jueves, 28 de mayo de 2026

#292 29/abril/2026 LOS EVANGÉLICOS Y PENTECOSTALES LES ENSEÑAN A SER ANTICATÓLICOS; PERO SI NO ENTIENDES EL CATOLICISMO, NUNCA VAS A ENTENDER LA ORTODOXIA EVANGÉLICA PENTECOSTAL.



#292 29/abril/2026


LOS EVANGÉLICOS Y PENTECOSTALES LES ENSEÑAN A SER ANTICATÓLICOS; PERO SI NO ENTIENDES EL CATOLICISMO, NUNCA VAS A ENTENDER LA ORTODOXIA EVANGÉLICA PENTECOSTAL.

* Tema compartido en la pagina de grupo en Facebook: Esto No Te Lo Enseñaron Los Evangélicos

Por costumbre, los evangélicos pentecostales decían que Satanás se llevaba las almas al infierno, algo que sabemos que no es bíblico por el hecho de que Dios es quien dispone de las almas, ya sea para condenación o para vida eterna. Sin embargo, la ignorancia teológica que ha promovido el movimiento evangélico ha mandado más personas al infierno que al paraíso.

A estas alturas puedo decir que la ortodoxia evangélica pentecostal es un limbo teológico. Dicen ser protestantes, pero no conocen nada sobre las doctrinas cardinales de la fe cristiana que fueron rescatadas por los reformadores. Asimismo, los pastores evangélicos promueven en los feligreses el que se tornen violentos en contra de los católicos y excatólicos, cuando la mayoría de los evangélicos pentecostales no saben nada sobre catolicismo; mucho menos conocen de dónde surgió la idea de que el hombre se salva "aceptando a Jesucristo".

En realidad, las instituciones religiosas cristianas se han convertido en un negocio que tiene la necesidad de contar con instalaciones que espiritualizan nombrándolas "templos". Estos cuentan con alfolíes para recoger diezmos y ofrendas, y altares donde predican sacerdotes o pastores adiestrados, quienes tienen la labor de interceder por los feligreses ante Dios según el modelo sacerdotal veterotestamentario.

Da gracia ver cómo los evangélicos pentecostales iracundos —quienes no muestran evidencia alguna de haber sido crucificados juntamente con Cristo— condenan a los católicos y excatólicos insultándolos y llamándolos idólatras, cuando los evangélicos pentecostales son católicos en potencia. Por tradición, una persona que se considera evangélica lo afirma basándose en el pretexto de que no ingiere alcohol, no rinde devoción a la Virgen María y en su iglesia no tienen estatuas.

Sin embargo, con el mero hecho de pensar que mediante el desempeño perseverante en obediencia a los dogmas que impone la denominación se puede ganar la salvación (y que si se "enfría" en la devoción de asistir a los cultos puede perderla), usted es un buen católico.

Créanme, hermanos, que los pastores evangélicos, pentecostales y carismáticos les mienten a sus feligreses cuando les hacen creer que son protestantes, limitándose a mencionar solamente que Martín Lutero clavó sus 95 tesis en las puertas de la Iglesia de Todos los Santos en Wittenberg, Alemania, haciéndoles pensar que los evangélicos son el producto directo de tal evento. Estos pastores también les hablan de manera superflua sobre una doctrina conocida como "salvo siempre salvo", de la cual dicen —sin explicar realmente de qué hablan— que estipula que si una persona acepta a Jesucristo, aunque ande en pecado, no pierde la salvación.

¿Cómo se salva el hombre según el catolicismo?

El sistema de salvación según el catolicismo se conoce como semipelagianismo. Este propone que el hombre, por medio de su libre albedrío, tiene la capacidad de buscar a Dios por iniciativa propia, cooperando con Él en la salvación. En el catolicismo, Jesús solamente abrió la puerta, pero depende del hombre entrar por ella comulgando en la "Santa Madre Iglesia".

¿Cómo se salva el hombre según el movimiento evangélico que salió de los Estados Unidos?

El sistema de salvación según este movimiento se conoce como arminianismo. El arminianismo propone que el hombre está muerto en sus pecados, por lo que no puede venir a Cristo por voluntad propia. Pero propone que Dios provee al hombre de la "gracia preveniente", una gracia que no salva por sí misma (ya que puede ser resistida), pero que le da la capacidad de permanecer en un estado neutro donde la salvación, en última instancia, depende del libre albedrío.

Tal como el sistema católico, el sistema evangélico pentecostal y carismático establece que Jesús solo hizo posible que los pecadores sean salvos, pero depende del hombre hacer un buen uso de su voluntad, aceptando a Jesucristo y perseverando en los dogmas impuestos por el concilio. En ambos sistemas la salvación no es definitiva, sino un proceso continuo basado en el mérito personal.

Mientras tanto, Dios, que todo lo sabe y reconoce que el hombre por su naturaleza pecaminosa no podía cumplir los pactos ni la Ley, estableció un sistema donde el ofrendante expresaba su rendición para ser reconciliado por medio de la muerte de un inocente en su lugar. Sin embargo, tanto el sistema católico como el evangélico proponen que no hay salvación fuera de la institución. Si el laico peca y no se somete al sistema disciplinario (usado a veces como chivo expiatorio), pierde automáticamente la salvación. Pero Jesús dijo en Lucas 15:4-7 que Él va tras la oveja perdida hasta encontrarla.

¿Cómo se salva el hombre según la teología reformada?

En la teología reformada histórica, el hombre, como resultado de la caída, está totalmente depravado, es esclavo del pecado y se encuentra bajo el dominio de Satanás. Por lo tanto, está incapacitado para buscar a Dios por iniciativa propia.

Todos resistimos las demandas del evangelio y la gracia de Dios; sin embargo, la gracia de Dios es eficaz para vencer toda resistencia de aquellos que fueron elegidos para salvación desde antes de la fundación del mundo. Queremos conocer a un Dios que tenga misericordia. Saulo de Tarso, discípulo de Gamaliel, escuchó a los seguidores de Jesús y no creyó; incluso cuando Jesús se le reveló, no le reconoció al principio. Su conversión no fue producto de su libre albedrío, sino de la gracia irresistible que venció su rebelión.

La salvación no es una casualidad ni el resultado de decisiones humanas, porque un esclavo no tiene libertad para decidir su destino. Se lleva a cabo en individuos específicos para cumplir el propósito de Dios, quien es soberano (Hechos 9:15-16). Si la salvación dependiera de pasar al frente en un llamado, estaría sustentada en la decisión humana, y como el hombre no puede ofrecer una obediencia perfecta, le sería imposible alcanzarla.
Por el contrario, en la soteriología reformada, quien recibe el llamado es expuesto a la ley que revela su pecado y su necesidad de un Salvador. Su salvación está sostenida por la obediencia perfecta de Jesucristo.

Hermanos, la eternidad no es un estado futuro. Cuando somos incluidos en Cristo, adoptamos su naturaleza eterna. La muerte no tiene potestad sobre los que permanecen en Él. Las doctrinas rescatadas por los reformadores protestaron contra la tiranía institucional, planteando cómo el hombre es realmente justificado ante Dios. La centralidad del evangelio es dar testimonio del Dios verdadero ante un mundo idólatra.

Si preguntan por qué murió Jesús, muchos dirán que "para que no vayamos al infierno porque nos ama". Sin embargo, Dios, centrado en su propia gloria, decidió habitar entre los hombres para levantar el tabernáculo caído de David. El evangelio no se trata de salvar a los que hacen "buen uso de su libre albedrío" para ir a un culto los domingos. La Biblia enseña que Dios está centrado en Su propia gloria (leer Isaías 42:8).

¿Cómo podemos adoptar la tradición de ser anticatólicos como si eso fuera sinónimo de verdad? 

Usted podría estar actuando por un celo denominacional que lo conduce al mismo infierno. Como real sacerdocio, debemos ser testigos de Su gloria. Quien está cegado por el celo no entiende que el cristiano debe derribar los lugares altos de la idolatría interna.

Lamentablemente, los falsos evangelios pentecostales demuestran que viven más con el diablo que con Dios al pelear en redes sociales sin saber en qué creen. Se les olvida que quienes creen que se convirtieron por su propio poder sienten que no necesitan la gracia, y por eso se toman la libertad de condenar. Quien no ha sido expuesto a la ley y no ha participado de los sufrimientos de Cristo, no puede hablar en Su nombre.
Tanto el sistema católico (semipelagianismo) como el evangélico (arminianismo) se basan en el legalismo de poner a Jesús a "lavarse las manos" como Pilatos, haciendo al hombre responsable de su propia salvación. Por el contrario, la teología reformada nos permite reconocer que Jesús es el Príncipe de las almas y el dueño de nuestra salvación. Él no gobierna estructuras, sino una nueva naturaleza donde todos somos uno en Cristo Jesús (leer Efesios 2:11-13).

Por lo tanto, de nada sirve llamarse 'protestante' si en la práctica se vive bajo un legalismo que condiciona la eternidad al esfuerzo humano. Ser anticatólico por costumbre, mientras se ignora la suficiencia de la obra de Cristo, es simplemente otra forma de ceguera espiritual. Es hora de dejar de jugar a la religión y reconocer que solo a través de la Gracia Irresistible somos acercados al Padre. La salvación es del Señor, de principio a fin; cualquier otra enseñanza no es más que un eco de la misma tiranía religiosa de la que los reformadores nos instaron a despertar.

Por lo tanto, de nada sirve llamarse 'protestante' si en la práctica se vive bajo un legalismo que condiciona la eternidad al esfuerzo humano. Ser anticatólico por costumbre, mientras se ignora la suficiencia de la obra de Cristo, es simplemente otra forma de ceguera espiritual. Es hora de dejar de jugar a la religión y reconocer que solo a través de la Gracia Irresistible somos acercados al Padre. La salvación es del Señor, de principio a fin; cualquier otra enseñanza no es más que un eco de la misma tiranía religiosa de la que los reformadores nos instaron a despertar.

Gracia y paz. 

Autoría:

Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
La Caverna del Profeta®
Pentecostales Reformados
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

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