos esos vacíos emocionales que el mundo no puede llenar, si lo aceptan como su salvador personal.
Así, la persona invirtió toda su vida en construir una personalidad basada en el engaño de las demandas culturales de esta sociedad puertorriqueña.
Ahora que la persona se ha convertido en un prosélito que ha sido convencido de participar en un determinado culto religioso cristiano con el fin de llenar ciertas carencias emocionales, cae en lo que el apóstol Pablo definió como "culto voluntario" en la Carta a los Colosenses 2:23, el cual se lleva a cabo por costumbre con el fin de recibir favores espirituales.
Este prosélito, una vez acepta participar en el sacramento del bautismo con el fin de integrarse activamente en los asuntos de la congregación, ahora es declarado una nueva criatura.
De manera que el prosélito va a poner todos sus esfuerzos en el desempeño de ponerse una nueva máscara, cumpliendo con todas las nuevas reglas según el sistema conciliar, con el objetivo de construir una nueva personalidad que lo venga a distinguir del resto de la cultura popular.
Por lo cual, en lo primero que el sistema de salvación religioso insiste es en la manera de vestir. Así, poco a poco, el sistema va aislando al prosélito de su familia, de sus amistades y del resto de la sociedad. Inclusive, si es posible, de su trabajo, cuando le dicen que "trabajo que le quita el tiempo a Dios, hay que dejarlo", haciéndolo partícipe de un campo de concentración espiritual sin que se dé cuenta.
Mi interés es que entienda el hecho de que las personas que participan de un determinado culto cristiano, sin importar la denominación, creen que le están sirviendo a Dios asistiendo a todos los cultos y participando de las actividades que organiza la congregación, cuando en realidad están invirtiendo tiempo y dinero en construir una personalidad con tal de ser aceptados por un determinado grupo.
Si estudiamos a los “ungidos” y “ungidas” seudo espirituales del movimiento evangélico pentecostal y carismático contando con un profundo conocimiento teológico, podemos darnos cuenta de que estos líderes espirituales no han manifestado el reino de los cielos en sus respectivos ministerios.
Estas celebridades evangélicas, quienes son tomadas en cuenta por la farándula e inclusive por la Cámara de Representantes, lo que en realidad han venido manifestando por décadas es su propia personalidad. Son personas que se adjudican el tener el derecho conferido directamente de parte de Dios de imponerse sobre los prosélitos o pueblo laico.
Inclusive por tradición, en Puerto Rico se cree que el hecho de que un personaje carismático logre cumplir con los objetivos terrenales en la construcción de un concilio, de facilidades a las que llaman "la casa de Dios" y de tener bajo su gobierno una congregación fiel, sugiere que tal ministro verdaderamente se trata de un “ungido” de Dios a quien hay que respetar como a Dios mismo.
Cuando Jesús demandó de sus seguidores —a quienes llamó apóstoles (enviados)— el hacer discípulos de todas las naciones, estamos hablando de personas como Aquila y Priscila, quienes se trataban de un matrimonio cristiano del primer siglo que tenía un peso ministerial colaborando con el apóstol Pablo en la difusión del evangelio del reino de los cielos.
Una de las formas más fáciles con la cual se puede esclavizar a un pueblo es negándole el derecho a la educación. De manera que, cuando un cristiano ha sido sometido a la esclavitud según los paradigmas que impone una determinada denominación, el Espíritu Santo permite que entienda la idea central de toda la Biblia en la kenosis de Dios.
La kenosis de Dios está basada en el pasaje que encontramos en Filipenses 2:7, que se trata de cómo Dios estuvo de acuerdo desde la eternidad en despojarse de toda su gloria para venir a nacer como hombre en igualdad de condiciones, adentrándose a lo más profundo del dolor humano con tal de compadecerse de nosotros, los pecadores, quienes fuimos elegidos para salvación desde antes de la fundación del mundo, haciéndonos partícipes de un real sacerdocio del orden de Cristo para bendición de las naciones.
El evangelio fiel nos exhorta a desechar toda idea religiosa que inculcan los líderes religiosos de que la feligresía está compuesta de meros laicos, de puros prosélitos, de gente ignorante que tiene la necesidad de que se le enseñe constantemente a ser cristiana, cuando todos los discípulos de Cristo hemos sido llamados a ejercer un ministerio sacerdotal según los dones conferidos por el Espíritu Santo.
Por causa de la mala fe de los líderes evangélicos que desecharon el término apostólico del pensamiento protestante y evangélico alegando que el ministerio apostólico solo existe en la Biblia, ellos mismos se adjudican el derecho de administrar todos los dones del Espíritu Santo. Son pastores y pastoras que pretenden operar como si fueran orquestas dentro de las congregaciones, negándole el derecho divino a cada creyente que sea hallado fiel y de buen testimonio para operar con un peso ministerial, enseñando a otros, según 2 Timoteo 2:2, para que lleguen a la plenitud del conocimiento de la doctrina de Cristo.
Hebreos 5:12-13 (RVR1960)
Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño;
El hecho de que a los prosélitos de una determinada denominación evangélica y sus distintas ramas se les trate como infantiles —quienes siempre tienen necesidad de que se les dé leche en vez de alimento sólido— es la razón por la cual hay tanto pecado en las instituciones religiosas.
Esto da paso a la manifestación de la gran apostasía de la iglesia en estos últimos días, cuando de estos grupos religiosos pseudo espirituales surgen líderes carismáticos que imponen las nuevas tendencias por las cuales tienen que regirse sus seguidores, llevando a muchos al mismo infierno.
Por cuanto la gente que participa de un culto voluntario que llevan a cabo para ellos mismos, escoge en cuáles mentiras va a creer y permanecer fiel, tal como lo hizo el rey insensato Acab, relato que encontramos en 1 Reyes 22.
La operación del Espíritu Santo en el verdadero creyente es convencerlo de arrepentimiento con el fin de desmantelar esa personalidad que la persona estuvo construyendo toda su vida basada en un engaño —inclusive participando en un culto voluntario con el fin de ser aceptada por un determinado grupo religioso— para que pueda servir como un heraldo del reino de los cielos.
Esta es la razón por la cual, en el Evangelio según Mateo 3:1-17, Juan el Bautista hace un llamado al arrepentimiento a un pueblo que construyó su personalidad basada en una religión de obras muertas, donde sus líderes religiosos hacían alarde de practicar un estricto cumplimiento de la Ley de Moisés que les otorgaba el derecho moral de excluir de la religión a todos los que no podían agradar a Dios según dicho cumplimiento.
Todas las denominaciones están de acuerdo en que el arrepentimiento consiste en arrepentirse de cometer pecados, exhortando a la persona a volver a la práctica de la religión organizada.
Sin embargo, el verdadero concepto de arrepentimiento bíblico consiste en arrepentirse de no creer al evangelio del reino de los cielos. Por cuanto los del mundo no creen en el evangelio del reino de Dios, ya han sido condenados. Cuando muchas veces actuamos en contra de la ley de Dios a sabiendas, no estamos creyendo en el evangelio que nos reveló nuestro Señor Jesucristo, y por tal razón el Espíritu Santo nos convence de pecado, redarguyéndonos en nuestro interior.
Si nosotros, como ministerio apostólico y profético, nos hubiéramos dedicado a identificar las carencias emocionales de miles de personas que se han acercado al ministerio con diferentes propósitos mundanos, tuviéramos miles de seguidores y miles de “likes” por las redes sociales, viviendo en opulencia.
Sino que nos hemos enfrentado a un pueblo puertorriqueño el cual, históricamente, está acostumbrado a vivir sometido por diferentes regímenes: ya sea cultural, religioso, supersticioso, político, económico o farandulero, el cual impone las nuevas pautas con las que se tiene que regir la sociedad. De manera que es difícil que este pueblo llegue a desarrollar un pensamiento crítico con el cual pueda minimizar la posibilidad de ser engañado.
Entonces, ¿vale la pena poner todos nuestros esfuerzos en construir una personalidad basada en un engaño con tal de ganar el mundo? ¿O poner todos nuestros esfuerzos en construir una personalidad basada en un celo denominacional que no proviene de Dios, en el cual el prosélito viene a actuar como si fuera el único que puede agradar a Dios en el desempeño de la religión?
Lucas 17:20-21 (RVR1960)
Preguntado por los fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros.
Si Jesús, en el pasaje que encontramos en Lucas 17:20-21, se identificó como el mismo reino de Dios, y si la Santa Escritura nos dice que en el contexto de un nuevo pacto Jesús nos dio su aliento de vida, su “ruaj” (soplo), podemos afirmar que Jesús vive en nosotros.
Eso quiere decir que nuestra personalidad no puede estar basada en un engaño, en una máscara que nos ponemos para agradar a los de la cultura popular o a los líderes religiosos que se convierten en personajes del pueblo religioso.
Si afirmamos que Cristo vive en nosotros, se supone que la personalidad de cada creyente en Cristo venga a revelar el reino de los cielos para testimonio a este mundo caído, el cual vive sin fe y sin esperanza.
Si decimos que estamos en Cristo pero no expresamos la revelación del reino de los cielos, tal como lo hizo Jesús el Nazareno en su ministerio terrenal, entonces tenemos graves problemas que pueden afectar nuestro destino eterno.
Por lo tanto, ha llegado el momento de despojarnos de la máscara del engaño cultural y de la religiosidad de apariencias.
No fuimos llamados a construir una personalidad para encajar en los patrones de esta sociedad ni para complacer las demandas de un sistema conciliar, sino para permitir que el Espíritu Santo desmonte toda mentira en nosotros. Si verdaderamente Cristo vive en nuestras vidas, nuestra personalidad ya no es un artificio humano, sino el reflejo vivo de su Reino en la tierra. La elección es nuestra: continuar viviendo en la ilusión de un culto voluntario o abrazar la libertad del evangelio fiel para manifestar la gloria de Dios a este mundo.
Gracia y paz.
Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

miércoles, 12 de agosto de 2026

12/agosto/2026 #307 ¿CONOCÍAS LA DEFINICIÓN DE CONGREGARSE SEGÚN LA DOCTRINA DE JESUCRISTO? Autoría: Juan Calo


 

12/agosto/2026
#307
¿CONOCÍAS LA DEFINICIÓN DE CONGREGARSE SEGÚN LA DOCTRINA DE JESUCRISTO?

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🔴 Tenemos que entender el hecho de que el cristianismo institucionalizado, el cual surgió del constantinismo romano, busca ganar prosélitos.
Se trata de personas que han sido convencidas de hacerse miembros de una determinada institución religiosa con el fin de recibir servicios religiosos, a cambio del pago del diezmo, el cual resulta ser necesario para cubrir los gastos operacionales.

El apóstol Pablo se refirió al servicio religioso como un culto voluntario en Colosenses 2:23, en el cual una institución religiosa pretende producir una adoración organizada de forma artificial.
Esto lo logran mediante el uso de ciertos elementos de la religión, con el propósito de estimular emocionalmente a las personas con sensaciones que luego adjudican a la manifestación del Espíritu Santo.
Por causa de este culto voluntario, vemos que estos movimientos carismáticos —cuyo énfasis está en lo espiritual— son los que están estableciendo las nuevas pautas. En ellos, el servicio religioso adoptó el modelo de la farándula con música en vivo, donde una persona carismática articula un mensaje elocuente con el fin de motivar las emociones de la gente.
¿Cuántas congregaciones se han reunido para recibir servicios religiosos y, si por alguna circunstancia el pastor o la pastora no se encuentra, los prosélitos se sienten como ovejas descarriadas o como infantes a quienes les han arrebatado el bobo?
Sin embargo, la verdadera iglesia apostólica de Jesucristo se trata de un organismo vivo que ha recibido el aliento de vida de parte del Espíritu Santo. Sus miembros, de forma espontánea, siempre van a buscar permanecer unidos al cuerpo, así como también el cuerpo siempre va a buscar permanecer unido a sus miembros.
La verdadera iglesia de Jesucristo, en vez de poner todo el énfasis en la multiplicación de prosélitos activos en la plena comunión para satisfacer las estadísticas conciliares, pone su enfoque en el discipulado.
Esto con el fin de capacitar en los rudimentos de la doctrina de Cristo tanto a hombres como a mujeres que sean hallados idóneos para enseñar a otros, según 2 Timoteo 2:2, con el propósito de que lleguen a servir en la misión apostólica como ministros competentes de un nuevo pacto.
La falta de capacitación en estos círculos carismáticos —cuyo énfasis está en lo que ellos mismos denominan como «lo espiritual» de Dios— se ha constituido en la chispa que ha encendido la manifestación de la gran apostasía, especialmente cuando personas inmaduras asisten a estos cultos enfocados únicamente en estimular las emociones de los prosélitos.
Como es sabido, las instituciones religiosas cristianas hacen las cosas en contra del orden bíblico. Se supone que los inconversos sean discipulados en los rudimentos de la doctrina de Jesucristo para que después vengan a ser bautizados, como fue el caso de Felipe y el etíope en Hechos 8:26-39.
Las instituciones religiosas cristianas evangélicas y pragmáticas optan por asegurarse de convencer a los inconversos —a través de un ministro o ministra adiestrada— para que acepten comprometerse a participar activamente en un determinado culto. Tiempo después los adoctrinan en asuntos de dogmas conciliares para que, según se sometan a las reglas establecidas en dicha congregación, vengan a ser bautizados, siendo ésta la puerta de entrada a un sistema de salvación fabricado por los hombres.
Hay que recalcar el hecho de que en estos cultos carismáticos no se hace énfasis en la capacitación de los inconversos en los rudimentos de la doctrina de Jesucristo.
En su lugar, muchos reciben profecías por medio de las dichosas ministraciones, en las cuales la gente inmadura y fantasiosa se enajenan. Estas personas se tornan peligrosas porque ponen todos sus esfuerzos en hacer cumplir tales profecías —llegando a afirmar «Dios me dijo», influenciados por demonios— cuando Dios nunca les ha dicho nada.
Hermanos, tienen que entender el hecho de que todos los eventos que ocurren en la historia del hombre están sujetos a la providencia de Dios.
Ustedes tienen que entender que la verdadera fe no anula el uso de la razón. Por lo tanto, los rudimentos de la doctrina de Cristo establecen que la manifestación de guerras, tsunamis, terremotos, tormentas, injusticias, gobiernos opresivos y de anticristos que se levantan en contra de la cruz del Calvario —como el SEÑOR JESUCRISTO lo describió en Mateo 24— no tienen nada que ver con el evangelio del reino de los cielos, pues el evangelio fiel es eterno y no está sujeto a ningún evento temporal.
El evangelio fiel no se trata de sembrar incertidumbre en los inconversos o en los prosélitos adeptos a una determinada institución religiosa que nunca han sido capacitados en los rudimentos de la doctrina de Cristo.
Por el contrario, el evangelio del reino de los cielos es un asunto legal en el cual la Biblia judeocristiana expresa la ira de Dios en contra de la humanidad, la cual vive en una constante rebelión contra sus designios, según Romanos 1:18.
De manera que, desde que tenemos uso de razón, estamos expuestos a la ira de Dios. Es así como podemos entender que el evangelio del reino de los cielos se trata de un asunto legal basado en la siguiente pregunta:
Job 25:4 RVR1960
¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios?¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?
De manera que el evangelio fiel de ninguna forma pretende poner en cautiverio la conciencia de los hombres y las mujeres mediante ministros adiestrados que tienen la intención de gobernar sobre una pirámide social basada en el vasallaje y la servidumbre.
Contrario al sistema de gobierno que establecen las instituciones religiosas cristianas, el evangelio del reino tiene el fin de poner en libertad la conciencia de los hombres por medio de borrar la conciencia de pecado. De esta manera, la nueva criatura puede expresar el reino de los cielos en su vida diaria como un testimonio vivo de que Jesucristo es quien tiene toda potestad tanto sobre la vida como sobre la muerte, siendo Dios mismo en toda la plenitud de la deidad.
Apocalipsis 1:18 RVR1960
y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.
Sin importar la definición artificial que el sistema religioso —fomentador del culto voluntario— le haya asignado a la necesidad de congregarse, la Biblia condena este tipo de culto (en el cual usted participa para sí mismo) como un acto de idolatría.
Por el contrario, la doctrina de Cristo nos dio una definición objetiva basada en el reino de los cielos. En ella se establece la verdadera forma en que el evangelio fiel demanda que los discípulos de Jesucristo deben congregarse, fundamentados en el ministerio de la piedad:
Mateo 25:35-41 RVR1960
Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Sabiendo que la mayor necesidad que puede tener un pecador —incluso la gente que milita dentro de las instituciones religiosas cristianas— es llevarlo a comer del Pan de Vida.
«Yo soy el pan de vida» (Juan 6:35) se trata de la declaración más célebre de nuestro Señor, la cual contempla el hecho de que, cuando recibimos el llamado a la salvación y este produce en nosotros una respuesta, desde ese momento somos bendecidos con toda bendición espiritual, según Efesios 1:3. Con tal certeza, nada nos puede impedir llevar a cabo la misión apostólica de hacer discípulos a todas las naciones.
Por lo tanto, congregarse según la doctrina de Jesucristo no consiste en asistir a un espectáculo religioso para satisfacer emociones o cumplir con estructuras institucionales. La verdadera iglesia es un cuerpo vivo que discipula en la verdad, libera la conciencia a través del evangelio eterno y expresa la fe mediante el amor, el servicio y la piedad hacia el prójimo. Redescubrir este orden bíblico es el único camino para mantenernos firmes como ministros competentes de un nuevo pacto.
Gracia y paz.
Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

lunes, 3 de agosto de 2026

30/julio/2026 #305 El temor al "qué dirán" es un complejo que te puede llevar al mismo infierno. / Autoría: Juan Calo

 


30/julio/2026 #305
El temor al "qué dirán" es un complejo que te puede llevar al mismo infierno.

🔴 Publicado originalmente en mi grupo de Facebook: Esto No Te Lo Dijeron Los Evangélicos 👈 (las letras en azules o grises lo va a dirigir directamente a la pagina)

Las personas que se acercan a una institución cristiana religiosa lo hacen motivadas por sus carencias emocionales. Llegan con la esperanza de sentirse aceptadas por un grupo que ha acordado participar activamente en un determinado culto.

Tenemos claro que todos los sistemas eclesiales —sin importar la ortodoxia que impongan basada en reflexiones teológicas de quienes afirman tener la «sana doctrina»— están diseñados para dar la bienvenida a las personas que buscan atención. 

Allí son persuadidas para escuchar una predicación que las convenza de comprometerse y participar activamente en un determinado culto. Este, a su vez, está orientado a que la persona aporte financieramente para mantener un sistema sacerdotal según el modelo del Antiguo Testamento.

Sin embargo, una vez que la persona se siente aceptada por la congregación y entra formalmente al sistema religioso mediante el bautismo, las cosas cambian.

Es en esta etapa donde aseguran que, tras el bautismo, «murió el viejo hombre» y ahora nace uno nuevo. Sin embargo, esta nueva persona se ve obligada a vivir la experiencia cristiana bajo el cumplimiento de reglas estrictas. 

Con ello, el nuevo prosélito pierde la capacidad de desarrollar un pensamiento crítico que le permita discernir entre las verdades bíblicas y la manipulación psicológica.

Recuerdo haber escuchado a un evangelista pentecostal, maduro en la fe, comentar que si a los fanáticos del pentecostalismo criollo se les pregunta por qué llevan la vida religiosa que llevan, responden: «Porque el pastor no quiere que hagamos ciertas cosas». Él señalaba que se trata de personas ignorantes que se entregan voluntariamente a una forma de esclavitud.

Recuerdo cuando trabajé en la División de Armas Ilegales del Negociado de Drogas y Narcóticos de la Policía de Puerto Rico. En una ocasión, me asignaron realizar una investigación en el municipio de Loíza debido a la ola de asesinatos provocada por la guerra por el control de los puntos de droga. El objetivo era desarmar a ambos bandos en conflicto.

Les cuento que es costumbre que el comandante del precinto gestione junto con miembros de la Policía quienes se identifican como cristianos para organizar un evento, con el fin de impactar a la comunidad mediante la palabra de Dios.

Les cuento que abordé un vehículo oficial junto a mi supervisor y al comandante del precinto de Loíza para ubicar ciertos lugares como parte de la investigación. En ese momento, se presentó en el cuartel un individuo en estado paranoico alegando que lo perseguían para matarlo, por lo que dos agentes uniformados, supuestamente cristianos, lo atendieron.

Observamos desde el vehículo oficial cómo uno de los agentes puso su mano derecha sobre la cabeza del individuo y comenzó a orar por él, dando un par de zapatazos en el suelo.

Luego, el agente se acercó al vehículo oficial y le dijo al comandante del precinto que había que llevar al individuo a la iglesia pentecostal de la cual ambos eran miembros.

El comandante le preguntó por qué había que hacer eso, a lo que el agente respondió que el individuo era «fruto» del evento evangelístico que habían realizado en una de las comunidades de Loíza. Ante esto, el comandante los autorizó.

Más tarde, el comandante quien conducía el vehículo en el cual nos encontrábamos a bordo para realizar la investigación, pasó frente a la institución religiosa donde se celebraba el culto. Allí estaban sentados los dos agentes junto al individuo, por lo que el comandante exclamó: «Ahora nos jod... con estos fanáticos religiosos que no quieren trabajar atendiendo querellas».

Hermanos, los cristianos tenemos que pensar con el corazón y amar al prójimo con la mente.

El afán de las instituciones religiosas por llenar las congregaciones de prosélitos y convencer a las personas de participar en un determinado culto llega al extremo de que, quienes dicen estar «evangelizando» pierden la razón en dicha gestión.

Aquel individuo lo que tenía era un brote paranoico provocado por el consumo de una sustancia controlada conocida como crack, la cual causa alucinaciones; por lo tanto, lo que realmente necesitaba era ser trasladado a un centro de rehabilitación.

Le pregunté al comandante del precinto cuántas iglesias había en el pueblo de Loíza y me respondió que aproximadamente ochenta, en un municipio donde Satanás parece tener título de propiedad.

Cuando decimos que somos pentecostales, nos referimos a que creemos en un evangelio de poder. Sin embargo, autonombrarse pentecostal es muy distinto a participar en el sistema conocido como pentecostalismo, el cual promueve un celo denominacional enfocado en hacer prosélitos que adoptan creencias bajo las cuales pierden la capacidad de razonar por sí mismos.

La razón por la cual hay tantas instituciones religiosas en Puerto Rico es que estas cuentan con ministros adiestrados para adoctrinar e inculcar un celo incuestionable. Esto genera en los creyentes un complejo que lleva a muchos a fingir dentro del culto e, incluso, a cohibirse de faltar —aun teniendo necesidades urgentes— por el temor al «qué dirán».

El movimiento pentecostal criollo es la denominación supuestamente protestante más influyente; de una forma u otra, ha permeado incluso en las demás denominaciones que creen en la manifestación activa del Espíritu Santo.

Sin embargo, aunque muchas congregaciones afirman creer en dicha manifestación, a la larga se encuentran en rebelión contra la cruz del Calvario. Esto ocurre al convertir el celo denominacional en su propio dios e infundir, de manera violenta, un complejo en todo aquel que cuestiona sus creencias, aun cuando estas resulten anticristianas.

Mi esposa y yo trabajamos durante aproximadamente quince años en el Negociado de Drogas y Narcóticos de la Policía de Puerto Rico, en una batalla diaria contra el trasiego de drogas. Esa labor nos permitió conocer, sin filtros, la cruda realidad de la sociedad violenta puertorriqueña.

Pero puedo decir, sin temor a equivocarme, que las peores actitudes que he visto las tienen quienes afirman ser el «pueblo de Dios» en Puerto Rico, un pueblo dominado por un «ídolo del celo», tal como se menciona en el libro del profeta Ezequiel (8:3).

Por esta razón, muchas personas que se han retirado de estos centros de reunión tóxicos —los cuales por décadas han hecho tanto daño a la sociedad puertorriqueña imponiendo cargas ajenas a Dios—, aun dándose cuenta de que fueron manipuladas por un sistema religioso institucional, se muestran renuentes a proclamar las verdades bíblicas. 

Todavía se sienten identificadas con falsos ministros que imponen las nuevas tendencias y ceden por el temor al «qué dirán», con tal de seguir a las masas y sentirse aceptadas.

Todo porque saben que, una vez que asumen la responsabilidad ministerial de derribar paradigmas religiosos, esto inevitablemente trae persecución de parte de aquellos que dicen ser el pueblo de Dios solo de labios, pero que actúan motivados por un celo denominacional, tal como lo hicieron los antiguos fariseos que se rebelaron contra la cruz.

Hermanos, las dos bestias del capítulo 13 del libro de Apocalipsis representan los dos poderes de control social de los cuales 
Satanás ejerce dominio: la política y la religión. Son dos sistemas anticristianos a los cuales los pueblos de la tierra rinden lealtad, y de ahí surge el asunto de la marca de la bestia, que se trata de las almas que se rebelan en contra de la cruz del calvario y rinden lealtad a las tendencias del mundo.

Hay que entender que en el reino de los cielos no existen limbos donde el hombre pueda vivir en un estado inconcluso de la salvación. Por lo tanto, es un asunto de vida o muerte: o sirves de testigo a Jesucristo para vida eterna, o sirves de testigo a los hombres por el temor al «qué dirán», lo cual te conducirá al mismo infierno.

Porque si usted dice ser cristiano, pero cree estar en un estado inconcluso de la salvación y se queda callado ante las injusticias que se cometen en el sistema religioso para estar en paz con los hombres, mejor váyase a practicar el budismo o la Nueva Era, donde a lo mejor tendrá menos condenación el día del juicio final.

Mateo 10:34-36 (RVR1960)
No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa.

Este pasaje bíblico de ninguna manera justifica el uso de la violencia física o psicológica en contra de quienes se nos oponen. Por el contrario, nos advierte de una realidad: dar testimonio de Jesucristo y asumir las demandas del evangelio siempre nos traerá una «muerte social», donde la misma familia suele ser la primera en levantarse en contra de uno para hacernos la guerra con la frasecita: «adió pero, tú no eres cristiano o cristiana».

Hay que comprender que Satanás codició el haber sido creado a imagen y semejanza de Dios, con la potestad de gobernar como lo hacen los hombres. Por tanto, usted tiene que entender que Satanás posee el título de propiedad de este mundo porque Adán se lo concedió.

De manera que Satanás, los demonios, el razonamiento humano corrupto, la política y los sistemas religiosos conspiran en conjunto en contra de la cruz del Calvario.

Por lo cual, usted tiene que estar convencido de que, si se identifica como un creyente en Jesucristo, la Palabra de Dios lo obliga a dar testimonio de la luz en un mundo vendido a las tinieblas.

Lo que quiero que entienda, en el amor de Jesucristo, es que si usted sigue las corrientes y las nuevas tendencias de este mundo —haciéndose partícipe de prácticas o enseñanzas que ni siquiera comprende, pero que le parecen agradables al ego—, inevitablemente pagará las consecuencias de haber apostatado de la fe: ya sea que parta de este mundo material y despierte en el infierno, o que se quede fuera en el rapto de los testigos fieles de Jesucristo.

Siempre digo que el hombre tiene la obligación de buscar su libertad, pero solo hay libertad en conocer las verdades bíblicas de la revelación del reino de los cielos que nos trajo Jesucristo, quien fue la mayor manifestación de la misericordia de Dios dada a la humanidad.

Estos no son tiempos para estar jugando a «ser el más cristiano, el más espiritual» siguiendo las nuevas tendencias que gobiernan al sistema religioso solo para caerle bien a la gente fanática.

Estos son tiempos decisivos donde muchos están siendo probados sin darse cuenta y están saliendo faltos, tal como el rey Belsasar, quien profanó los utensilios sagrados del Dios de Israel hasta que el dedo de Dios escribió en la pared.

Hermanos: no existen preguntas tontas, sino cristianos prosélitos que no preguntan.

Si el Espíritu Santo te está inquietando a cuestionar ciertas doctrinas que imponen algunos ministros, busca a líderes competentes en el nuevo pacto y plantea tus dudas. 

El cristianismo no consiste en seguir reglas impuestas por oradores adiestrados por un sistema conciliar, sino en una profesión de fe que nos exige saber lo que estamos haciendo, para evitar actuar insensatamente ante un Dios santo, quien es el único que tiene la potestad de salvarte o enviarte al infierno.

Acuérdese de que, mientras Sansón peleaba contra los filisteos, la gloria de Dios se manifestaba sobre él. Sin embargo, una vez que se cansó de pelear y se acomodó en el regazo de Dalila —aquella que debilita—, terminó solo, ciego y cautivo.

Por lo tanto, esa actitud pasiva que tienen millones de cristianos que actúan con la neutralidad de un budista —escudándose en que «el evangelio no hay que defenderlo porque se defiende solo»— los llevará al crujir de dientes en el lugar de tormento eterno.

Mateo 13:50 (rvr1960)
y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Hay un dicho popular que expresa con claridad la realidad del creyente: «Camino malo se pasa rápido».

Por lo tanto, como cristianos tenemos que comprender que, por causa del testimonio de Jesucristo, siempre seremos perseguidos por quienes se oponen al mensaje de la cruz —incluso por aquellos que dicen ser «los más espirituales» o «los más ungidos que están en niveles»—. 

Vale la pena llevar los azotes de Cristo para llegar a ser reconocidos en el reino de los cielos como testigos fieles. ¡Aleluya! Esa tiene que ser la mayor añoranza de todo cristiano: estar en la presencia del Cordero.

«Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros». Mateo 5:11-12 (RVR1960)

Sin embargo, a pesar de que JESÚS nos dio una promesa real y verdadera para la vida de todo creyente como la de Mateo 5:11-12, no entiendo cuál es el demonio, el engaño espiritual que se ha metido en el pueblo cristiano para tenerle temor a falsos y falsas ministras boconas y a sus fanáticos seguidores. 

Esta gente actúa con violencia en las redes sociales como verdaderos criminales justificados por un celo denominacional. 
La mayoría de la cristiandad ignoran que, al adoptar una actitud pasiva ante estos Barjesús (Hechos 13:6-11), usted también será juzgado el día del juicio final, porque los cobardes no entrarán al reino de los cielos, según Apocalipsis 21:8.

Por lo tanto, usted tiene la necesidad de arreglar sus cuentas con Dios, porque vienen tiempos difíciles. Mi mayor deseo es verlos en el cielo gozando de la presencia del Cordero, quien venció y nos hizo partícipes de su victoria sobre las fuerzas del mal para caminar con firmeza en medio de las adversidades.

Este es el consejo de Dios para su pueblo fiel en estos tiempos postreros, en los que la fe de muchos está siendo probada:
«Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno? Y ya te has olvidado de Jehová tu Hacedor, que extendió los cielos y fundó la tierra; y todo el día temiste continuamente del furor del que aflige, cuando se disponía para destruir. ¿Pero en dónde está el furor del que aflige? El preso agobiado será libertado pronto; no morirá en la mazmorra, ni le faltará su pan. Porque yo Jehová, que agito el mar y hago rugir sus ondas, soy tu Dios, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos. Y en tu boca he puesto mis palabras, y con la sombra de mi mano te cubrí, extendiendo los cielos y echando los cimientos de la tierra, y diciendo a Sion: Pueblo mío eres tú». Isaías 51:12-16 (RVR1960)

Vivimos tiempos decisivos donde la tibieza ya no es una opción. 

Seguir la corriente de las masas o callar ante la injusticia por proteger una reputación denominacional solo conduce a la ruina espiritual. 

El evangelio exige valentía para derribar paradigmas religiosos y sostener la verdad, aun cuando eso signifique la persecución o el desprecio de los hombres. 

Recuerda: el furor del perseguidor pasará, pero la palabra de Dios y la corona de los fieles permanecerán para siempre.

Autoría:
Apóstol Juan Calo 
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"