miércoles, 9 de septiembre de 2026

9/septiembre/2026 #313 ¿Cómo se va a manifestar la gracia de Dios sobre la isla de Puerto Rico, cuando el sistema religioso, según el viejo hombre, sigue activo y funcionando, fomentando el amor a la mentira?

 


9/septiembre/2026
#313 Autoría: Juan Calo de Yom Teruah Ministries®, Puerto Rico


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Tema: ¿Cómo se va a manifestar la gracia de Dios sobre la isla de Puerto Rico, cuando el sistema religioso, según el viejo hombre, sigue activo y funcionando, fomentando el amor a la mentira?

El propósito de este artículo es demostrar el hecho de que el cristianismo como religión en Puerto Rico, sin importar la denominación, se encuentra operando según el viejo hombre.
Cuando hago mención del viejo hombre, me estoy refiriendo a Adán y a todos los hombres que vivieron en el antiguo pacto hasta la muerte y resurrección de Jesucristo.

Los fanáticos religiosos en la isla nos acusan, según ellos, de ser los falsos profetas que nos pasamos hablando mal de la iglesia.

Pregunto: ¿cuál iglesia? 

Porque hablar de la iglesia en estos tiempos —cuando se está manifestando la gran apostasía, la última rebelión de la falsa iglesia tibia, Laodicea, en contra del Cordero de Dios— es hablar de mucha gente fanática religiosa que, por causa de un proceso de adoctrinamiento, ha perdido la capacidad de desarrollar un pensamiento crítico, de manera que no puede discernir en qué está basada la verdadera adoración a Dios.

Establecen un culto voluntario basado en el viejo hombre, quien pretende ofrecer a Dios como sacrificio a Ismael (el producto de la voluntad de Abraham), en vez de ofrecer a Isaac (el fruto de la voluntad de Dios), llevando al pueblo a claudicar entre dos pensamientos.

Sabemos que Adán y Eva fueron creados como seres de luz, a imagen y semejanza de Dios, características que aun los ángeles no poseen, siendo estos espíritus ministradores para servir a los creyentes según Hebreos 1:14, lo cual es uno de los privilegios que tenemos en Cristo.

Sin embargo, si entendemos que Hashem está centrado en su propia gloria y que todo lo que hace lo hace para ser glorificado, entonces tenemos que conocer que Dios permitió la caída del hombre con el propósito de que tanto Adán como Eva y su posteridad conocieran al Dios que tiene misericordia de su creación.

Hermanos, a pesar de que el viejo hombre cometió pecado, se apartó del decreto divino para decidir por sí mismo lo que es bueno o lo que es malo, sin tomar en cuenta la ley de Dios, Hashem los buscó y los vistió con pieles de animales. De esta manera, por el pecado del viejo hombre, unos inocentes tuvieron que morir, de esta forma fue revelado así, el plan de redención para la humanidad.

Si Dios no hubiera permitido la caída del hombre, este simplemente lo habría conocido por su responsabilidad de obedecer, como un ser adoctrinado que no tiene voluntad propia.

Génesis 4:3-5 (RVR1960)
Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.

Abel ofreció un holocausto según la ley de Dios, en el cual un inocente tenía que morir en sustitución de la vida del que lo ofrecía: un primogénito de sus ovejas, de los más saludables.
Tenga en cuenta el detalle de que Caín ofreció el fruto de su propia voluntad cuando quiso ser honrado por Dios por el esfuerzo de sus manos al traer la ofrenda equivocada: el fruto de la tierra.

De manera que tenemos que entender que Caín estableció el culto a Dios según el viejo hombre, en el cual los hombres imponen su voluntad a Dios pretendiendo ser honrados de esa forma. La voluntad del viejo hombre es tan satánica que incluso fabrican sus propios ídolos e, inclusive, niegan la existencia del divino Creador con tal de intentar borrar la conciencia de pecado.

Mientras la soteriología arminiana wesleyana a la que adhieren las denominaciones evangélicas es inconsistente con el tema de la total depravación del hombre según la soteriología histórica reformada, los académicos evangélicos afirman que el hombre, a pesar de que nace afectado por el pecado, tiene una pequeña parte de bondad que lo conduce a buscar de Dios por voluntad propia.

De manera que tenemos que entender el hecho de que, entre quienes se acercan a un culto, unos lo hacen porque son atraídos por Jesucristo glorificado y otros lo hacen motivados por sus carencias emocionales, pensando que en una institución religiosa van a desarrollar un sentido de seguridad emocional.

El problema del sistema de salvación arminiano evangélico wesleyano, en el cual fui adoctrinado la mayor parte de mi vida, es que niega la predestinación de los elegidos, haciendo a Dios justo en los términos de los académicos cuando adjudican la salvación a la voluntad del hombre caído.

Hermanos, Dios no improvisa; no podemos pretender que el Espíritu Santo anda buscando a ver quién, por voluntad propia, quiere buscar de Dios.

De manera que quien responde al llamado que hacen los ministros adiestrados para aceptar a Jesús como su salvador sin ni siquiera haber sido previamente discipulado, como lo establece Jesús de Nazaret.

El problema es que tal persona —y más si se trata de pecadores de alto perfil, como criminales, faranduleros, políticos, ocultistas o personas que cometen actos de inmoralidad de conocimiento público— es honrada por los religiosos como si fuera unos héroes por haber hecho, un buen uso de su libre albedrío al aceptar por voluntad propia a Cristo. Esto se trata de una falsa doctrina que no cuenta con fundamento bíblico.

Pero, a pesar de que la falsa doctrina conocida como «el asiento caliente» —basada en manipular las emociones de las personas con mensajes persuasivos— no tiene base bíblica, produce números en la membresía del sistema iglesiero. 

Esta membresía se basa en personas que se comprometen con la institución religiosa y asumen la responsabilidad de someterse a nuevas reglas dogmáticas, aportando financieramente con el pago de diezmos y ofrendas para mantener los gastos operacionales de las basílicas gobernadas por los papas evangélicos.

Cuando la realidad es que la Biblia es discriminatoria al ofrecer la salvación por la gracia de Dios a los pobres de espíritu, a aquellos que reconocen que no pueden agradar a Dios debido a su falta de voluntad para buscarlo por causa del pecado:

Lucas 5:8 (RVR1960)
Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.

Sin embargo, la Biblia ofrece el infierno a los soberbios:

Mateo 13:49-50 (RVR1960)
Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Los evangélicos, por costumbre y apegados al culto religioso según el viejo hombre, comentan sobre el día en que se «convirtieron» convencidos de que hicieron un buen uso de su libre albedrío según su mala soteriología (o estudio de la salvación). Esta es una afirmación que no glorifica a Cristo en ninguna manera, sino que está centrada en ubicar al hombre como el centro y propósito del evangelio.

Podemos ver en el libro del Génesis cómo la rebelión personal de Caín en contra de la voluntad de Dios terminó convirtiéndose en un sistema corporativo, donde los hombres se juntaron para rebelarse en contra de Dios, siempre buscando un líder. Esto es tal como lo hace todo culto religioso que pretende manifestar una adoración a Dios artificialmente por el hecho de que no pueden expresar, de manera espontánea, la verdadera adoración en espíritu y en verdad que produce la presencia del Espíritu Santo en un creyente.

Es por esta razón que las instituciones religiosas —inclusive las que alegan ser las más espirituales basadas en conceptos hechiceros—, por falta de la manifestación de los diversos dones carismáticos en la congregación, principalmente el don de sabiduría, sufren cuando no están los líderes eclesiásticos. Los prosélitos de tal culto según el viejo hombre, al no contar con la presencia permanente del Espíritu Santo en sus vidas, se sienten como ovejas descarriadas o como un barco sin timón, llegando a comportarse como infantes a quienes les quitan el bobo.

Hay que destacar el hecho de que los predicadores pentecostales o carismáticos tienen una gran habilidad para articular mensajes de al menos una hora.

Hay buenos predicadores pentecostales en Puerto Rico que entienden las incongruencias y la hipocresía del sistema religioso de los pentecostales criollos. Por tal razón, no son famosos como aquellos que se venden caros como los «más espirituales», quienes se la pasan maldiciendo a la nación y a la gente llena de demonios que los sigue, los mantienen financieramente. 

Estos últimos establecen una rebelión en contra del evangelio fiel, el cual establece la necesidad de la justificación mediante la obediencia perfecta de Jesucristo —la cual nos es imputada una vez que el viejo hombre es crucificado en la cruz— y venimos a ser declarados justos ante el Juez de las naciones.

Pero los predicadores pentecostales criollos o carismáticos tienen por costumbre aislar un texto bíblico. A partir de ahí, comienzan a desarrollar la predicación a base de meros comentarios que, lamentablemente, sirven como pretextos para justificar dogmas basados en el legalismo institucional. 

Además, según el parecer de estos predicadores adiestrados por la institución religiosa, el utilizar varios textos bíblicos que se relacionan con el mismo tema para tener una mejor comprensión, catalogan tal uso de la hermenéutica como un error.

Sin embargo, cuando usted va a utilizar un texto bíblico, tiene que tomar en consideración que existen ciertos errores en las diferentes traducciones, en especial en las del Nuevo Testamento. Esto se debe a que no contamos con los escritos originales, sino con copias de copias; de manera que tenemos que buscar la traducción que más se acerca al contexto bajo el cual fue escrito, tomando en cuenta el gentilicio al que fue dirigido, el tiempo, el contexto cultural y el propósito de Dios.

Asimismo, es necesario buscar el significado de la palabra clave del texto en el idioma original, a fin de extraer con fidelidad la sustancia en la búsqueda de la verdad. 

Un ejemplo de esto lo vemos en:

Génesis 4:26 (RVR1960)
Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.

Si analizamos este texto de manera literal, nos da a entender que con el nacimiento de Enós, hijo de Set, comenzó la adoración a Hashem (palabra que significa literalmente «El Nombre»), como si se tratara de algo que no se hubiera hecho antes, aun cuando Génesis 4:1 y 4:2-3 expresan lo contrario:

Génesis 4:1 (Traducción Biblia de Israel)
Y el hombre conoció a su mujer, y ella concibió y dio a luz a Caín y dijo: He adquirido un varón con la ayuda de Hashem.

Génesis 4:2-3 (Traducción Biblia de Israel)
Y ella volvió a dar a luz a su hermano Abel; y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Y aconteció, andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Hashem.

Los traductores le dieron un sentido positivo a la palabra hebrea ujal traduciéndose como «invocar el nombre», cuando en realidad según la tradición rabínica, la palabra ujal tiene su raíz en la palabra jalal, cuyo uso principal es profanar o injuriar el nombre de Dios.

De manera que vemos cómo el viejo hombre se rebeló en contra del propósito de Hashem, el cual no es otro, sino el conducir al hombre a establecer la adoración a Su santo nombre. 

De manera colectiva, los hombres comenzaron a hacer sacrilegios con el fin de edificar un sistema que se oponía a la voluntad de Dios; por tal razón, esa generación perversa fue erradicada en el diluvio universal en los días de Noé.

No podemos caer en el error de buscar humanizar al Dios que se manifestó en los tiempos del viejo hombre para intentar justificar la manifestación de Su ira. Inclusive, Dios estableció el diluvio universal para erradicar a una generación perversa, arrojó fuego y azufre sobre las ciudades de Sodoma y Gomorra e, inclusive, ordenó el exterminio de naciones enemigas.

Tenemos que entender el hecho de que el Dios que se dio a conocer ante el viejo hombre como «YO SOY» actuaba según la ley. De manera que Satanás ejercía su dominio sobre el hombre mediante un poder de engaño que lo seducía para que se rebelara en contra de Dios. De esta forma, el viejo hombre le otorgaba la potestad a Satanás para que lo acusara delante del trono de Dios, de modo que Dios actuaba según lo establecido en Su ley.

Sin embargo, a la mayoría de la cristiandad se le impuso la creencia en la doctrina trinitaria desarrollada tradicionalmente —una formulación filosófica que busca clasificar a Dios, quien es espíritu, en tres personas coiguales, coeternas y de la misma sustancia—. Esto pretende presentarse como si fuera la doctrina fundamental en la que se fundamentó la fe cristiana, pasando por alto que el Nuevo Testamento debe ser interpretado a la luz del Antiguo Testamento y de la estricta unicidad del Dios de Israel.

El verdadero fundamento de la fe cristiana se basa en el conocimiento de la kénosis de Dios, la cual establece que el Dios eterno amó tanto a Sus elegidos para salvación desde antes de la fundación del mundo, que estuvo dispuesto a despojarse de Su gloria. 

De esto se trata el verdadero milagro del evangelio: en la realidad eterna de que Dios se hizo semejante a los hombres, naciendo en un pesebre, siendo envuelto en pañales como un infante, teniendo la necesidad de ser protegido de la maldad de los hombres perversos y sufriendo todo el odio y la rebelión del viejo hombre para llegar a apiadarse de nosotros, quienes participamos de Su muerte. Por tal razón exclamó Dios mismo al ser puesto en una cruz:

Lucas 23:34 (RVR1960)
Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes.

Sin embargo, vemos que en Puerto Rico los líderes evangélicos de las diferentes denominaciones han establecido el culto basándose en el modelo del viejo hombre, pretendiendo ofrecer a Dios a Ismael —quien fue el producto de la voluntad de Abraham—. Asimismo, la religión institucional basada en el modelo constantiniano pretende gobernar sobre los hombres e imponer la voluntad de los religiosos a Dios, esperando ser bendecidos por tal sacrilegio.

Juan 2:19 (RVR1960)
Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

JESÚS no solo se refirió a Su propia muerte y posterior resurrección, sino que estableció que, con Su obediencia hasta la muerte, satisfaría la demanda de un Dios santo de una obediencia perfecta, sin ser selectivo como lo hacen los hombres religiosos.

Cuando exclamó «Consumado es», no solo se dio la ley por cumplida en Cristo Jesús, sino que se le dio fin al culto según el viejo hombre —aquel que ofrecía a Ismael como producto de su propia voluntad—. Asimismo, con Su resurrección de entre los muertos, dio paso a la verdadera adoración a Él mismo como Dios, en espíritu y en verdad.

Podemos percibir en las redes sociales a un sinnúmero de mujeres religiosas, «teólocas», intolerantes e inmaduras, quienes se han encargado de establecer un culto según el viejo hombre. 

Estas buscan siempre líderes que operan para satisfacer sus propias agendas, con el fin de imponerlos como ídolos del pueblo que nunca ha entendido el evangelio fiel de Jesucristo.

En el Antiguo Pacto, Dios, en Su sabiduría, le enseñó al pueblo de Israel —que actuaba como infante— mediante una pedagogía basada en ilustraciones. Por tal razón, el acto de ungir con el aceite de la santa unción se trataba de un símbolo de que tal persona había sido consagrada para un propósito, a quien Dios le otorgaba una responsabilidad de vida o muerte.

Sin embargo, los líderes del culto pentecostal y carismático reinterpretaron el acto de “ungir” en total rebelión a las disposiciones sobre la fabricación del aceite de la santa unción. 
Este aceite significa consagración y nada tiene que ver con que la persona manifieste milagros extraordinarios. Con esta práctica, estos impostores de la fe pretenden tomar el lugar de Cristo en las congregaciones, lo cual se trata de una práctica común en el culto según el viejo hombre denominacional e institucionalizado en Puerto Rico.

1 Reyes 16:31-33 (RVR1960)
Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tomó por mujer a Jezabel, hija de Et-baal rey de los sidonios, y fue y sirvió a Baal, y lo adoró. E hizo altar a Baal, en el templo de Baal que él edificó en Samaria. Hizo también Acab una imagen de Asera, haciendo así Acab más que todos los reyes de Israel que reinaron antes que él, para provocar la ira de Jehová Dios de Israel.

Por tradición, el rey Acab es considerado uno de los reyes más perversos que tuvo el pueblo de Israel en el culto del viejo hombre, por el hecho de haber instituido el culto idólatra a Baal y Asera.

Sin embargo, el rey Acab también tiene que ser usado como símbolo del marido que manifiesta una falta de liderazgo en el matrimonio (ya sean cristianos o no), permitiendo que líderes sectarios o sectarias que se autoproclaman como los «ungidos de Dios» se hagan cabeza de sus mujeres. Estas personas están dispuestas a pasar sus hogares por el fuego con tal de establecer en la isla de Puerto Rico el presente culto religioso institucional basado en supersticiones, según el modelo del viejo hombre.

La Biblia establece el hecho de que el culto que manifiesta una rebelión en contra de la voluntad de Dios, según el viejo hombre, ya fue condenado por Dios.

2 Reyes 9:22 (RVR1960)
Cuando vio Joram a Jehú, dijo: ¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?

2 Reyes 10:6 (RVR1960)
Él entonces les escribió la segunda vez, diciendo: Si sois míos, y queréis obedecerme, tomad las cabezas de los hijos varones de vuestro señor, y venid a mí mañana a esta hora, a Jezreel. Y los hijos del rey, setenta varones, estaban con los principales de la ciudad, que los criaban.

Hermanos, Dios no negocia con el viejo hombre, sino que Su propósito es exterminarlo, siendo puesto en la cruz del Calvario para que venga a ser constituido, por el poder del Espíritu Santo, en una nueva creación que establezca la adoración del Cordero en espíritu y en verdad.

Mucho menos negocia con el culto según el viejo hombre, el cual se rebela sutilmente en contra de la voluntad de Dios ofreciendo a Ismael —quien fue el producto de la voluntad de Abraham— para sacrificarlo en sustitución de Isaac, quien fue el producto de la promesa y voluntad de Dios.

2 Reyes 9:30-33 (RVR1960)
Vino después Jehú a Jezreel; y cuando Jezabel lo oyó, se pintó los ojos con antimonio, y atavió su cabeza, y se asomó a una ventana. Y cuando entraba Jehú por la puerta, ella dijo: ¿Sucedió bien a Zimri, que mató a su señor? Alzando él entonces su rostro hacia la ventana, dijo: ¿Quién está conmigo? ¿quién? Y se inclinaron hacia él dos o tres eunucos. Y él les dijo: Echadla abajo. Y ellos la echaron; y parte de su sangre salpicó en la pared, y en los caballos; y él la atropelló.

No podemos cometer el error, como ministerio apostólico y profético, de pensar que somos los únicos que estamos leyendo el plano con el cual Jesús diseñó la Iglesia apostólica, la cual sería fundamentada según la fe que se manifestó en Pedro cuando afirmó que Jesús era el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Mateo 16:16).

Sino que sabemos que muchos cristianos en Puerto Rico se están haciendo conscientes de la necesidad de derribar el culto establecido por las diferentes instituciones religiosas según el viejo hombre. Esto para venir a establecer la verdadera adoración al Cordero de Dios, conforme al conocimiento de las doctrinas que expresan la salvación solo por la gracia de Dios, sin la intervención del viejo hombre que se rebela en contra de Su voluntad al establecer un culto voluntario para ganarse el favor de Dios en cada culto dominical.

A pesar de que se está manifestando la inminente caída del control institucional religioso sobre la población puertorriqueña, en estos últimos días la iglesia institucional —según las reflexiones de los académicos religiosos— se encuentra cumpliendo los tiempos proféticos con la gran apostasía, al instituir el falso culto según el viejo hombre.

Mucho pueblo de Dios se encuentra saliendo del letargo espiritual al que lo han llevado sus líderes eclesiásticos (quienes gobiernan sobre sus propias basílicas), para venir a conocer las verdades eternas del reino de los cielos y la kénosis de Dios como doctrina fundamental de la fe cristiana.

Pero, a pesar de la inminente caída del sistema iglesiero en estos últimos días, sus líderes actúan como actuó la perversa reina Jezabel, quien se atavió ante su inminente ruina. Estos líderes insisten en ataviar el culto según el viejo hombre, convocando al pueblo a concentraciones que tienen el propósito de mantener activo, en los fanáticos religiosos, un celo denominacional con la celebración de los años de haber sido instituido el culto pentecostal en la isla y el «clamor a Dios» que se lleva a cabo todos los años frente a la casa de Herodes Agripa, conocida como el Capitolio.

Estos eventos y otros que inventan los líderes religiosos del sistema iglesiero —quienes han impuesto el culto según el viejo hombre en la isla por décadas— hacen un llamado a humillarse delante de Dios a un pueblo al que ellos mismos han privado del verdadero consejo de Dios, basado en el entendimiento del verdadero evangelio fiel, el cual tiene el poder de hacer todas las cosas nuevas para la gloria de Dios.

Con esto hago saber que Dios está manifestando Su infinita gracia con aquellos que están comprendiendo el verdadero valor de conocer la palabra de Dios para bendición de las naciones, en medio de un pueblo babilónico que se da a conocer como «cristiano», pero al que no le importa la palabra de Dios, sino que se la pasa buscando líderes jezabelianos que gobiernen sobre sus vidas, escogiendo las mentiras en las cuales, según el viejo hombre, ha decidido creer hasta la muerte para su propia perdición.

Estos líderes eclesiásticos —quienes no se conforman con insistir en que el pueblo los mantenga mientras utilizan el dinero para enviar a sus hijos a estudiar a las universidades— también utilizan la demagogia para señalar a minorías como nuestro ministerio (quienes no pensamos como ellos) como si fuéramos las posibles amenazas en contra de la población puertorriqueña. Cuando ellos mismos han sido el peor peligro, estableciendo un falso culto que han impuesto con mentiras basadas en el sistema babilónico según el viejo hombre, como la bestia que surgió de la tierra en Apocalipsis 13, la cual establece un falso evangelio que se prostituye con los poderes temporales del mundo.

Hacemos la salvedad de que Jesucristo estableció los dones más grandes para la Iglesia constituyendo cinco ministerios, los cuales tienen que ser respetados por medio de ministros competentes de un nuevo pacto. Estos tienen la responsabilidad de derribar, en estos tiempos de apostasía, el culto basado en el viejo hombre para la edificación de la verdadera Iglesia apostólica, la cual tiene a Cristo por cabeza de la anatomía cristiana. 

En ella, cada creyente tiene la responsabilidad de ejercer un liderazgo para establecer la adoración a Cristo en espíritu y en verdad, desechando así la falsa adoración programada en la cual muchos fingen al no poder manifestar la adoración espontánea que solo el Espíritu Santo puede producir en cada creyente.

En conclusión, el sistema iglesiero institucional no es más que la exaltación de la voluntad del «viejo hombre» mediante un culto pragmático que usurpa la gloria de Cristo. Ante el colapso de este modelo babilónico en Puerto Rico, el remanente fiel debe abandonar la religión de apariencias y retornar al evangelio puro: una adoración en espíritu y en verdad, nacida del sacrificio imputado de Jesucristo y producida únicamente por el Espíritu Santo.

Las estructuras religiosas que pretenden sustituir la soberanía de Dios por la voluntad humana están destinadas al juicio divino. Se hace imperativo que los verdaderos creyentes en Puerto Rico derriben la superstición denominacional, reconozcan a Cristo como la única cabeza de la Iglesia y rindan al Cordero la única adoración legítima: aquella que surge de la muerte del viejo hombre y descansa solo en la gracia de Dios.

Gracia y paz.

Autoría:
Apóstol Juan Calo 
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

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