lunes, 3 de agosto de 2026

#301 5/julio/2026 Los ojos de Dios están viendo las obras malas de los hombres (Visión profética mediante un sueño por la profetisa María Izabel Mestre) Autoría: Juan Calo

 


#301
5/julio/2026

Los ojos de Dios están viendo las obras malas de los hombres
(Visión profética mediante un sueño por la profetisa María Izabel Mestre)

2 Crónicas 16:9 (RVR1960)
"Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti."

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 Visión profética mediante un sueño por la profetisa María Izabel Mestre:

Visión: 23 de junio de 2026

Mientras dormía, tuve una visión en la cual el Espíritu Santo me reveló el universo. Este se desplegaba en todo su esplendor, como un tapiz de estrellas parpadeantes y galaxias en movimiento. Sin embargo, la majestuosidad del cosmo quedó en segundo plano cuando levanté la mirada y pude ver unos ojos enormes que lo abarcaban todo. Intento hacer memoria, pero no puedo describirlos, al encontrarme en ese momento sumergida en Su presencia; mi alma se regocijaba en un silencio majestuoso, reconociendo que me encontraba ante la presencia del Cordero de Dios.

Ese silencio majestuoso fue interrumpido por voces angelicales que decían a gran voz de manera repetida: «¡Gloria, gloria, gloria al Santo de Israel! ¡Gloria, gloria, gloria al Cordero de Dios!».
Luego vi cómo esos ojos, los cuales eran enormes y reflejaban la gloria de Dios, se inclinaron observando a los moradores de la tierra. En ese momento cesaron los cánticos angelicales y me desperté con la sensación de la manifestación de la ira de Dios en contra de los moradores de la tierra, sintiendo que no era un asunto mío ni de la iglesia que se mantiene fiel en la doctrina de Cristo.

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 Para efectos del artículo, escrito por el apóstol Juan Calo, vamos a definir tres conceptos diferentes sobre la palabra celo:
El celo de Dios:

Consideramos como el celo de Dios al hecho de que nuestro Padre celestial se encuentra centrado en su propia gloria y la defiende.

Por tal razón, Dios establece ángeles protectores llamados querubines, los cuales son seres vivientes que se encargan de custodiar la gloria de Dios, estableciendo un límite entre las realidades celestiales y lo mundano:

Génesis 3:24 (RVR1960)
"Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida."

Tenemos que entender el hecho de que, en las monarquías absolutas por derecho divino donde el monarca gobernaba sin límite de poder, estos eran cargados por miembros de confianza de la monarquía en tronos portátiles.

Aun en el papado católico romano se utilizaba lo que se conoce como la silla gestatoria, la cual fue utilizada de forma notable por el papa Juan Pablo I y era cargada por ciertos laicos, haciendo sombra del reino de Dios.

El profeta Ezequiel describe a los querubines como vehículos con ruedas interconectadas que sirven para trasladar el trono de Dios a donde el Espíritu los dirigiera. Dios enseña con estas ilustraciones, a un pueblo que nunca ha entendido el ámbito espiritual, el hecho de que El Elohim se encuentra atento a todo lo que acontece en la vida de los que moran en la tierra.

Por tal razón, no existen pecados más abominables para Dios que el pecado de idolatría y la blasfemia, por el hecho de que se trata de pecados que se cometen en contra de Dios mismo. Solo Dios es digno de ser alabado de la manera que El Elohim ha establecido: en espíritu y en verdad; de manera que el Dios de Israel no comparte su gloria con nadie.

Isaías 42:8 (RVR1960)
"Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas."

Mientras Adán y Eva estuvieron en el huerto, fueron dotados por Dios con una voluntad propia para sojuzgar la tierra dentro de los parámetros divinos, estableciendo que el atributo del conocimiento del bien y del mal le pertenece exclusivamente a Dios.

El celo del hombre natural nace de su naturaleza caída, la cual se rebela en contra de Dios. El hombre está convencido de que tiene libre albedrío como para decidir qué es bueno y qué es malo por sí mismo; de manera que el celo del hombre natural procede del egocentrismo que le impide glorificar a Dios.

Por lo tanto, la doctrina del libre albedrío del hombre se trata de un engaño de Satanás, el cual establece que el conocimiento que tiene el ser humano del bien y del mal le da el derecho de tomar decisiones como le dé la gana, sin enfrentar consecuencias.

Aun en el ámbito religioso cristiano —ya sea católico o evangélico, e incluso en sectas pseudocristianas—, muchos ministros defienden con capa y espada el supuesto libre albedrío. Según ellos, el hombre cuenta con la facultad de decidir entregar voluntariamente su vida a Cristo, cuando la Escritura claramente nos dice que el hombre es esclavo del pecado.

Si el hombre tuviera la potestad nata de rendir su vida voluntariamente a Cristo, ¿qué necesidad tenía Cristo de pagar con sangre real el precio por nuestro rescate?

Tenemos que entender el hecho de que la mente del hombre caído no lo conduce a confiar en Dios. De manera que la mente del hombre natural no puede glorificar a Dios, sino que busca mantener vivo el ego, defendiéndose sin importar lo que tenga que utilizar.

De esta forma, podemos entender el porqué vemos día a día cómo las personas actúan de forma deshonesta, buscando sacar ventaja en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Esto ocurre ya sea en la religión, la política, el mundo de los negocios, el gobierno, la farándula, los deportes, en las relaciones interpersonales e incluso en la misma familia; ignorando que Dios todo lo ve y que, al final de los tiempos, todos tendremos que comparecer ante el tribunal del Cordero.

Ezequiel 8:12 (RVR1960)
"Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas de imágenes? Porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra."

Tenemos que entender el hecho de que si los enemigos de Dios —me refiero a la descendencia de la serpiente antigua— ya han sido juzgados en el decreto del Edén según Génesis 3:15, a Dios solo le importa lo que se encuentra aconteciendo en la iglesia.
No cabe duda de que el sistema religioso evangélico de los Estados Unidos se encuentra cumpliendo con la gran apostasía. 

Esto se evidencia cuando se empeñaron en promover la candidatura de un falso profeta para que ocupara la silla de la Oficina Oval en la Casa Blanca, motivados por un celo demoníaco e ideológico. Este celo ha instituido una idolatría hacia tal falso profeta con tal de imponer una agenda basada en el odio en contra de la mujer, lo que se conoce como la misoginia (que se trata de una venganza de parte de Satanás en contra de la mujer, la cual fue bendecida en el decreto del Edén).

Asimismo, dicha agenda es racista, la cual busca imponer la supremacía blanca según la tradición de los conservadores anglosajones, y promueve la más grande transmisión de capital desde la clase media hacia los multimillonarios, sacrificando en la práctica del baalismo a los grupos más vulnerables.

Todo esto ocurre ignorando que Dios se encuentra viendo que el actual gobierno de los Estados Unidos —que se autoproclama como un país que fue fundado bajo los principios morales establecidos por Dios— se encuentra esparciendo una ideología fascista por el resto del mundo, lo cual ha provocado la manifestación de la ira de Dios en contra de un pueblo idólatra.

Mateo 15:8-9 (RVR1960)
"Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres."

El verdadero celo del cristiano por la gloria de Dios:

Sin embargo, cuando somos llamados a salvación, venimos a ser regenerados por el don de la fe, el cual nos da acceso para disfrutar de los medios de la gracia de Dios; es entonces cuando verdaderamente las circunstancias cambian.

El ego del hombre natural, el cual opera como un antivirus que se protege a sí mismo de todo lo que considera una amenaza, viene a ser crucificado por el conocimiento de la ley de Dios. Esta ley nos hace conscientes de nuestra culpabilidad e incapacidad de justificarnos a nosotros mismos ante un Dios que exige una obediencia perfecta.

De forma tal que, luego de que el ego ha sido crucificado, nace la nueva criatura que es hechura de Dios. Desde entonces, su única prioridad es glorificar a Jesucristo. Aunque buscar glorificar a Jesucristo —quien es digno de toda gloria y toda honra— conlleve renunciar a la autocomplacencia, la cual es parte de nuestra naturaleza caída.

Por causa de la autocomplacencia del hombre —de ese sentimiento compulsivo que nos lleva a buscar lo que más nos conviene según nuestra concupiscencia, la cual actúa como un anzuelo—, aun siendo creyentes podemos llegar a actuar locamente. Ya sea motivados por la concupiscencia personal o por la presión de grupo, es ahí cuando nos buscamos problemas con Dios.

El «actuar locamente» en la Biblia se relaciona con la ilusión del hombre de tener libre albedrío como para tomar decisiones motivadas por la soberbia, sin tomar en cuenta el consejo de Dios.

1 Samuel 13:13 (RVR1960)
"Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre."

También tenemos el caso del rey Asa, quien en vez de confiar en el Dios de sus padres —el cual libraría la batalla en contra de sus enemigos—, actuó locamente haciendo una alianza profana con Siria, lo cual le trajo graves consecuencias (ver 2 Crónicas 16).

No podemos ignorar que la alianza profana que hizo la mafia del movimiento evangélico carismático en los Estados Unidos, con la propaganda de la cadena cristiana TBN y sus falsos profetas desde la década del 2000 para impulsar la candidatura de un timador que juró devolverle el poder a los anglosajones evangélicos, es la responsable del dolor de parto que está experimentando el mundo.

Esa es la locura de los del mundo y de los falsos evangélicos tibios, quienes pretenden creer que Dios tiene como plan divino el conservar este mundo de pecado haciendo alianzas profanas con la política mundana, motivados por sus corazones no regenerados por el poder del Espíritu Santo:

Eclesiastés 10:13 (NTV)
"Los necios basan sus pensamientos en suposiciones insensatas, por lo tanto, llegan a conclusiones locas y malvadas;"

Sin embargo, nosotros, los verdaderos evangélicos y 
pentecostales, actuamos locamente por amor a Jesucristo:

2 Corintios 5:13 (NTV)
"Si parecemos estar locos es para darle gloria a Dios, y si estamos en nuestro sano juicio, es para beneficio de ustedes."

Recordemos que el hombre natural no puede percibir las cosas que son del Espíritu de Dios por sus sentidos naturales; de manera que perciben la gestión evangelística como algo irracional, como una locura en la cual los cristianos pierden el tiempo.

Para los prosélitos del sistema evangélico pentecostal y carismático en Puerto Rico, el que nosotros como ministerio seamos diligentes en estudiar sistemáticamente la Biblia —buscando extraer la pulpa de cada texto bíblico con el fin de derribar el legalismo basado en tradiciones, paradigmas y sincretismos de pactos que acostumbran a imponer los ministros asalariados— nos hace ser considerados como los falsos profetas que se la pasan hablando mal de la iglesia.

Preferimos vivir excomulgados del sistema iglesiero, experimentando una muerte social por el hecho de manifestar una locura por causa de expresar un celo por la gloria de Jesucristo (quien ocupa el trono de Dios como Dios mismo), antes que perderme en el infierno por estar manifestando un celo denominacional. Ese celo denominacional se trata de un símbolo de idolatría basado en el «ídolo de los celos» que provoca a celos al Dios Altísimo, según Ezequiel 8:13, el cual no le permite a los prosélitos del sistema iglesiero desarrollar un pensamiento crítico para poder discernir entre lo que verdaderamente es lo espiritual de Dios y lo que es profano.

Para terminar… los ojos de Dios siguen contemplando toda la tierra. Él no ignora las alianzas profanas, la idolatría política, ni el celo denominacional que hoy corrompe a gran parte del sistema religioso. Ante un mundo que camina ciegamente bajo la ilusión de su propio libre albedrío, la verdadera iglesia es llamada a salir del sistema, a derribar el legalismo mediante el estudio fiel de las Escrituras y a abrazar la bendita "locura" de la cruz. 

No vivamos para agradar a las estructuras de los hombres ni para proteger nuestro propio ego; vivamos con el único y absoluto propósito de defender el celo por la gloria de Jesucristo, reconociendo que solo ante Su tribunal tendremos que rendir cuentas.

Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com

Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)

"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

#300 30/junio/2026 EL ESTAR COMPARTIENDO VIDEOS EN YOUTUBE DE FALSAS PROFECÍAS SOBRE EL TEMA DE JUICIOS Y CASTIGOS DE PARTE DE DIOS ES UNA FALTA DE RESPETO AL PUEBLO VENEZOLANO. Autoría: Juan Calo


#300 30/junio/2026

EL ESTAR COMPARTIENDO VIDEOS EN YOUTUBE DE FALSAS PROFECÍAS SOBRE EL TEMA DE JUICIOS Y CASTIGOS DE PARTE DE DIOS ES UNA FALTA DE RESPETO AL PUEBLO VENEZOLANO. 

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Compartir videos en YouTube sobre falsas profecías referentes a juicios y castigos de parte de Dios es una profunda falta de respeto, especialmente hacia el pueblo venezolano.

Recuerdo que, durante mi crianza, en el barrio había una señora que practicaba la brujería y siempre decía que había soñado con terremotos y desastres. Según ella, esto ocurría porque la gente estaba ignorando a la Iglesia Católica. Aseguraba, además, que cuando Jesucristo volviera, la primera iglesia que se llevaría sería la Basílica de San Pedro, ubicada en Roma.

Podemos entender que esta mala costumbre, basada en la superstición, proviene de un antiguo celo religioso católico. Con este argumento, ciertas personas —que se creían inmaculadas— hacían antiguamente un llamado a los campesinos para que volvieran a la «santa madre iglesia».

De manera que esta mala costumbre, nacida de un celo tóxico, no es más que una superstición sin base bíblica. 

Lamentablemente, la cristiandad evangélica pentecostal en Puerto Rico la recicló, convirtiéndola en un folklore pagano.
Esta mala costumbre difunde la idea de un Dios colérico, el cual siente un celo ciego por las instituciones religiosas cristianas. 

Promueven la noción de que Él está dispuesto a castigar a una determinada nación por el hecho de que sus habitantes se niegan a convertirse en fanáticos, o se niegan a entregar sus conciencias a ciertos líderes religiosos a quienes deben rendirles tributo, manteniéndolos mediante el pago de diezmos y todo tipo de ofrendas inventadas.

Hermanos, nosotros hemos estado entre esta gente sectaria que proclama mensajes desde el infierno. Los conocemos, y se trata de gente mala enseñando cosas malas con el fin de fomentar una mala fe y sembrar los pensamientos más oscuros en las personas, quienes terminan expresando un celo religioso que proviene de Satanás mismo.

Como bien nos advierte la Palabra en Mateo 7:21-23 (Reina-Valera 1960):
«No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.»

Se necesita estar bien desconectado de la santa comunión en Cristo como para atreverse a compartir los montajes de fanáticos sectarios que se hacen pasar por los más espirituales; esos que pretenden tener el «WhatsApp de Dios», que hablan y hablan, pero son incapaces de producir el fruto del Espíritu Santo, operando siempre en el caos.

De hecho, el pueblo religioso, en especial los pentecostales en Puerto Rico, le tienen que pedir perdón a Venezuela. Desde aquí salieron los supuestos «ungidos», quienes llevaron el culto pentecostés y sus malas costumbres en las maletas, y se dedicaron a saquear a Venezuela en sus tiempos de bonanza.

Lo que necesitan nuestros hermanos venezolanos es la solidaridad del pueblo de Puerto Rico, en especial de aquellos que dicen ser el pueblo de Dios.

Por lo cual, no es tiempo de asumir la postura de los amigos de Job quienes, en vez de darle consuelo, lo que hicieron fue expresar un falso celo religioso, acusando a Job de haber cometido algún pecado para merecer el castigo divino.

Dicen los que expresan un celo religioso en Puerto Rico que esta isla es el «segundo Israel», basándose en que existen más iglesias —o mejor dicho, instituciones religiosas— por pie cuadrado que en cualquier otra parte del mundo, y porque han salido más ministros a predicar el evangelio al extranjero. Sin embargo, la realidad es que lo que hicieron fue maldecir a otras naciones con una religión legalista y promover el proselitismo.

Esta mentalidad se alinea con los tiempos actuales. El actual presidente de los Estados Unidos, en su campaña para las elecciones del 2016, convirtió la política —la cual era impopular en esos momentos— en un espectáculo mediático basado en la constante confrontación y en una pedagogía del choque que convirtió en su marca personal.

Por lo tanto, hoy en día, las personas que no han desarrollado un pensamiento crítico eligen cuáles mentiras creer de todas las que se difunden por las redes sociales. En estas plataformas, personas inescrupulosas, aun dentro del ámbito evangélico, hacen de la difusión de la desinformación su marketing personal para lograr sus propios objetivos.

Por lo cual, la cristiandad en el occidente de las Américas tiene la urgente necesidad de arrepentirse por seguir las corrientes de este mundo y por institucionalizar una idolatría hacia ciertos líderes políticos que no solucionan nada. Es tiempo de volver a seguir el consejo de Dios, el cual nos dice:

Salmos 146:3-5 (Reina-Valera 1960)
«No confiéis en los príncipes, Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación. Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra; En ese mismo día perecen sus pensamientos. Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob, Cuya esperanza está en Jehová su Dios,»

Apoyemos a nuestros hermanos venezolanos en oración y activando el diaconado, aportando para una causa justa. Pero tenga cuidado con la gente fraudulenta que va a empezar a pedir dinero a nombre del pueblo de Venezuela, en especial aquellos que dicen ser el pueblo de Dios.

Usted tiene que entender y atesorar lo que nos dice la Palabra:
Lamentaciones 3:22-23 (Reina-Valera 1960)
«Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.»

Lo que los evangélicos pentecostales no pueden entender —por causa del sincretismo de pactos que les enseñan en los institutos y sus líderes espirituales, quienes no son ministros competentes de un nuevo pacto— es el hecho de que Satanás tenía mucho poder por medio de la ley. A través de ella, Satanás acusaba al pueblo de Israel, y Dios actuaba conforme a las disposiciones legales debido a que no había quién representara a la humanidad delante de Su trono.

Usted tiene que entender que ese mismo Dios que se reveló a los patriarcas en el antiguo pacto, se despojó de Su gloria. Su gloria es Aquel a quien Jesús mencionó como el Padre —siendo nuestro Dios trascendente— se hizo humano, apareciendo como hombre en igualdad de condiciones con el fin de apiadarse de nosotros. 

Por tal razón, habiéndose establecido un nuevo pacto con la muerte del testador, Dios ya no actúa como lo hacía en el antiguo pacto, donde manifestaba su ira contra los desobedientes con fuego y azufre.

Incluso la manifestación de la ira de Dios en la Gran Tribulación se trata, en el fondo, de un acto de misericordia: Dios tendrá que intervenir de forma activa con las copas de la ira para evitar que la misma crueldad de los hombres termine por extinguir a la humanidad.

El fenómeno que se está manifestando en estos últimos tiempos es que los cristianos quieren vivir atrapados en la nostalgia del pasado o en la incertidumbre del futuro, asuntos que no fomentan en nada la sana comunión con Cristo.

Sin embargo, aunque tiemble la tierra, tenemos que estar confiados y conformes con los designios de Dios. En Cristo Jesús, nuestra realidad siempre se vive en el presente; por tal razón, como ya mencionamos, Lamentaciones 3:23 nos recuerda que «nuevas son cada mañana» sus misericordias, de la misma manera en que el Dios del desierto proveía cada mañana el maná que caía del cielo.

Hermanos, por más espirituales que creamos ser, no estamos exentos de sufrir tragedias en este mundo que, si no estamos firmes en Cristo, nos pueden cambiar la vida en un instante.

Sin embargo el evangelio de Cristo no nos llama a ser espectadores del caos ni difusores del terror digital a través de profecías infundadas. Nos llama a la madurez, al discernimiento y, sobre todo, al amor práctico. Es tiempo de que la iglesia en Puerto Rico y en todo occidente madure, dejando atrás el celo tóxico, el legalismo y la manipulación de las conciencias. 

En lugar de compartir videos que siembran oscuridad y castigo sobre naciones que ya sufren, compartamos la luz de la verdad, activemos nuestras manos en el diaconado de la solidaridad y descansemos en la promesa de que sus misericordias son nuevas cada mañana. Permanecer firmes en el presente de Cristo es nuestra única y verdadera seguridad.

Gracia y paz.

Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
La Caverna del Profeta®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com

Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

jueves, 25 de junio de 2026

#299 25/junio/2026 *Autoría: Juan Calo de Yom Teruah Ministries® Tema: SABÍAS QUE LA MAYORÍA DE LA CRISTIANDAD NO ENTIENDE EL CRISTIANISMO




#299 25/junio/2026
 *Autoría: Juan Calo de Yom Teruah Ministries® 

Tema: SABÍAS QUE LA MAYORÍA DE LA CRISTIANDAD NO ENTIENDE EL CRISTIANISMO

* Compartido en mi pagina de grupo en Facebook: Esto No Te Lo Enseñaron Los Evangélicos

Las instituciones religiosas cristianas se limitan a proveer al individuo de un conocimiento superfluo. Este se reduce a hacer pensar a la persona que, por el solo hecho de haber sido convencida para participar activamente en un determinado culto, ya ha alcanzado la plenitud.

Así, el creyente pasa a vivir con la falsa expectativa de que en tal institución encontró la verdad y la salvación. Pretende, de este modo, sentirse conectado con Dios por medio de paradigmas, creencias y tradiciones eclesiásticas.

La mayoría de la cristiandad ha establecido un vínculo emocional con la religión institucionalizada, cuando en realidad, el hombre solo puede relacionarse de forma personal con Dios por medio del Espíritu Santo.

Tenemos que entender el hecho de que la Iglesia no se trata de una institución según el modelo del constantinismo. Este modelo tradicional se ve en la necesidad de un local, de pastores adiestrados y de un cuerpo organizado de dogmas que rige la vida del individuo desde que nace hasta que muere, sostenido por un sistema financiero basado en el pago de un impuesto conocido como diezmo y la colecta de ofrendas.

Además, se apoya en los símbolos de la religión según el sacerdocio del antiguo pacto: los templos, los ministros «ungidos de Dios», los altares, los aceites para ungir y la santa cena (de la cual, si usted anda en pecado, no puede participar). Es por medio de toda esta parafernalia religiosa que el prosélito se siente conectado con Dios.

Sin embargo, la Iglesia de Jesucristo se trata de una anatomía apostólica; es decir, se dedica a estudiar los diversos principios del evangelio del reino de los cielos y las diversas funciones de los órganos que componen el cuerpo de Jesucristo.

Tal como en la medicina la anatomía se encarga de estudiar todas las partes y funciones de cada órgano del cuerpo humano por separado para poder entender cómo funciona. El apóstol Pablo lo describió en 1 Corintios 12:12-27. Allí utilizó la anatomía humana para ilustrar el cuerpo de Jesucristo: cada creyente es diferente y único, pero cada uno tiene una función específica dentro de la comunidad cristiana.

Esto es todo lo contrario a la anatomía del sistema religioso institucionalizado, donde los prosélitos se limitan a consumir servicios religiosos mientras la jerarquía eclesiástica se encarga de administrar los asuntos espirituales.

Por tal razón, la escuela dominical en Occidente ha fracasado. Esto se debe a que se limita a proveer de información religiosa a los prosélitos, con la intención de que sientan la necesidad de ser continuamente guiados y ministrados en sus emociones por la institución.

Bajo este modelo, la existencia de la religión institucionalizada depende de crear una dependencia emocional en los fieles. Dicha manipulación no les permite desarrollar un pensamiento crítico y los incapacita para identificar sus funciones ministeriales. Como consecuencia, no pueden poner en práctica los diferentes dones conferidos por el Espíritu Santo para cumplir la misión apostólica: dar a conocer las buenas nuevas de salvación en Cristo y rescatar a las almas que se pierden en un mundo lleno de tinieblas.

Históricamente, muchas personas permanecen en estas denominaciones por pura costumbre, siguiendo la disciplina que imponen los pastores. Estos líderes les dicen, a menudo en forma amenazante, que es obligatorio congregarse porque, de lo contrario, pueden perder la salvación.

Hermanos, en el reino de los cielos no existen términos medios: eres salvo o no lo eres.

El término «prosélito» se refiere a una persona que ha sido convencida únicamente para unirse a una religión.

Por eso, los llamados que hacen los ministros en las campañas evangelísticas —donde apelan a testimonios emotivos para que la gente pase al frente a aceptar a Jesucristo— son en realidad un anzuelo. Con este mecanismo, las personas solo aceptan participar en un determinado culto, en lugar de experimentar una verdadera conversión.

En contraste, el ministerio del evangelista tiene la encomienda de establecer un discipulado real en un lugar determinado, tal como lo hacían el apóstol Pablo o Felipe. Su labor no es fomentar el proselitismo ni intentar convencer mediante la manipulación, sino cumplir con anunciar el evangelio: la llegada del Príncipe de las almas, quien vino al rescate de los que se encuentran en cautiverio en el reino de las tinieblas.

Fíjese que el cristianismo no consiste en imponer ciertas ideas a los que se oponen, ni en entrar en debates que solo sirven para satisfacer el egocentrismo. Por ejemplo:

Hace poco vi en YouTube el título de un debate en Latinoamérica que decía: «Cristiano vs. Transgénero». Lo curioso es que, por la foto que presentaba a los debatientes, no se podía saber quién de los dos era el transgénero. A los falsos cristianos les encanta este tipo de contenido, motivados únicamente por un falso celo moralista.

Lo mismo ocurre con los famosos debates entre supuestos cristianos y ateos, donde ambas partes terminan defendiendo el ilusorio libre albedrío del hombre. Es como si pretendieran combatir el fuego con el fuego.

A la par de este espectáculo, los jóvenes pasan por un proceso de adoctrinamiento en la escuela dominical, donde se limitan a recibir información religiosa y psicológica con el único fin de moldear su conducta externa, en lugar de propiciar un verdadero cambio en el corazón.

Una vez se gradúan de la escuela superior, al no contar con una base teológica firme en la palabra de Dios, lamentablemente muchos terminan adoptando ideologías seculares en las universidades al unirse a diferentes fraternidades. Incluso, la presión de la preparación académica los convence de adoptar una postura atea, buscando evidencias para demostrar que Dios no existe.

A propósito de esto, recuerdo que en la institución religiosa a la que yo asistía por costumbre, los ancianos se preocupaban de que las jóvenes que tocaban instrumentos de música y dirigían los devocionales se enamoraran de inconversos al entrar a la universidad y se alejaran de la congregación. Para ellos, la solución no era fortalecer su fe, sino que la institución simplemente tenía la necesidad de preparar a otros jóvenes para reemplazarlos en esos oficios.

Toda esta crisis proviene de un viejo paradigma: basar el evangelio en métodos para convertir a la gente en prosélitos. Este enfoque se originó en el movimiento evangélico liderado por el ministro estadounidense Charles Finney (1792-1875) y sus llamadas «nuevas medidas» de evangelización. Al centrarse en buscar estrategias psicológicas para convencer a las personas de participar en un culto, el sistema llevó a la masa a asumir que alguien ya era converso por el mero hecho de haber pasado al frente a aceptar a Jesucristo.

Cuando usted escucha a los evangélicos hablar del día en que se convirtieron, de cómo fulano escuchó el testimonio de zutano y cambió, o de que la gente se convierte en masa durante las campañas evangelísticas de milagros y liberaciones, nota que no entienden el evangelio del reino de los cielos. El hombre, por sí mismo, no cuenta con el poder para transformar su propia naturaleza pecaminosa.

Solamente Cristo Jesús tiene el poder de cambiar nuestros corazones de piedra en corazones de carne, tal como está escrito:

Ezequiel 36:26 (RVR1960) 
«Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne».

Por lo tanto, las corrientes evangélicas, pentecostales y carismáticas nunca han comprendido de qué se trata el cambio de pacto. A sus líderes tampoco les interesa entenderlo, con tal de mantener un sincretismo de pactos; son selectivos al escoger qué exponerle a los prosélitos para sacar su propio provecho.

Es crucial entender que, mientras la institución religiosa le hace creer que la atención de Dios está puesta en los acontecimientos políticos y sociales del mundo, la realidad es otra. Lo que a Dios le importa verdaderamente es lo que ocurre dentro de su Iglesia, la cual, en estos tiempos, está experimentando la gran apostasía.

Este paradigma de convencer a los demás de posturas particulares ha llevado a los prosélitos a vivir enfrascados en disputas denominacionales. En ellas, cada cual alega tener la verdadera «sana doctrina», cuando en realidad solo defienden un celo institucional que definitivamente no proviene de Dios.

Esa obsesión por defender posturas religiosas y moralistas es la razón por la cual vemos en las redes sociales interminables debates de «cristiano vs. transexual», «cristiano vs. ateo» o «cristiano vs. brujo». Nuestro Dios nunca ha tenido la intención de convencer a los hombres de su existencia; al comienzo del libro del Génesis, simplemente la afirma de forma contundente:

Génesis 1:1 (RVR1960) «En el principio creó Dios los cielos y la tierra».

Esta afirmación eterna solamente puede ser comprendida por la fe, y Dios solo otorga esa fe a quienes eligió para salvación desde antes de la fundación del mundo.

Por lo tanto, no es cuestión de que el hombre llegue a conocer al Señor por medio de la religión, sino de que el hombre haya sido conocido por Dios desde la eternidad.

Esto contradice la narrativa común de los evangélicos, quienes afirman que una persona puede «conocer al Señor» en un momento dado al participar en un culto y que después simplemente se apartó. Ante esa falsa premisa, la Biblia es tajante:

Mateo 7:21-23 (RVR1960) «No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad».

Tal como ocurre hoy en día, personas inescrupulosas se valen de la figura del fallecido evangelista Yiye Ávila con el fin de fomentar costumbres del movimiento pentecostal. Incluso fabrican predicaciones utilizando Inteligencia Artificial para clonar su voz y las suben a YouTube, todo con tal de convertir a las personas en prosélitos de este culto.

Este sistema —donde se manifiesta el supuesto «fuego pentecostal»— no es más que una tradición religiosa legalista que guarda un profundo paralelismo con el culto mariano católico. Ambos se basan en manifestaciones místicas y mensajes proféticos que advierten sobre los juicios de Dios contra la humanidad, asegurando que el mundo necesita ser consagrado por la institución y validando su autoridad mediante la supuesta manifestación de milagros en lugares considerados sagrados.

Frente a esta realidad, cabe preguntarse: ¿Cuál es la razón por la cual vemos en las redes sociales a miles de personas que comenzaron en la religión como evangélicos, pero luego se mueven con indiferencia hacia corrientes como el mesianismo, el catolicismo, la teología de la prosperidad, sectas como los testigos de Jehová, o que terminan participando activamente en la política mundana e incluso militando en el ateísmo?

La respuesta es sencilla: simplemente nunca entendieron el cristianismo. Al haber sido adoctrinados en un sistema de proselitismo y no discipulados en los fundamentos eternos del evangelio del reino de los cielos, jamás comprendieron el cambio de pacto, donde se revela que la plenitud de la salvación es únicamente por la gracia de Dios.

Nunca entendieron el perfecto amor de Dios por causa de las tradiciones eclesiásticas que repudian su Palabra y los fundamentos doctrinales que fueron rescatados por los teólogos de la Reforma Protestante. En su lugar, los ministros evangélicos inculcan un celo denominacional que lleva a los participantes de un culto a hacer de la institución su dios personal.

Hoy en día, los líderes evangélicos muestran un compulsivo deseo de controlar la sociedad. Se la pasan advirtiendo sobre supuestas agendas gubernamentales y no abandonan el tema de las vacunas, alimentando un complejo de persecución constante. Esto ocurre a pesar de que son los ministros más privilegiados que han existido en la historia. Pretenden tener control incluso sobre la vida y la muerte con tal de gobernar sus propias parcelas privadas, al punto de ordenar a sus prosélitos votar por los candidatos que ellos mismos imponen en beneficio de sus agendas personales e institucionales.

Frente a esto, debemos recordar que Dios es el Señor de las almas, de la vida y de la muerte. Por lo tanto, cuando un familiar parte de este mundo, tenemos que estar conformes con la providencia del Señor. Ese aliento de vida que solo Dios da al hombre tiene que regresar a Aquel que lo otorgó, y nadie puede pelear en contra de esa realidad eterna:

Eclesiastés 12:7 (RVR1960) «y el polvo vuelva a la tierra, como era, y el espíritu vuelva a Dios que lo dio».

Verdaderamente, la cristiandad no ha conocido el perfecto amor de Dios por causa de los ministros asalariados. Ellos gobiernan sobre sus propias parcelas privadas valiéndose de la imposición de disciplinas religiosas, tradiciones, supersticiones y, ahora, teorías conspirativas.

El proselitismo con el cual los ministros evangélicos, pentecostales y carismáticos pretenden controlar a sus seguidores llega al extremo de valerse de psicólogos para sugestionar sus mentes. De este modo, los llevan a pensar que el reino de los cielos se tiene que amoldar a sus caprichos con tal de que nada perturbe sus vidas tranquilas. 

Así, continúan viviendo en la indiferencia, sin llegar a conocer profundamente el evangelio que nos fue revelado por nuestro Señor Jesucristo, el cual es infinitamente superior a la revelación del antiguo pacto:

Juan 8:58 (RVR1960) «Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy».

El perfecto amor se reveló en Cristo cuando el Dios eterno, quien nunca conoció el pecado y que en el pasado lo castigó con agua y fuego, se hizo carne. Él se sumergió en lo más profundo de las decepciones humanas para experimentar nuestro sufrimiento y, cuando tuvo la oportunidad de hacernos daño, no lo hizo. Al contrario, clamó al cielo, a su lugar de gloria, diciendo: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen».

Esta exclamación hecha por Jesús se encuentra en Lucas 23:34, en pleno cumplimiento del pasaje profético escrito en:

Isaías 53:12 (RVR1960) «Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores».

Tradicionalmente se cree que Jesús intercedió únicamente por aquellos que participaron en la escena histórica donde fue martirizado. Sin embargo, la realidad es que Jesús ocupó su lugar en la cruz del calvario como el único Sumo Sacerdote que puede interceder por todos nosotros, quienes —por causa de nuestros pecados— también hemos participado en su muerte.

Por otra parte, es común escuchar a evangélicos pentecostales decir la contradicción de que «estamos en la gracia, pero hay que pagar un precio», refiriéndose, por supuesto, a la obediencia ciega a las disciplinas que impone el sistema eclesiástico.

Bajo esta misma lógica, la mafia del diezmo recurre a falsos evangelistas o falsos profetas para lanzar advertencias intimidantes y manipular a la congregación, diciendo cosas como:
«El que se vaya de aquí, Dios lo va a talar».
«Si se van de este lugar adonde Dios los llamó a servirle, Satanás los está esperando afuera».
«El que no se someta va a perecer en el juicio que Dios me mostró que tiene preparado para la nación».
«El que no ha prosperado económicamente en la congregación es por su falta de fe».

Sin embargo, aun cuando Jesús podía convocar a más de doce legiones de ángeles —según Mateo 26:53— para aniquilar a la raza humana por sus rebeliones, decidió no hacerlo.

Por consiguiente, a la generación del nuevo pacto nos fue revelado el perfecto amor de Dios. Él, teniendo toda la potestad para condenar a la humanidad, prefirió entregarse a sí mismo para el rescate de muchos. Su naturaleza es incompatible con el miedo institucionalizado, tal como nos enseñan las Escrituras:

1 Juan 4:18 (RVR1960) «En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor».

Este pasaje demuestra claramente que aquel que ha sido adoctrinado con base en un falso temor religioso, nunca ha conocido el perfecto amor. Por lo tanto, jamás ha comprendido el verdadero cristianismo, sino una religión completamente vacía.

Esto se debe a que el conocimiento moral de la ley de Dios ya está impreso de forma natural en el corazón de todos los hombres, incluso en aquellos que nunca han experimentado el perfecto amor divino mediante la revelación salvadora de Jesucristo.

Incluso aquellos que afirman ser académicos ateos se dedican a escudriñar hechos históricos y a estudiar los idiomas hebreo y griego con el único fin de encontrar incongruencias para desacreditar la Biblia. Todo ese esfuerzo lo realizan para adormecer, por ellos mismos, su propia conciencia de pecado. Lo mismo ocurre con quienes defienden la imposición de la ideología de género, alegando falsamente que Dios los creó en esa condición para evadir su responsabilidad ante Él.

Por otra parte, en el folclor cristiano, la conocida frase «hay que buscar a Dios» suena muy piadosa. Sin embargo, la realidad teológica es que el hombre no puede buscar a Dios haciendo uso de su libre albedrío, porque el libre albedrío humano, corrompido por la caída, solo lo conduce a la perdición. Así lo sentencia la Escritura:

Proverbios 14:12 (RVR1960) «Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte».

Bajo esta perspectiva, así como una medicina deficiente no busca curar al paciente sino mitigar sus síntomas, la religión institucionalizada solo busca estructurar ciertos dogmas —a los que llama «sana doctrina»— para calmar temporalmente los síntomas del pecado. El laico asiste a cada culto dominical buscando simplemente anestesiar su conciencia de pecado, para luego seguir viviendo igual.

Por el contrario, el verdadero significado de la fe y del «amén» consiste en sujetarnos por completo a la revelación del reino de los cielos que Jesucristo nos trajo desde la gloria. En este nuevo pacto, el Dios de Abraham, Isaac y Jacob dejó de ser inalcanzable. Ahora, por medio de Cristo, su Santo Espíritu viene a habitarnos y a conformarnos como su morada santa. De este modo, nos convertimos en el testimonio vivo del Dios eterno sobre la tierra, con la encomienda apostólica de establecer el santuario de la verdadera adoración a Dios en espíritu y en verdad.

El propósito de la primera venida de nuestro Señor Jesucristo no fue abrir un portal místico hacia el cielo por donde entran aquellos que supuestamente hicieron un buen uso de su libre albedrío y se sometieron a un sistema religioso institucionalizado.
El verdadero propósito de su venida fue triunfar allí donde el hombre había fracasado: en establecer el santuario de la verdadera adoración al Dios único y todopoderoso.

Al inaugurar el nuevo pacto —el cual dio inicio con su muerte y resurrección para confirmar un nuevo comienzo y hacer todas las cosas nuevas—, Cristo nos ungió con el Espíritu Santo. De este modo, nos dio la capacidad de constituir su santuario de adoración en espíritu y en verdad, permitiéndonos ser testigos de la gloria de Dios en la tierra.

Esta transformación ocurre en medio del fuego, cuando somos confrontados con la realidad del juicio por medio de la predicación de un ministro competente del nuevo pacto. Dicho mensaje nos conduce a clamar desesperadamente por el pronto rescate de parte de Jesucristo, separándonos del resto del mundo para la obra apostólica. Es allí donde la fe que nos fue otorgada es probada constantemente, con el fin de ser refinada como el oro:

Efesios 2:10 (RVR1960) «Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas».

El pasaje de Efesios 2:10 nos da una poderosa revelación que describe cómo fuimos elegidos desde la eternidad para llevar a cabo la misión apostólica.

Por lo tanto, como cristianos no somos el producto de una decisión humana de participar en un determinado culto. La palabra «hechura» en el texto original corresponde al término griego poiema, que es la raíz de la palabra poema; significa una obra artesanal, una obra maestra minuciosamente diseñada por el divino Creador.

Dios no improvisa según las decisiones que toma el hombre, como si reaccionara diciendo: «si el hombre hace esto, entonces yo haré aquello». Al contrario, desde la eternidad, Él ya diseñó un propósito inmutable para todos los que están en Cristo.

Todo esto es completamente opuesto a la creencia cultural de que la Iglesia consiste en que un pastor profesional o un sacerdote mantengan el control de un determinado grupo de prosélitos desde que nacen hasta que fallezcan.

En el diseño divino, la tarea de los cinco ministerios —conferidos como los dones más excelentes que Jesús ha otorgado a la Iglesia— tiene el único propósito de llevar a los escogidos para salvación al diseño original. Esto se logra mediante la revelación del propósito eterno: que la generación de Cristo establezca el santuario de la verdadera adoración en espíritu y en verdad, con el fin de que el mundo sea lleno de la gloria de Dios.

Si usted, siguiendo el proselitismo que fomentan los pastores y pastoras evangélicas, piensa que se convirtió en un prosélito con el único fin de hacer cumplir sus agendas personales, permítame decirle que se encuentra en el lugar equivocado. Es mejor que se vaya al mundo al cual pertenece, para que no sirva de tropiezo a la difusión del evangelio del reino de los cielos.

2 Pedro 2:21-22 (RVR1960) «Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno».

En conclusión, la verdadera Iglesia no es un club religioso regido por el control de agendas humanas o proselitistas, sino el diseño eterno de un Creador soberano que nos transformó en su obra maestra para manifestar su gloria en el mundo. Quienes restan valor a este propósito divino para buscar intereses personales corren el riesgo de convertirse en tropiezo, pues los ministerios no fueron dados para retener prosélitos, sino para guiar a los escogidos hacia el establecimiento de una adoración genuina que llene la tierra de su presencia.

Gracia y paz.

Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
La Caverna del Profeta®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com

Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

#298 18/junio/2026 LA BIBLIA NO NOS ENSEÑA QUE EL PODER DE DIOS SE MANIFIESTA COMO ALGO QUE SE CONOZCA COMO FUEGO PENTECOSTAL



#298 18/junio/2026

LA BIBLIA NO NOS ENSEÑA QUE EL PODER DE DIOS SE MANIFIESTA COMO ALGO QUE SE CONOZCA COMO FUEGO PENTECOSTAL

Ezequiel 8:3 (RVR1960)
Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos.

* Compartido en mi pagina de Facebook: Esto No Te Lo Enseñaron Los Evangélicos

En esta porción de la Escritura se nos revela que el Espíritu Santo llevó al profeta Ezequiel al interior del templo, específicamente a la puerta que miraba hacia el norte en Jerusalén. Allí se encontraba la habitación de la imagen del ídolo de los celos, que se trata de un símbolo idólatra que provoca la ira de Dios.
En Puerto Rico existe un ídolo de los celos conocido como el "culto pentecostés". Este se trata de una tradición religiosa que provoca un compulsivo celo denominacional en los fanáticos de tal culto.

Estas personas adjudican la manifestación de la presencia y el poder del Espíritu Santo a lo que ellos llaman como "fuego pentecostal".

Es triste ver que se conmemora el culto pentecostés con la influencia del ídolo de los celos y el proselitismo que practican los líderes religiosos en Puerto Rico. Estos líderes ofrecen servicios religiosos a cambio de dinero, tratando a la feligresía como esclavos a quienes mantienen en un campo de concentración espiritual, por el hecho de que los han privado de una educación teológica y los alimentan con tradiciones y supersticiones.

Entonces, ¿hay que celebrar el hecho de que las redes sociales se llenen de comentarios de pentecostales idolatrando el culto pentecostés, que se trata de una tradición inventada por los hombres?

Como el movimiento evangélico se trata de una organización pragmática, el cual siempre ha fomentado ciertas propagandas que se ponen de moda en Puerto Rico, los líderes religiosos, quienes tienen el control mediático, desde hace un tiempo están lanzando una campaña la cual promueve la unión de las instituciones religiosas en Puerto Rico.

Sin embargo, la unión de todas las instituciones religiosas evangélicas, pentecostales, carismáticas de la ideología "reino ahora" y las sectas pseudo espirituales en la isla, no pueden expresar una definición teológica de lo que se trata el evangelio del reino de los cielos.

De manera que la Biblia, la cual es la máxima autoridad en los asuntos de la fe, nos enseña el hecho de que quienes se juntan son los enemigos de Dios con el fin de hacer una obra profana sin temor a Dios, lo que provoca a Dios a ira:

Génesis 11:1-4 (RVR1960)
Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra.

Podemos notar el hecho de que la historia de la torre de Babel es el clásico ejemplo de la rebelión de los hombres, quienes se juntan para hacer una obra, como en el caso de la religión, con el fin de alcanzar la morada de Dios por sus propios esfuerzos.

Hermanos, un celo denominacional como lo es el culto pentecostés en Puerto Rico no proviene de Dios, sino del proselitismo que fomentan los pastores. Ellos enseñan supersticiones y creencias que se han convertido en tradiciones que no son consistentes con la palabra de Dios, con tal de sugestionar las mentes de personas que han sido privadas de la debida educación teológica reformada en cuanto al tema de la salvación se refiere.

El realizar una conmemoración al culto pentecostés, que es el resultado de una tradición, es lo mismo que la tradición católica cuando realizan una procesión donde los fanáticos caminan de un lugar a otro cargando una estatua de la virgen, conmemorando el culto mariano.

Hermanos, tenemos que entender que el pentecostalismo criollo se trata de un culto sincretista, debido a que, cuando llegó el pentecostalismo a la isla, el énfasis en manifestaciones espirituales atrajo a los supersticiosos que practicaban espiritismo y del culto mariano católico quienes realizaron interpretaciones de sus prácticas, las cuales las adjudicaron como manifestaciones del Espíritu Santo.

No me diga usted a mí que el hecho de conmemorar un determinado culto no es parte de la tradición católica, o el alegar ver el espíritu de un perro corriendo por el hogar, el estar uniéndose por causa de ciertos espíritus y el estar haciendo despojos de espíritus de perturbación no es parte de las supersticiones espiritistas.

Por esta razón, la mayoría de los líderes pentecostales en Puerto Rico han actuado en la religión como gurús, quienes han gobernado sobre sus propias parcelas privadas por medio de llevar al pueblo a la superstición y a establecer una adoración al culto pentecostés, que no es más que el producto de la tradición de los hombres.

Por lo cual, los alegados pentecostales de fuego expresan un fuerte rechazo a estudiar la teología reformada en cuanto a la salvación solo por la gracia de Dios se refiere, por el hecho de que sus líderes espirituales les han enseñado a que fueron salvos por hacer un buen uso de su libre albedrío y por ser crédulos a todo lo que dicen los alegados ungidos de Dios.

Amados, como protestantes tenemos la obligación de asegurarnos de que las cosas que hagamos sean bíblicas, por el hecho de que la Biblia nos demanda a hacer todas las cosas con el fin de glorificar a Jesucristo quien, con su vida en una obediencia perfecta, levantó el tabernáculo caído del rey David, enseñándonos a ser adoradores en espíritu y en verdad.

Si examinamos la iglesia apostólica del libro de los Hechos honestamente, tenía más similitud con el movimiento pentecostal carismático que con iglesias presbiterianas, bautistas del sur, metodistas, anglicanas o reformadas.

Sin embargo, a pesar de que la iglesia apostólica operaba por medio de los dones carismáticos, los cuales fueron conferidos por los medios de la gracia de Jesucristo para llevar a cabo la misión apostólica, esta iglesia tenía una abundante cristología de la cual se nutrieron los teólogos que dieron paso a la reforma protestante.

Por tal razón, nosotros como ministerio nos denominamos como pentecostales reformados, colaborando con nuestro Señor Jesucristo en educar al pueblo religioso en las doctrinas con las cuales JESÚS edificó la iglesia apostólica que se desarrolló en Antioquía.

El único que es digno de toda la adoración es Jesucristo, quien ocupa el trono de Dios, y no una tradición que se venga a llamar pentecostés basada en el proselitismo de líderes religiosos, quienes han vivido de ofrecer servicios religiosos basados en imponer ciertos códigos de disciplina y supersticiones espirituales, las cuales convierten a la gente en fanáticos sin la capacidad de desarrollar un pensamiento crítico.

Como ministro competente de un nuevo pacto, tengo la responsabilidad de darles una educación teológica sin recibir nada a cambio. De eso verdaderamente se trata el concepto de ministrar: cuando los cristianos damos un servicio desinteresado, tal como lo ha hecho JESÚS, quien solamente demanda de los que reciben su favor el que den testimonio de lo que Dios hizo por ellos, para que su santo nombre sea glorificado.

¿Sabías que el evangelio según Juan fue conocido en los primeros siglos del cristianismo por el teólogo Orígenes de Alejandría (184-253) como "el águila de los evangelios"?

Mientras los demás evangelios fueron escritos con una fácil comprensión de eventos históricos sobre la vida y ministerio de JESÚS, el evangelio según Juan vuela por encima de ellos porque se encuentra escrito con un texto místico que nos lleva a comprender la unión con el creyente, con un enfoque teológico que define la deidad de JESÚS como "YO SOY".

La razón por la cual usted es cristiano no es por el mero hecho de que pertenece a una determinada denominación que alega tener las verdades absolutas, sino que la razón por la cual usted puede identificarse como cristiano es porque la presencia del Espíritu Santo reside en usted, con el único propósito de dar testimonio al mundo de la luz que es Cristo Jesús.

Pero lamentablemente, históricamente los pentecostales en Puerto Rico han confundido la manifestación de experiencias somáticas —es decir, experiencias emocionales que se manifiestan con movimientos corporales— con la manifestación del fuego del Espíritu Santo, el cual nos lleva al arrepentimiento y a la renovación de nuestro entendimiento en la ciencia de Dios.

Mateo 3:11 (RVR1960)
Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

Tenemos que entender el hecho de que el Israel del tiempo de JESÚS era un pueblo religioso que añoraba la manifestación del elegido por Dios para que les librara del yugo romano.

Por esta razón, no creo en que la gente se convierta a la religión por necesidad, como han enseñado los pentecostales criollos, cuyos líderes espirituales han dado testimonio de que, en un momento dado, fueron diagnosticados con cierta enfermedad y pactaron con Dios prometiendo que le iban a servir a cambio de que los sanara. El hombre no puede pactar con Dios porque solo Cristo es fiel para cumplir un pacto.

El llamado al arrepentimiento que hacía Juan el Bautista no era a dejar de cometer en sí pecados cotidianos, sino al arrepentimiento de obras muertas en la religión buscando el favor de Dios.

Por lo tanto, identificarse como pentecostal o carismático no hace a alguien una persona espiritual; más bien, la expresión que utilizamos al llamarnos pentecostales se refiere a que creemos en un evangelio de poder.

Pero tal evangelio de poder tiene que ser definido por los fundamentos eternos del reino de los cielos que se encuentran en el Nuevo Testamento, y no en paradigmas, supersticiones y creencias que se han inventado los líderes religiosos para sugestionar las mentes de las personas con tal de que sientan la necesidad de vivir ligados a la religión, a un determinado culto y a sus líderes incuestionables.

Llegados a este punto, ¿cómo en realidad se manifiesta el poder de Dios desde la eternidad, en la creación y en la verdadera iglesia de Jesucristo?

Juan 1:1 (NTV)
En el principio la Palabra ya existía. La Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios.

Utilicé la versión Nueva Traducción Viviente porque define mejor la palabra del griego Logos como "Palabra", que significa la lógica y manifestación del poder de Dios.

¿Cuáles realidades eternas nos revela Juan 1:1?
* Primero: Que la Palabra es eterna.
* Segundo: Que la Palabra está relacionada exclusivamente con Dios.
* Tercero: Que la Palabra es Dios mismo.

La forma más simple de interpretación bíblica es buscando todos los pasajes bíblicos que se relacionan con el tema, para poder tener una comprensión correcta de lo que estamos tratando de exponer.

Juan 1:14 (NTV)
Entonces la Palabra se hizo hombre y vino a vivir entre nosotros. Estaba lleno de amor inagotable y fidelidad. Y hemos visto su gloria, la gloria del único Hijo del Padre.

Este texto bíblico nos revela que la Palabra es Dios, y que Dios se hizo hombre para venir a morar entre los pecadores, para que se manifestara la gloria de Dios por medio del Verbo, quien es Cristo.

Por lo tanto, la gloria de Dios se manifestó en la creación y se manifiesta en la verdadera iglesia de Jesucristo por medio del poder de la Palabra de Dios, y no por un concepto que se conozca como "fuego pentecostal", el cual provoca un celo que no proviene de Dios en quienes no cuentan con una formación teológica basada en la reforma protestante.

En realidad, la manifestación de un celo denominacional se trata de una obra satánica, la cual tiene el propósito de ocultar el entendimiento de la lógica de Dios. Esto es así debido a que la lógica es Dios, la cual no puede ser entendida por el hombre natural que expresa un celo denominacional, el cual constituye un símbolo de idolatría que se manifiesta cuando la gente fanática religiosa hace de una institución religiosa su dios.

El que un bullicio de personas religiosas se junte para conmemorar un celo denominacional no va a arreglar las situaciones que están ocurriendo en Puerto Rico.

El pueblo pentecostal tiene que responder al llamado al arrepentimiento de haber hecho obras muertas en pos de adorar con exceso de celo un culto al que denominan como pentecostés, con el fin de venir a comprender la esencia del evangelio del reino de Dios que se encuentra en las doctrinas de la salvación solo por la gracia de Dios, las cuales fueron reveladas por Jesucristo cuando dijo:

Juan 14:6 (RVR1960)
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Las tradiciones religiosas de las cuales han vivido los líderes religiosos en Puerto Rico son la causa de que los puertorriqueños tengan un concepto distorsionado de lo que se trata el evangelio del reino de los cielos; lo ven como si Dios te fuera a restaurar y bendecir solo si te sometes a un régimen basado en meter a personas libres en un campo de concentración espiritual.

La Biblia no dice que el hombre tenga la necesidad de ser restaurado por medio de un catálogo de disciplinas pastorales, por medio de la psicología o por la esperanza puesta en la politiquería asquerosa que solo favorece a los grandes intereses. 

Al contrario, el ego del hombre tiene la necesidad de ser puesto en la cruz del calvario para que, una vez sea descolgado de la cruz, venga a resucitar como una nueva criatura que se expresa en términos eternos.

Por enseñar a un pueblo que ha vivido como esclavo de la religión —debido a que los líderes religiosos los han privado de la educación en las doctrinas que rescataron los teólogos reformados del catolicismo medieval—, en Puerto Rico somos tildados como los falsos profetas que nos pasamos hablando mal de la iglesia. Ante esto, yo pregunto: ¿de cuál iglesia están hablando?

Nosotros no estamos viviendo entretenidos pendientes a cuántos likes recibimos en las redes sociales, en tener seguidores que se sujeten a nosotros con el fin de institucionalizar un nuevo culto para vivir de la gente ingenua, o a qué dicen los religiosos de nosotros.

Nuestro único propósito es colaborar con Cristo en llevar al pueblo cristiano en Puerto Rico a avanzar en la buena batalla de la fe, porque el tiempo es corto por causa de los elegidos y, en un abrir y cerrar de ojos, seremos transformados en cuerpos glorificados para estar por la eternidad con Cristo JESÚS.

Por lo tanto, la doctrina del rapto de los fieles seguidores de Jesucristo es una de las más grandes bienaventuranzas que, como pentecostales, nos lleva a desechar el afán por lo temporal para venir a enfocarnos en las realidades eternas. Por cuanto estando unidos a Cristo adoptamos su naturaleza eterna, al verdadero cristiano no le debe dar temor la muerte, porque siempre estamos en presente para disfrutar de la gloria de Dios.

Recuerdo cuando me criaba que en mi casa éramos fanáticos del Partido Popular Democrático, en los tiempos de la contienda entre Rafael Hernández Colón y el candidato del Partido Nuevo Progresista, Carlos Romero Barceló.

Al nivel que asistíamos a las concentraciones del Partido Popular y, cuando pasaba una caravana de la Palma, sacábamos la bandera del Partido Popular diciendo: "¡Fuego popular!", motivados por un ídolo de celo profano.

Los que se hacen llamar los más espirituales en Puerto Rico pretenden unirse con el fin de conquistar el territorio que Satanás les ha robado, según ellos alegan, expresando diferentes corrientes de pensamientos religiosos que no se encuentran alineados con la santa palabra de Dios. Lo que va a producir esta unión profana en Puerto Rico es una abominación desoladora, como lo describió el profeta en Daniel 11:31, la cual va a provocar que se manifieste la ira de Dios en contra de ellos.

Sin embargo, la Biblia nos demanda procurar renovar nuestros pensamientos en la santa palabra de Dios con el fin de desarrollar un pensamiento crítico.

No pretendo endiosar a mi esposa, la profetisa María Izabel Mestre, pero cuando el Espíritu Santo la seducía —como decía el profeta Jeremías— a visitar una congregación sin decirle el propósito, oye, enseguida se manifestaba el don de discernimiento, identificando el pecado oculto y el falso don de lenguas fingidas. Y yo decía en la carne: uno no puede disfrutar de participar en un culto tranquilo, procurando que las piedras que nos iban a lanzar los fanáticos religiosos fueran más blandas.

La experiencia de que el Espíritu Santo nos condujera en un tiempo a visitar ciertas congregaciones, donde sus líderes alegaban que Dios se manifestaba en aquellos lugares, fue algo pasajero que no vinimos a convertir en un hábito con el fin de vendernos como los más espirituales. Entendemos que no podemos dedicar el ministerio a servir de piedra de tropiezo para diversos cultos religiosos; por tal razón, nunca nos verán metidos en perfiles ajenos discutiendo, ni insultando y difamando como lo hacen los necios para imponerse. Nuestro propósito es educar exponiendo las doctrinas de la salvación solo por la gracia de Dios y por nuestras experiencias con el sistema iglesiero.

Cuánta gente hoy día alega de la nada que son profetas o profetisas, decretando maldiciones para la nación que no quiere convertirse en fanáticos religiosos en favor de la mafia del diezmo. Otros comprometen a Dios con promesas a cambio de que siembren con el dios dinero para la alegada obra de Dios, y otros se dedican a leerles a los cristianos tibios el horóscopo de la semana.

Sin embargo, usted no puede hacerse llamar profeta si no ha sido conducido por el Espíritu Santo a visitar una congregación sin decirle el propósito, hasta que se da cuenta de que fue conducido a ese lugar para confrontar públicamente el pecado y que Jesucristo mismo respalde sus palabras, para venir a sufrir una muerte social, viviendo sujeto a la caverna del profeta.

Todo cristiano tiene que desarrollar un pensamiento crítico por medio de la debida comprensión bíblica para tener el discernimiento en la sabiduría de Dios. Esto es necesario para no caer en los engaños, como nos advierte el temor apostólico en el Nuevo Testamento, cuando en el sistema iglesiero estén expuestos a falsos maestros y falsas maestras quienes profanan la palabra de Dios con tal de obtener una ventaja social.

Verdaderamente la iglesia de los últimos tiempos se encuentra cumpliendo con la gran apostasía, la cual es la última rebelión en contra del Cordero de Dios. Se están entregando a la adoración de diferentes símbolos de idolatría religiosa y prostituyéndose con el poder profano de la política. Por tal razón, creo en la doctrina del rapto de los fieles en Cristo, porque esta falsa iglesia —que se jacta de institucionalizar un celo denominacional o una ideología política— será cortada cuando se queden para venir a sufrir en la gran tribulación.

Apocalipsis 3:14-22 (RVR1960)
Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:
Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Ahora, los grupos de pentecostales, carismáticos y sectas pseudoespirituales, como los que proclaman Movimiento de Castigos y Juicios para la isla, dicen que vienen más fuertes apoyados en el dios de las fortalezas; el dios que inculca en ellos un celo denominacional. La realidad es que la gente fanática siempre elige en qué mentiras creer y buscan quien les confirme sus creencias aberrantes, con las cuales blasfeman en contra del Cordero.

El Cordero de Dios no va a incentivar la ignorancia y la rebelión de los grupos religiosos que se creen los más espirituales por el hecho de apoyarse en el dios de las fortalezas, en paradigmas y argumentos de los hombres, en el poder del dinero y en el control de los medios de comunicación:

Daniel 11:38 (RVR1960)
Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio.

En el amor de Jesucristo les digo que Puerto Rico necesita del pueblo pentecostal que siempre se ha movido en las áreas marginales de esta sociedad.

Pero el pueblo pentecostal tiene el reto de superar las grietas teológicas causadas por la incomprensión de las doctrinas de la gracia de Dios, por causa del trasfondo metodista wesleyano. Este trasfondo está basado en el arminianismo de John Wesley (1703-1791), con el cual construyó el legalismo que conocemos como la doctrina de la perfección cristiana, y en los métodos pragmáticos del evangelista estadounidense Charles Finney (1792-1875), quien inventó la doctrina del "asiento ardiente", donde los ministros hacen llamados para aceptar a Jesucristo que no tienen respaldo bíblico.

La Biblia nos enseña que Jesús es Dios, Señor de la salvación de los hombres, de la vida eterna y de la muerte. La fortaleza de la verdadera iglesia de Jesucristo reside en el conocimiento de la ciencia de Dios, por medio de la sabiduría que imparte el Espíritu Santo a quienes han sido elegidos para salvación desde la eternidad.

Por lo tanto, quien verdaderamente es salvo no va a expresar un celo denominacional, sino que va a tener la potestad de articular teológicamente los principios eternos del evangelio del reino, sirviendo como testigo de la vida y obra de Cristo Jesús ante los líderes religiosos y los gobernantes de la tierra para que se manifieste la gloria de Dios.

Lo que quiero que entiendan es que la manera más sutil con la cual Satanás hace caer al pueblo de Dios es influenciando a líderes religiosos para que adoctrinen a los feligreses en un celo denominacional. Esto provoca que el pueblo rechace la educación teológica para venir a refugiarse en argumentos de hombres quienes tuercen la verdad para beneficio propio.

Judas 4 (RVR1960)
Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.

En ninguna parte de la Biblia se nos exhorta a poner nuestra confianza en un celo denominacional, sino en aquel quien nos conoció desde la eternidad y nos eligió para salvación desde antes de la fundación del mundo.

Aquel quien, siendo santo, se despojó de su gloria adoptando la forma de hombre para introducirse en lo más profundo del dolor humano, para poder apiadarse de nosotros, los que no teníamos oportunidad de agradar a Dios por causa de nuestra naturaleza pecaminosa.

Aquel quien vivió en una obediencia perfecta con la condición de que su obediencia hasta la muerte nos fuera tomada en cuenta como si hubiera sido la nuestra.

Aquel quien, en su resurrección de entre los muertos, nos dio la garantía de una vida eterna en Cristo Jesús. Por lo tanto, vale la pena despojarse de todo celo denominacional que hace que la gente se convierta en fanáticos, para venir al pleno conocimiento de los principios eternos del evangelio del reino de los cielos.

Mateo 25:23 (RVR1960)
Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Amén. (Énfasis añadido)

En conclusión, el verdadero poder de Dios no se manifiesta a través de un "fuego pentecostal" ni en el celo denominacional que los hombres han inventado para controlar y sugestionar las mentes. El poder de Dios se ha manifestado desde la eternidad a través de su Palabra, el Logos, quien es Cristo Jesús.

El reto actual de la iglesia es madurar, abandonar las supersticiones y el proselitismo religioso, y abrazar con pensamiento crítico las doctrinas de la gracia y la salvación solo por fe. Solo cuando nos despojamos del fanatismo de las instituciones humanas, podemos vivir verdaderamente libres en el espíritu y listos para las realidades eternas de su reino.
Descansemos en los méritos de Cristo, gracia y paz.

Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
La Caverna del Profeta®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com

Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"