#289 18/abril/2026
SI NO CONOCES LOS PRINCIPIOS DEL VASALLAJE FEUDAL, NUNCA VAS A ENTENDER EL EVANGELIO DEL REINO DE LOS CIELOS.
*Artículo compartido en mi pagina de grupo en Facebook: Esto No Te Lo Enseñaron Los Evangélicos
Hechos 11:26 (RVR1960)
“Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía”.
El término "cristianos" fue utilizado en Antioquía por los gentiles como un insulto contra los seguidores de Yeshua Ha Mashiaj, a quien conocemos como Jesús de Nazaret. Sin embargo, este apelativo despectivo utilizado por los enemigos de la fe vino a confirmar la identidad de los seguidores de Jesús. Ellos entendían que se trataba del cumplimiento de lo que el consejo de Dios había determinado. Así, lo que comenzó como una burla se convirtió en un título que los discípulos de Jesucristo llevaron con honor.
Lamentablemente, con el pasar de los años y por causa de la influencia de la filosofía y la tradición grecorromana, el cristianismo se transformó en un sistema religioso.
Hoy día, su propósito parece ser convencer a los hombres de participar en un determinado culto para promover instituciones gobernadas por jerarquías eclesiásticas. Ante esta realidad, JESÚS —quien está sentado en el trono y tiene conocimiento anticipado de todas las cosas— realizó la siguiente declaración:
Lucas 18:8 (RVR1960)
Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?
El libro de los Hechos de los Apóstoles nos demuestra que el evangelio eterno no tiene el propósito de poner al hombre como el centro, ni de convencerlo de participar en un culto religioso organizado.
Hechos 4:27-31 (RVR1960)
“Porque verdaderamente se unieron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús... para hacer cuanto tu mano y tu consejo habían antes determinado que sucediera...”.
Ciertamente JESÚS, quien es Dios, permitió en su sabiduría una persecución contra sus discípulos para que la Iglesia cumpliera la misión apostólica. Esto provocó una inmigración forzada con el fin de que anunciaran la llegada del Reino de los Cielos en otras naciones.
Sabemos que la palabra "evangelio" se traduce comúnmente como "buena noticia". Sin embargo, según su etimología griega, el término se refería al anuncio de un heraldo sobre la confirmación de un nuevo rey o la victoria en una guerra. Bajo esta óptica, el Evangelio de Mateo anuncia la llegada del Rey de reyes, mientras que el Apocalipsis proclama la victoria de Cristo sobre las fuerzas del mal.
Apocalipsis 19:13 (RVR1960)
“Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: EL VERBO DE DIOS”.
Mientras tanto, los cristianos tibios —motivados por un ego que se niega a morir— buscan conocer eventos futuros por temor a la ira de Dios. Pero el libro de Revelaciones es una proclamación de victoria del Cordero de Dios, de la cual debemos regocijarnos basados en la esperanza de los justos.
Hebreos 8:5 (RVR1960)
“...Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte”.
Si a Moisés se le advirtió que construyera el tabernáculo según el modelo celestial, debemos entender que los principios del vasallaje fueron establecidos en la tierra basados en principios eternos. En el feudalismo, el vasallaje ocurría cuando un rey vencedor le perdonaba la vida al vencido a cambio de juramento de lealtad. El territorio derrotado era anexado, pero el monarca superior permitía al otro seguir bajo su mando, siempre que fuera fiel.
En términos bíblicos, esto se refiere a un pacto de gracia. Elohim, el proponente del pacto, promete a los hombres el disfrute de los medios de gracia a cambio de fidelidad y obediencia basada en el temor de Dios.
Una práctica común de muchos predicadores actuales es llamar a las personas al frente para que "acepten a Jesucristo", sugiriendo que el hombre establece un pacto con Dios para ser restaurado de sus hábitos a cambio de favores espirituales. El problema de esta propuesta es que el hombre no puede pactar con Dios por iniciativa propia; históricamente, el hombre siempre invalidó los pactos. Solo Dios es fiel eternamente.
Apocalipsis 19:11 (RVR1960)
“...y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero...”.
Si entendemos el evangelio bajo el vasallaje, comprendemos que Yahweh es el Supremo Monarca que demanda fidelidad absoluta. Él propuso a Adán y Eva un pacto de obediencia, pero la serpiente los convenció de que tenían "libre albedrío" para decidir por sí mismos qué era bueno y malo, ignorando el consejo divino. Esta doctrina satánica persiste hoy, poniendo al hombre como el centro y sugiriendo que Dios actúa motivado por la decisión del pecador.
Es doloroso ver cómo muchos ministros que predican en las cárceles y comunidades de Puerto Rico, así como figuras de la música urbana, predican un evangelio basado en el supuesto "buen uso del libre albedrío". Esto no es más que la herejía del siglo V conocida como pelagianismo. En ella, el hombre resulta glorificado por su "decisión", diciendo: "fulano le entregó su vida al Señor", cuando la realidad es que la humanidad es perversa y Dios estableció la muerte como remedio para contener esa maldad (Génesis 3:19).
Génesis 8:21 (RVR1960)
“...porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud...”.
¿Quién te hizo pensar que, por tomar una decisión, eres diferente a las generaciones perversas? Somos gobernados por el ego (la carne), que se resiste a reconocer a JESÚS como Soberano. El evangelio no busca "restaurar al hombre a su mejor versión", sino que establece que el hombre natural es enemigo de Dios. El poder de la gracia es lo único eficaz para romper la resistencia de ese ego.
En el vasallaje, el rey derrotado era humillado y obligado a cargar el instrumento de su tortura; de eso se trata "cargar la cruz". Dios no está enfocado en que asistamos a un culto los domingos para darnos una "bendición"; Él está enfocado en su propia gloria. El Soberano nos humilla por medio de Su Espíritu para revelarnos que estamos perdidos y que procedemos del mismo infierno, para que así busquemos desesperadamente Su gracia.
El evangelio no viene a restaurar al hombre viejo, sino a crucificarlo.
2 Crónicas 7:14 (RVR1960)
“si se humillare mi pueblo... entonces yo oiré desde los cielos...”.
Humillarse no es hacer un ayuno congregacional para luego celebrarlo con un asopao, ni participar en "shows" políticos o mediáticos motivados por el ego. La verdadera comunión no es asistir fielmente a una institución o escuchar música sacra en la radio. Jesús fue claro:
Juan 15:4-5 (RVR1960)
“Permaneced en mí, y yo en vosotros... porque separados de mí nada podéis hacer”.
El que tiene comunión permanece en Él, renovando su entendimiento no para ser un "intelectual", sino para vivir con la Biblia en mano haciendo el bien sin demandar nada.
En más de una década, nunca he escrito un artículo sin afrontar un problema personal, sin colaboradores y, muchas veces, sin recibir una palabra de aliento. Sin embargo, he visto la gloria de Dios en las pruebas. Como Abraham, he aprendido que cada mañana Elohim nos da una provisión de gracia inmerecida.
Si ya tienes el gozo de la salvación, ¿qué te cuesta enseñar a los extraviados? ¿Te preocupa tu reputación ante los enemigos de la fe? El que está con Dios no tiene nada que perder en este mundo. No existe posición más elevada que ser coheredero del Reino, pero seremos juzgados por el tiempo perdido en redes sociales o por cargar una "cruz de madera podrida", usando nuestros problemas como excusa para no servir.
Damos gracias a Dios porque, aunque estableció la muerte para contener la maldad, nos hizo partícipes de un mejor pacto. Él se hizo hombre para apiadarse de nuestras debilidades y darse a sí mismo como remedio eterno.
Romanos 14:17 (RVR1960)
“porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”.
Para cerrar un tema tan profundo y confrontador como el tuyo, la conclusión debe ser un "llamado a las armas" espiritual. Debe resumir que el Evangelio no es una oferta para mejorar la vida del hombre, sino una demanda de rendición ante un Rey Superior.
En definitiva, el Evangelio del Reino de los Cielos no es una invitación a que Dios se sume a nuestros planes personales, sino una demanda soberana para que nosotros nos rindamos a los Suyos. Bajo los principios del vasallaje eterno, hemos comprendido que nuestra única posición segura es la de siervos humillados ante el trono de Yeshua Ha Mashiaj.
El error de la cristiandad moderna ha sido intentar "vender" a Cristo como un producto para el bienestar humano, olvidando que el Rey no busca clientes, sino súbditos leales que estén dispuestos a cargar su cruz hasta la muerte del ego. No se trata de nuestra decisión, sino de Su elección; no se trata de nuestra gloria, sino de Su nombre.
Por tanto, que nuestra vida no sea un culto a nuestras propias necesidades, sino un testimonio vivo de Su victoria. Que entendamos de una vez por todas que ser coherederos del Reino exige primero reconocer nuestra bancarrota espiritual. Solo cuando el hombre muere a su supuesto libre albedrío y se rinde a la Gracia Irresistible, puede experimentar la verdadera justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
¡A Él sea la gloria por los siglos de los siglos!
Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
La Caverna del Profeta®
Pentecostales Reformados
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com

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