lunes, 3 de agosto de 2026

26 de julio de 2026 #304 🖊️Como cristianos confesos, tenemos que entender la diferencia entre lo que es evangelización y de qué se trata el proselitismo religioso./ Autoría: Juan Calo

 


26 de julio de 2026
#304

🖊️Como cristianos confesos, tenemos que entender la diferencia entre lo que es evangelización y de qué se trata el proselitismo religioso.

🚩 Compartido en mi pagina de grupo en Facebook: Esto No Te Lo Enseñaron Los Evangélicos 

Nací en el año 1973 y les cuento que, en el barrio donde he vivido toda mi vida, mi madre me contaba que había tres barras por el hecho de que en tal barrio predominaba el alcoholismo entre los residentes, incluyendo a Felipe Birriel, conocido como «el gigante de Carolina», como también se llevaba a cabo la prostitución.

Pero llegaron desde los Estados Unidos unos misioneros afiliados al concilio de las Iglesias de Santidad Wesleyanas, quienes predicaron el evangelio y muchos de los alcohólicos, incluyendo a Felipe Birriel, fueron transformados para la gloria de Dios.

De manera que, ya para mi época de niño, solo quedaba una pequeña barra y mi madre me llevaba a los cultos en una pequeña parroquia del movimiento de la santidad, la cual fue el producto de la evangelización de aquellos misioneros americanos.

Pero cuando la congregación tuvo la necesidad de construir una parroquia, un templo religioso con mejores facilidades, adquirieron uno de los pocos solares llanos del barrio y me cuentan que muchos feligreses hicieron préstamos para la construcción.

Pero, una vez se construyeron las facilidades, la congregación se olvidó de atender las necesidades de la comunidad por causa de un celo religioso. Por lo que el pastor se sintió desilusionado y se marchó a fundar otra congregación en el centro urbano de Carolina.

Recuerdo hace unos años que me encontré con uno de los miembros fundadores de esa congregación y me dijo que se había ido para otra congregación afiliada a la misma organización por el hecho de que él no sabía el porqué a esa congregación no le gustan los pastores que salen a atender asuntos de la comunidad.

Sino que les gustan los pastores que solamente se dedican a atender el programa semanal de la congregación, el cual, lamentablemente, se convierte en el dios de las instituciones religiosas cristianas.

A pesar de que los teólogos reformadores en el siglo XVI rescataron doctrinas fundamentales de la fe cristiana que se perdieron en el catolicismo medieval, el cual promovió el proselitismo basado en tradiciones y supersticiones.

Estos teólogos protestantes no abolieron la institución religiosa basada en un sistema sacerdotal piramidal, el cual establece a los pastores u obispos en la cima de la pirámide eclesiástica como los más cercanos al trono de Dios. Seguidos de otros ministerios como evangelistas, maestros, diáconos, ujieres y otros, culminando con los laicos que se limitan a recibir servicios religiosos y así, los diversos bloques de la pirámide, que solo sirven como soporte a la cima de la pirámide, se van alejando de la presencia de Dios.

Cuando estamos en Adán, crecemos según el proselitismo que imponen los hombres, que nos lleva a ascender en la vida alejándonos de nuestra infancia, alejándonos de la dependencia de nuestros padres en quienes, cuando infantes, pusimos toda nuestra confianza, para venir a ser autosuficientes, confiando en nuestros propios recursos.

Sin embargo, en el reino de los cielos no es así.

Mateo 18:2-4 (RVR1960)
«Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos.»

El reino de los cielos es al revés del derecho, según el proselitismo por el cual los hombres en Adán escalan en la vida hasta alcanzar la cima de la pirámide.

Por lo cual, la entrada al reino de los cielos no está reservada para los más privilegiados de la sociedad, para los más privilegiados en los sistemas religiosos o los que se encuentran estableciendo las nuevas tendencias en esta sociedad moderna, como vemos en las redes sociales.

Porque, en el reino de los cielos, el «sí» de los hombres en Adán es «no» en Cristo. Lo vil y menospreciado del mundo en Cristo se convierte en bienaventurado. Para el hombre en Adán poder alcanzar la plenitud en la vida, tiene que crecer según las tendencias del mundo; sin embargo, el verdadero creyente, quien ha sido trasladado de Adán a Cristo Jesús, le es necesario morir a las tendencias del mundo para venir a despertar en el reino de los cielos.

De manera que el consejo de JESUS de ser como un niño nos llama a volver a poner toda nuestra confianza en el centro, que es Cristo JESÚS, por quien fueron hechos los cielos y la tierra, para que podamos disfrutar de toda la creación según el diseño original.

Mateo 6:33 (RVR1960)
«Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.»

Mientras las instituciones religiosas están diseñadas para hacer prosélitos a los hombres, convenciéndolos por medio de mensajes persuasivos de ministros adiestrados para llevarlos a participar en un determinado culto religioso, fomentando el proselitismo para satisfacer las estadísticas de una estructura conciliar.

Por tal razón el evangelismo tiene que estar centrado en glorificar a Jesucristo por sobre todas las cosas sin esperar nada a cambio, dándole una salida a los hombres que se encuentran en Adán, para que vengan a ser puestos en la cruz juntamente con Cristo Jesús, para venir a resucitar despertando ya dentro del reino de los cielos, en donde siempre estamos en presente desde la eternidad hasta la eternidad.

Pues la verdadera fe cristiana en Cristo Jesús nos enseña que la salvación la recibimos solo por la gracia de Dios y que las obras que podamos manifestar en el ministerio de la piedad son la expresión del fruto del Espíritu Santo que reside en nosotros.

Entonces, según el derecho establecido en el reino de los cielos, tenemos que dar por gracia lo que por gracia hemos recibido cuando, aun siendo pecadores, cuando procedemos del mismo infierno, se nos otorgó sin merecerlo la oportunidad de tener acceso para entrar al reino de los cielos por medio de la predicación de ministros de la palabra de Dios.

Si verdaderamente los que profesan ser cristianos redimidos por la sangre real del Cordero, entonces, ¿por qué siguen enajenados con los afanes del mundo y con las nuevas tendencias que surgen en el sistema proselitista iglesiero? 

Cual es la razón por la cual los prosélitos del cristianismo institucionalizado no ponen todos esfuerzos en conocer todo lo relacionado con el efecto de la cruz en nosotros.

Para que otros que viven como esclavos del pecado —en quienes Satanás, el diablo, tiene título de propiedad— puedan experimentar el efecto de la cruz del Calvario para que puedan comer del pan de vida que les otorga el derecho de ser partícipes tanto en la muerte como en la resurrección de Jesucristo.

En conclusión, evangelizar no es atraer personas para llenar los bancos de una institución ni para sostener una estructura humana; eso es proselitismo. La verdadera evangelización consiste en comunicar la gracia manifestada en la cruz de Cristo, para que las vidas atadas al pecado sean transformadas y pasen de la muerte a la vida eterna en el reino de Dios.

Gracia y paz.

Autoría:
Apóstol Juan Calo 
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

No hay comentarios:

Publicar un comentario