#306 8/agosto/2026
¿POR QUÉ HAY QUE DAR DIEZMO EN LAS INSTITUCIONES RELIGIOSAS?
➡ Publicado en Facebook en la pagina: Esto No Te Lo Enseñaron Los Evangélicos
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Hermanos, tenemos que entender el hecho de que toda la Biblia es un asunto de fe, y si el asunto de la fe está íntimamente relacionado con creer, como cristianos tenemos la responsabilidad de poner todos nuestros esfuerzos en tener conocimiento de lo que estamos creyendo.
Por el hecho de que toda denominación alega tener la sana doctrina, sin embargo, cuando analizamos sus creencias a la luz de la Palabra de Dios, nos podemos dar cuenta de que la mayoría de las creencias que tienen los prosélitos son el producto de antiguas tradiciones recicladas.
Por ejemplo, la Biblia católica cuenta con 73 libros, mientras la Biblia protestante cuenta con 66 libros por el hecho de que Martín Lutero examinó la literatura de los judíos y se dio cuenta de que no cuentan con estos 7 libros que fueron añadidos a la Biblia católica: Tobías, Judit, 1 de Macabeos, 2 de Macabeos, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc.
Tenemos que entender el hecho de que JESÚS nació como judío y, por tal razón, él tenía que cumplir con la Ley Mosaica en el concepto de un antiguo pacto, de manera que JESÚS fue el único ser humano que satisfizo la demanda de Dios de cumplir con una obediencia perfecta hasta la muerte.
Sin embargo, Hebreos 6:1-3 nos exhorta a dejar atrás las enseñanzas elementales o rudimentarias de la fe en Cristo, como la necesidad de arrepentimiento, el asunto de la fe, la imposición de manos, la resurrección y el juicio, los cuales son asuntos de los que usted tiene que tener dominio por el hecho de que son doctrinas centradas en usted.
Para proseguir en alcanzar una madurez espiritual con el fin de que podamos llevar a cabo nuestra responsabilidad ministerial como sacerdotes de un nuevo pacto, el cual fue establecido por la sangre derramada del Cordero de Dios.
Tenemos que entender que los dos poderes que establecen leyes que han regido a la humanidad descritos en el libro de Apocalipsis, capítulo 13, que se refieren a la política y la religión, surgieron como un accidente en la historia de la humanidad por causa de la rebelión de los hombres en contra del Dios Todopoderoso de Israel.
De manera que, mientras la iglesia de Jesucristo se trata de un organismo vivo, de un ser al cual Cristo le ha dado su aliento de vida, cada miembro busca ser parte del cuerpo y cada uno tiene una función específica en la misión apostólica.
Mientras la iglesia de Jesucristo no busca lo suyo, sino expresar la naturaleza de Jesucristo aquí en la tierra estableciendo los principios eternos del reino de los cielos en los corazones de los hombres, quienes vienen a expresarse en términos eternos; una institución religiosa cristiana busca establecer un culto por medio de provocar una adoración artificial.
Para ello, se vale de elementos relacionados con la religión cristiana según el constantinismo romano, tales como la ilusión de que la presencia de Dios solo se manifiesta en templos o altares, y la necesidad de mediadores como el clero católico o las jerarquías eclesiásticas, quienes elaboran sermones persuasivos que el prosélito percibe por medio de sus sentidos naturales, estimulando así sus emociones.
El cristianismo tiene más de 2000 años y todavía las personas que se identifican como cristianas, sin importar la denominación, no pueden establecer una diferencia entre la iglesia de Jesucristo y una institución religiosa; entre ministros adiestrados por una institución religiosa y ministros competentes en un nuevo pacto; o entre los que son discípulos y testigos fieles de Jesucristo y prosélitos que han sido convencidos de participar de un determinado culto religioso.
Son como un conocido que trabaja en la NASA, pero no sabe nada con relación a cohetes, transbordadores ni satélites.
Hermanos, los sistemas conciliares, las denominaciones cristianas y las congregaciones que establecen un determinado culto son instituciones religiosas que tienen el propósito de establecer un control social.
Estas buscan hacer prosélitos de todas las naciones convenciendo a la gente de participar en un determinado culto con el fin de ofrecer servicios religiosos.
Mientras tanto, los ministros competentes en un nuevo pacto están conscientes de que tienen el peso ministerial de discipular a los pueblos en los principios eternos del evangelio del reino de los cielos. Con el fin de capacitar a los neófitos, quienes vienen a ser parte de una comunidad para que puedan llevar a cabo la misión apostólica haciendo discípulos a todas las naciones.
La frase que más han dado a conocer los ministros adiestrados para imponer el pago de diezmos a una congregación se encuentra en el Evangelio de Lucas 10:7 y en 1 Timoteo 5:18, donde se menciona que el obrero es digno de su salario. JESÚS y el apóstol Pablo se referían a que quien tiene una encomienda apostólica debe aceptar sustento y abrigo, tal como lo especifica 1 Timoteo 6:8.
El apóstol Pablo, en la misión apostólica que el Señor le encomendó, trabajaba y vivió durante dos años en una casa alquilada donde recibía a todos, con tal de no ser una carga para nadie y no tener la necesidad de comprometer el mensaje del evangelio eterno.
Tenemos que entender que, por causa de la pobreza que imperaba en la Edad Media, servir voluntariamente a la Iglesia católica romana se convirtió en un oficio donde, por ejemplo, ingresar a la orden agustina como monje garantizaba el sustento y el abrigo.
Por lo cual, usted tiene que entender que si, por el motivo que sea, acepta participar en un determinado culto en una denominación, usted tiene que estar consciente de que se encuentra recibiendo servicios religiosos con el fin de que se crea en su cognitiva una expectativa que le lleve a pensar que se encuentra cumpliendo con la demanda de Dios, a cambio de que Dios se vea obligado a suplir todas sus necesidades en lo terrenal.
Por lo que si usted se encuentra recibiendo servicios religiosos en una determinada denominación cristiana, tiene que entender que forma parte de una institución religiosa, de manera que usted tiene la obligación de dar diezmos y ofrendas con el fin de mantener funcionando tal organización religiosa, la cual tiene gastos operacionales.
Los ministros competentes en un nuevo pacto entendemos que, a la luz de un nuevo pacto bajo el sacerdocio de Jesucristo, no existe la necesidad de que un pueblo que ha sido santificado y eximido de la maldición de la ley mosaica (porque nadie está capacitado para cumplirla) venga a ser institucionalizado como laico por líderes religiosos para asumir la carga de sustentar, con el pago de diezmos, a una institución religiosa.
Sin embargo, si usted no escatima en las redes sociales y por dondequiera que va en exhibir públicamente un celo denominacional, no venga a utilizar como excusa el hecho de que el diezmo no tiene validez en el contexto de un nuevo pacto para no contribuir económicamente en los gastos operacionales de la institución en la cual se encuentra recibiendo servicios religiosos con los cuales se siente a gusto emocionalmente.
En nuestro caso, ya pasamos por la etapa en la cual éramos simples prosélitos que buscábamos participar en un determinado culto religioso carismático en el cual nos sintiéramos a gusto emocionalmente, lo cual es normal y hay que entenderlo.
Sin embargo, nos ocurrió tal como sucedió en Jerusalén cuando Cristo permitió que muchos de sus discípulos experimentaran una emigración forzada.
Esto sucedió porque los discípulos de Jesús permanecían retenidos en Jerusalén apegados a los rudimentos de la ley mosaica, desatándose una persecución iniciada por Herodes Agripa en la cual tanto Pablo como Bernabé terminaron en la región de Antioquía, donde fue establecida la iglesia apostólica (lea Hechos 11:19-26)
Según el diseño de Cristo. Fue allí donde los seguidores de Yeshua ben Yosef fueron conocidos por primera vez como cristianos y donde Pablo y Bernabé fueron apartados por el Espíritu Santo para la misión apostólica.
Estamos ante la realidad de que muchos serán convencidos por medio de mensajes persuasivos con el fin de que se comprometan a participar activamente como prosélitos en un determinado culto religioso, lo que muchos confunden con evangelizar.
Evangelizar se trata de dar testimonio de la noticia más grande que se le haya dado a la humanidad, relacionada con el hecho histórico de que Yeshua ben Yosef resucitó de entre los muertos como aquel que tiene potestad tanto de la vida como de la muerte.
La Biblia establece claramente el hecho de que son pocos los que responderán al llamado a la salvación como manifestación del poder del Espíritu Santo, para venir a ser partícipes de un real sacerdocio, de una nación santa, de un pueblo escogido por Dios, el cual viene a establecer una diferencia entre las obras del reino de las tinieblas y la manifestación de la naturaleza de la luz en cada creyente en Cristo, ¡aleluya!
Como dice el famoso refrán: Al pan, pan, y al vino, vino.
Los ministros de las diferentes instituciones religiosas, en vez de estar tirando indirectas desde los púlpitos, espiritualizando el pago de diezmos y ofrendas para relacionar tales obligaciones institucionales con la bendición de Dios o con una garantía económica, utilizando el pasaje que se encuentra en el libro del profeta Malaquías 3:6-12.
Asimismo, relacionan el no dar diezmos con maldiciones, con la condena por ser ladrón, con escasez, con la pérdida de la salvación o con la pérdida del derecho a participar activamente en los asuntos de la congregación.
Todo esto lo usan como pretexto para marginar a aquellos que no están aportando dinero a la institución, sin importar las circunstancias por las que están pasando tales personas, a quienes inclusive estos reverendos o reverendas se atreven a mencionar por sus nombres delante de la congregación, señalando a aquellos que supuestamente le deben a Dios como una forma de chantaje porque no han dado el diezmo.
Amados, cuando usted siente una ansiedad producto de un mensaje que escucha de parte de un ministro que ha sido adiestrado para motivar a la gente a aceptar a Jesucristo como su salvador (lo cual no tiene sustento bíblico), lo que en realidad está aceptando es participar voluntariamente en un determinado culto diseñado artificialmente por una institución religiosa, la cual convierte su programa semanal en su dios.
De manera que los reverendos que han sido ordenados por estas instituciones religiosas tienen el deber de ser transparentes al explicar a los candidatos a participar del sacramento del bautismo —con el fin de ser reconocidos como miembros activos en plena comunión— el hecho de que tales candidatos a convertirse en prosélitos tienen la obligación de apoyar económicamente a la institución dando diezmos y ofrendas, por causa de que van a recibir ciertos servicios religiosos los cuales conllevan gastos operacionales.
Los prosélitos adeptos del sistema iglesiero dicen que nosotros somos los falsos profetas que nos pasamos hablando mal de la iglesia, cuando nuestro llamado es establecer el temor apostólico en estos tiempos donde el supuesto pueblo de Dios, el cual se ha dedicado a servir como una institución de control sociopolítico, se está quejando de una persecución.
Todo esto mientras en las redes sociales se expone la falta de transparencia en los métodos con los cuales motivan a sus prosélitos para que aporten dinero a las instituciones religiosas, ya sean congregaciones, cadenas de radio o televisión, obras misioneras o canales de YouTube con los cuales llevan a cabo la gestión proselitista de control social en la que cada cual gobierna sobre su propia parcela privada.
En conclusión, amados hermanos, es momento de que despertemos a la verdad bíblica y dejemos de confundir la estructura de una institución religiosa con el verdadero cuerpo vivo de Jesucristo.
Apoyar económicamente los gastos operacionales de una organización en la que elegimos congregarnos es una responsabilidad logística comprensible, pero manipular las Escrituras imponiendo la ley del diezmo bajo amenazas de maldición o promesas de prosperidad terrenal contradice la gracia y la libertad del nuevo pacto.
La verdadera iglesia apostólica no se edifica sobre la base del control social ni del chantaje financiero, sino sobre el compromiso de hacer discípulos maduros, capacitados para manifestar la vida, la naturaleza y la luz de Cristo en este mundo.
Gracia y paz.
Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Pentecostales Reformados
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

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